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» tn24
Fecha: 05/03/2026 17:23
El prodigio argentino del ajedrez, Faustino Oro, de apenas 12 años, estuvo muy cerca de convertirse en el gran maestro más joven de la historia, pero cayó en la última ronda del torneo ante el ruso Aleksey Grebnev durante el Open Internacional Aeroflot disputado en Moscú. Con piezas blancas, el joven argentino no logró superar al ajedrecista ruso actual número 100 del ranking mundial y se quedó sin la posibilidad de romper el récord que posee el estadounidense Abhimanyu Mishra, quien obtuvo el título de Gran Maestro a los 12 años, 4 meses y 25 días en 2021. Si Oro hubiera ganado la partida decisiva, habría alcanzado la marca con 12 años, 4 meses y 19 días, seis días antes que Mishra. Un rival fuerte y con ventaja de tiempo La partida fue muy exigente para el joven argentino. Grebnev, campeón mundial Sub-18 en 2023, eligió una línea poco habitual que llevó el juego a una posición incómoda para Oro. Hacia el final, el ruso contaba con más de diez minutos de ventaja en el reloj, un factor que terminó inclinando la balanza a su favor. Un torneo de alto nivel El Open Aeroflot reunió a 169 jugadores de 16 países, entre ellos 49 grandes maestros. En ese contexto, Oro tuvo una destacada actuación: logró importantes victorias y empates frente a rivales de gran nivel, incluidos varios grandes maestros. Durante el certamen venció, entre otros, al indio Mandar Lad y al azerbaiyano Shiroghlan Talibov, resultados que lo dejaron con chances de lograr la tercera norma necesaria para convertirse en Gran Maestro. Un talento que sigue creciendo La Federación Internacional de Ajedrez exige tres normas en torneos internacionales y un rendimiento superior a 2600 puntos de Elo para obtener el título de Gran Maestro antes de los 14 años. Oro ya había conseguido dos de esas normas durante 2025 en torneos disputados en Madrid y Buenos Aires, y buscaba completar la tercera en Moscú. El joven, que nació en el barrio porteño de San Cristóbal y actualmente vive en Badalona (España), descubrió el ajedrez durante la pandemia y en menos de seis años se convirtió en uno de los talentos más prometedores del mundo. Aunque la hazaña no se concretó esta vez, su desempeño volvió a confirmar que el Messi del ajedrez argentino tiene un futuro enorme por delante.
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