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» La Nacion
Fecha: 05/03/2026 16:58
Nadia Kainz es voluntaria de Cruz Roja y hace un año reanimó a un vecino en plena inundación; el momento en que le salva la vida a Fernando Klein quedó registrado por la televisión - 8 minutos de lectura' El sábado 8 de marzo de 2025, Nadia Kainz llegó a la casa de Fernando Klein después de caminar una cuadra y media con el agua sobre las rodillas por las calles de Cerri, una de las localidades de Bahía Blanca más afectadas por la inundación que había comenzado el día anterior. El cuerpo del hombre estaba recostado sobre una vereda elevada, a salvo del agua, mientras una vecina le hacía reanimación cardiopulmonar o RCP. Nadia comprobó que Fernando estaba inconsciente y no respiraba. Tomó la posta y siguió con las compresiones. Era la primera vez que hacía RCP en una persona y no sobre el muñeco con el que había aprendido y solía enseñar la técnica. Nadia tiene 33 años y es voluntaria de Cruz Roja Argentina desde 2012. Hace un año, las cámaras de LN+ la registraron en vivo comprimiendo el pecho de Fernando cuando todavía estaba inconsciente, pero ya dentro de la caja de una camioneta que iba lo más rápido que se puede ir sobre calles anegadas. Fue un momento lleno de urgencia y angustia que tuvo un final feliz. Tal vez por eso, esa imagen de Nadia reanimando a Fernando, rodeada por sus compañeros, se viralizó en segundos. Fue la contracara de las imágenes de pérdida y desesperanza que se multiplicaban en medios de comunicación y redes sociales. El temporal de viento y lluvia que se había desatado el viernes 7 de marzo en esa ciudad dejó 17 personas muertas y 270.000 afectadas por los destrozos materiales y de infraestructura. La magnitud de la tragedia generó un aluvión de ayuda humanitaria sin precedentes. Referentes de organizaciones sociales como Red Solidaria, Cáritas, Cruz Roja y Fundación Sí destacaron la inmediatez en la respuesta social y señalaron un compromiso récord. La cadena solidaria Aquel viernes, bien temprano por la mañana, Nadia había arrancado el día casi de madrugada en su casa de Bosques, en la localidad bonaerense de Florencio Varela, con intenciones de prepararse para el trabajo. Entonces encontró un mensaje en el grupo de WhatsApp de la filial de Cruz Roja de La Plata, a la que pertenece: convocaban a los voluntarios para ir a Bahía Blanca. No dudó en sumarse. Una vez en la ciudad, su equipo se encontró con otros de diversas localidades del país. En total, se desplazaron hasta Bahía Blanca 219 voluntarios de Cruz Roja de unas 30 ciudades, entre ellas las de San Isidro, Esteban Echeverría, Salta, Paraná y San Rafael. A nosotros nos asignaron Cerri. Arrancamos ayudando con la evacuación y dando primeros auxilios, sobre todo a adultos mayores y niños en una parroquia del pueblo, cuenta. Estaba ahí cuando unos vecinos entraron desesperados para pedir ayuda para un hombre que se había descompensado. En su recorrido dentro de Cruz Roja, Nadia se convirtió en capacitadora en primeros auxilios y RCP. Suelo decir que cuando alguien tiene un paro en plena calle las chances de recuperación son bajas porque el cuadro requiere atención hospitalaria inmediata, reconoce. Aquel sábado, mientras alternaba compresiones torácicas sobre el pecho de Fernando con Natanael, su compañero de la filial La Plata, otros voluntarios lograron llegar en camioneta con una tabla rígida y un desfibrilador. El objetivo era contradecir esas probabilidades: seguir con las maniobras hasta que recibiera atención especializada. Lo subimos y salimos disparados hacia la rotonda de Cerri, donde nos íbamos a encontrar con una ambulancia que no podía entrar por la cantidad de agua en las calles, le cuenta a LA NACION. Entre las compresiones y descargas que iban alternando Nadia y sus compañeros Natanael Amaro, Bautista Distasio y Betiana Caballero, el corazón de Fernando volvió a latir y él recuperó el conocimiento. Nos preguntó qué le había pasado y se quejó de que le dolía el pecho. Nosotros lo pusimos de costado y enseguida llegamos a la rotonda. Ahí lo subimos a una ambulancia, repasa Nadia. Esas fueron las únicas palabras que cruzamos, porque no volví a hablar con él, dice. Fernando Klein tiene 47 años y es camionero. La inundación de su pueblo lo sorprendió volviendo de un viaje. Era tal el nivel de anegamiento, que tuvo que esperar hasta el sábado para poder