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Buenos Aires » Infobae
Fecha: 06/03/2026 00:59
El estallido del conflicto en Medio Oriente entre Estados Unidos e Irán generó una reacción inmediata en el mercado financiero argentino, y forzó al Gobierno a modificar sobre la marcha su estrategia, incipiente, para administrar la liquidez y la presión sobre el dólar. La coyuntura internacional se tradujo en un aumento de la volatilidad, lo que llevó a las autoridades económicas a intervenir en el mercado de pesos para mantener la cantidad de dinero a raya, según el análisis de operadores y economistas. Desde que el 1° de enero pasado el programa económico entró en una nueva fase -con objetivo de compra de reservas, bandas cambiarias ajustadas por inflación y control de la cantidad de dinero- el objetivo del Banco Central (BCRA) es tantear las aguas del mercado monetario. Si Santiago Bausili logra comprar dólares para las reservas sin tener que esterilizar los pesos que emite cada vez que adquiere una divisa, la economía se remonetiza y genera un muy necesario respiro para la actividad económica. Si cada vez que compra un dólar, en cambio, tiene que sacar los pesos del mercado -con ayuda de las licitaciones del Tesoro o vendiendo títulos en el mercado secundario-, la ansiada relajación monetaria no llega. La semana pasada, tras una licitación del Tesoro que no renovó todos los vencimientos parecía el punto de partida de un intento de relajación: la guerra en Irán forzó a tomarlo con calma, La jornada en la que se desató la tensión geopolítica registró un salto en el volumen operado de los títulos D30A6, instrumento que refleja la demanda de cobertura ante un salto del tipo de cambio oficial. El gráfico elaborado por IEB Research muestra cómo ese día la barra correspondiente a D30A6 superó ampliamente los valores de las ruedas previas y posteriores, para volver luego a niveles normales. Esta reacción puso en evidencia la sensibilidad del sistema financiero local ante shocks externos y la necesidad de maniobras oficiales para contener el impacto en la plaza cambiaria. De acuerdo con el análisis de Nicolás Cappella, Sales Trader del Grupo IEB, el Banco Central (BCRA) actuó con intensidad en el mercado de dollar-linked en la jornada de mayor volatilidad generada por el conflicto internacional. El día que absorbió fuerte con dollar-linked fue también el día que estaba todo más volátil por el conflicto de Estados Unidos e Irán. Por lo que estimo, hizo un control de daños y se puso a vender para controlar el dólar un poco. De todas maneras, como siempre, mete y saca liquidez de acuerdo con cómo lo vea oportuno, pero siempre mirando el nivel del dólar para que no impacte tanto en la inflación, describió el operador en diálogo con Infobae. Según Cappella, las autoridades monitorean el nivel de pesos que el sistema necesita y ajustan su estrategia de absorción o emisión de acuerdo al contexto de expectativas de devaluación o shocks externos, como el que provocó la tensión bélica. La operatoria de títulos dollar-linked reflejó este comportamiento de intervención puntual. La visualización de los volúmenes operados exhibe cómo la barra de D30A6 saltó abruptamente el día del conflicto, lo que sugiere una fuerte presencia oficial para responder a la escalada de la demanda de cobertura cambiaria. Luego de ese episodio, el volumen retornó a los valores previos y la dinámica volvió a la normalidad, según los datos de IEB Research. La estrategia del Central durante ese período se apoyó en la flexibilidad para ajustar la liquidez disponible en el sistema financiero, considerando tanto las licitaciones de deuda como la operatoria en los mercados de cobertura cambiaria. Los funcionarios buscaron evitar que la volatilidad internacional se trasladara de manera directa a los precios internos y a la inflación. Salvador Vitelli, head of research de Romano Gruop, aportó su perspectiva sobre la intervención oficial. Las estadísticas de A3 no muestran que haya aumentado mucho la posición vendida del Banco Central, incluso está relativamente neutra. Si el Banco Central quiere salir a vender, debería abrir contratos y eso te hace saltar el interés abierto, que en este caso no fue así. En dólar futuro hay una incongruencia entre lo que dice la información y lo que se habla. En dólar linked sí