ingresar a Cerri. Después de reencontrarse con su familia y ver cómo se había dañado su casa, se descompensó. Cuando recuerda el suceso durante un video que grabó para Cruz Roja, dice que, de no haber sido por los voluntarios, hoy no estaría junto a su familia, disfrutando del día a día. Sería lindo concientizar y que en cada familia haya una persona que sepa hacer RCP. No tengo más que palabras de agradecimiento, me trajeron a la vida de nuevo, dice. Nadia está lejos de sentirse la responsable del final feliz. Fernando sobrevivió gracias a una cadena solidaria increíble. Desde los vecinos que salieron a buscarnos cuando él se descompensó hasta el camión del cuartel de bomberos de Cerri, que nos abrió paso para llegar más rápido a la rotonda, dice. No sé si el resultado hubiera sido el que fue si no nos involucrábamos todos, sostiene, convencida de que sí sabe la respuesta. El trabajo en equipo salva vidas, remata. Quería ser parte de eso Nadia vive en Bosques, Florencio Varela, a 637 kilómetros de Bahía Blanca. Comparte casa con sus padres, sus hermanos y su abuela. Además estudia Microbiología en la Universidad Nacional de La Plata mientras, en paralelo, trabaja asistiendo a adultos mayores en forma particular. Su historia con Cruz Roja arrancó a finales de 2011, cuando el colectivo en el que viajaba pasó enfrente de la filial La Plata de la organización. Yo iba a otra parte, pero me bajé antes y entré a averiguar qué hacían, recuerda. Un voluntario la recibió y le explicó sobre las actividades en forma muy general porque estaba a punto de irse junto a otros voluntarios a dar un curso de primeros auxilios. Yo pensé, guau, un grupo de pibes de mi edad se habían reunido una tarde para ir a hacer trabajo comunitario con personas que no conocían. Yo también quería ser parte de eso, dice. En marzo de 2012, Nadia se convirtió en voluntaria. El 2 de abril de 2013, la inundación de esa ciudad la encontró haciendo diferentes tareas de asistencia y contención. Una tarde me tocó estar en un centro de evacuados con un grupo de chicos y chicas. Estábamos pintando. En un momento, una nena de 8 años me trae un papel doblado y me dice que lo lea cuando me vaya, cuenta. Más tarde, cuando abrió la hoja, se encontró con un corazón que en su interior decía: Nadia, gracias a ustedes nosotros podemos vivir un día más. Al llegar a su casa, la colgó en su cuarto. Todavía sigue ahí, revela. Cruz Roja Argentina estuvo presente en las situaciones de emergencia más importantes del país. En las últimas décadas brindó asistencia sanitaria y psicosocial durante las inundaciones de Santa Fe (2003), Tartagal (2009) y La Plata (2013), y también durante la pandemia (2020) y los incendios forestales que afectaron a la provincia de Corrientes (2022), entre otros eventos. En los 13 años que lleva como voluntaria, a Nadia le gratifica contar con el apoyo de su entorno más cercano, pero reconoce que le duelen algunos cuestionamientos. No falta el que te dice: ¿Qué hacés sacrificándote si ni siquiera te pagan?, pero la satisfacción viene por otro lado. Gracias a Cruz Roja yo crecí mucho como persona y aprendí cosas que no enseñan los libros, explica. Entonces cuenta que, después de tanto acompañar a familias que pierden todas sus pertenencias ante una catástrofe, entendió que lo que sostiene a los seres humanos en momentos como esos son los vínculos afectivos. Aprendí que, cuando me toca acompañar a alguien que perdió a un ser querido, mi aporte es estar a su lado, tal vez en silencio, por si necesita un abrazo, dice con emoción. Nadia está tan convencida del valor de lo que hace, que alienta a otros a que sigan su camino. No hace falta irse a otra provincia o dejar la vida. Si tenés ganas de ayudar a otras personas, no importa si creés que no tenés mucho tiempo. Al fin y al cabo, dice, es la suma de pequeñas acciones lo que hace que el motor del trabajo humanitario siga funcionando. Cómo colaborar Cruz Roja Argentina tiene como misión contribuir a mejorar la vida de las personas, en especial aquellas en situación de vulnerabilidad o emergencia. - Quienes quieran sumarse al equipo de voluntarios, pueden hacerlo desde su sitio web. - Quienes quieran colaborar con donaciones, pueden entrar a este sitio web o llamar al 0810-999-2222. Últimas Noticias Ahora para comentar debés tener Acceso Digital. Iniciar sesión o suscribite
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