hubo una fuerte participación; todavía no están las estadísticas monetarias de estos días para estimar por cuánto intervino, pero ahí se vieron ventas. Lo que va en contraposición de los pesos que se liberan en la última licitación. Si tu intención es retirar pesos, y solo tienes eso como intención, podés tomarlos en el mercado. Pero es un mercado que te está pidiendo cobertura, entonces lo que se está ofreciendo es el retiro de pesos y dar la cobertura del dólar linked principal a abril, explicó Vitelli en declaraciones recogidas por Infobae. El especialista identificó una diferencia relevante entre la dinámica del mercado de futuros del dólar y el de bonos dólar linked. Mientras el primero no mostró un aumento significativo en la posición vendida oficial, el segundo sí exhibió una intervención importante por parte del Banco Central. Esto ocurrió en simultáneo con la decisión de soltar pesos mediante la última licitación de deuda pública, lo que introduce una tensión entre la absorción de liquidez y la necesidad de ofrecer instrumentos de cobertura ante la demanda del mercado. La correlación entre el contexto internacional y los movimientos en el mercado local quedó reflejada también en el análisis de Christian Buteler, economista consultado por Infobae. Las ventas de dollar-linked fueron producto de la suba del dólar que vino tras la guerra; se valorizó el dólar a nivel mundial y eso tuvo impacto en la Argentina. Y contuvo parte de esa demanda vendiendo esos instrumentos; además, eso no terminó afectando la tasa en pesos, que bajó con respecto a la semana pasada y con esta venta de dollar linked la tasa no volvió a subir, señaló Buteler. Su mirada subrayó que la intervención oficial logró frenar la presión sobre la tasa en pesos, a pesar de la mayor demanda de cobertura cambiaria, y que la venta de instrumentos dollar linked se justificó en la reacción global al conflicto. La operatoria del Central frente a la volatilidad generada por el conflicto internacional no resultó contradictoria con la estrategia de absorción de pesos mediante licitaciones programadas, de acuerdo con la visión de Nicolás Guaia, CEO de Max Capital. No sé si es tan contradictorio, siendo que las licitaciones son cada dos semanas y equilibrar los agregados monetarios es difícil aun hasta haciéndolo intra día. Son estrategias complementarias. En los días de mayor demanda de dólares, es normal que se ofrezcan futuros y bonos dollar linked, para evitar vender dólares y continuar con el sendero de acumulación de reservas, explicó. Según su visión, la utilización de futuros y bonos dólar linked en jornadas de tensión cambiaria permite responder a la demanda de cobertura sin afectar el proceso de recomposición de reservas internacionales. El contexto que rodeó a las intervenciones del Banco Central incluyó además el impacto de la última licitación de deuda, que liberó pesos al mercado con el objetivo de bajar las tasas y limitar las expectativas de inflación, según informó Infobae en su análisis de la operatoria oficial. Las autoridades buscaron calibrar el nivel de liquidez en el sistema para responder a la demanda de cobertura sin perder de vista la necesidad de anclar las expectativas y mantener bajo control la inflación. En la secuencia de acontecimientos, la jornada del conflicto en Medio Oriente marcó un punto de inflexión en la dinámica de intervención oficial. El salto en el volumen operado de D30A6, registrado por IEB Research, evidenció la magnitud de la reacción del mercado y la respuesta del Banco Central para evitar un traslado inmediato de la volatilidad internacional al precio del dólar en Argentina. El regreso a los volúmenes habituales en las jornadas siguientes mostró que la intervención resultó puntual y focalizada en contener el impacto del shock externo. La coordinación entre la política de absorción de pesos y la intervención en los mercados de cobertura cambiaria constituyó el eje de la respuesta oficial ante el episodio de volatilidad global. Las declaraciones de los analistas consultados coincidieron en señalar que la estrategia del Banco Central combinó distintas herramientas para evitar una escalada en la demanda de dólares y sostener la estabilidad de la plaza cambiaria, aun ante un contexto internacional adverso.
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