Contacto

×
  • +54 343 4178845

  • bcuadra@examedia.com.ar

  • Entre Ríos, Argentina

  • Qué virus respiratorios ya circulan en chicos con el inicio de clases y qué se espera para los próximos meses

    » La Nacion

    Fecha: 05/03/2026 15:51

    Qué virus respiratorios ya circulan en chicos con el inicio de clases y qué se espera para los próximos meses Arranca el ciclo lectivo y, aunque el calendario marque todavía verano, los virus respiratorios ya están en movimiento. Las aulas, los recreos compartidos y el regreso a la rutina multiplican los contactos estrechos y funcionan como un termómetro anticipado de lo que puede venir. Aún lejos del pico invernal, la pregunta no es si habrá circulación viral, sino cuáles serán los protagonistas y qué margen hay para prevenir cuadros graves en la población pediátrica. Hoy el escenario es de baja a moderada circulación, pero con varios agentes en danza. Coinciden los datos oficiales y la mirada clínica: predominan la influenza y en menor medida el SARS-CoV-2, seguidos por adenovirus, parainfluenza, metapneumovirus y virus sincicial respiratorio (VSR), con una presencia sostenida de rinovirus. Las consultas aún son limitadas, pero la experiencia reciente muestra que el panorama puede cambiar a partir de este mes, cuando históricamente comienzan a escalar las consultas. Ante la consulta de LA NACION, desde la Administración Nacional de Laboratorios e Institutos de Salud Dr. Carlos Malbrán (ANLIS-Malbrán) señalaron que en el momento actual, a nivel nacional y de acuerdo con las notificaciones realizadas al Sistema Nacional de Vigilancia, se registra una circulación baja de virus respiratorios, algo habitual en períodos interepidémicos que, en los países templados del hemisferio sur, coinciden con la época estival. Según precisaron desde el organismo, a partir de la información recolectada por la Red Nacional de Vigilancia de Influenza y otros virus respiratorios, en lo que va de 2026, en la población pediátrica se detectaron, en orden de frecuencia, adenovirus, SARS-CoV-2, influenza (A y B), parainfluenza, VSR y metapneumovirus. El informe fue elaborado por el Servicio de Virosis Respiratorias del Departamento de Virología del Instituto Nacional de Enfermedades Infecciosas (INEI), que actúa como Laboratorio Nacional de Referencia. En esta etapa del año la circulación es baja a moderada, pero ya se detectan varios virus respiratorios, explica Guillermo Goldfarb, médico pediatra del Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez. En su experiencia cotidiana, los enterovirus y el rinovirus generan un gran volumen de consultas ambulatorias por resfríos y episodios de sibilancias. Las hospitalizaciones en esta época todavía son limitadas y se asocian principalmente a influenza o a cuadros más severos en niños pequeños y en grupos de riesgo, detalla. El regreso a clases suele actuar como acelerador. Más interacción social implica mayor transmisión, especialmente en niños que aún no han desarrollado inmunidad frente a múltiples virus. Goldfarb anticipa que, de cara al invierno, lo más probable es un escenario de co-circulación simultánea: Es esperable que veamos influenza, VSR y otros virus respiratorios circulando al mismo tiempo, con un aumento progresivo de consultas e internaciones a medida que avance el frío. Eduardo López, jefe del Departamento de Medicina del mismo hospital, coincide en que el impacto actual es bajo. Hoy la circulación de virus respiratorios en pleno verano es baja. No hay una incidencia importante en consultas ni hospitalizaciones, señala. Sin embargo, advierte que el escenario cambia con rapidez: A partir de este mes empezaremos a ver el incremento habitual. Generalmente primero aparece metaneumovirus y luego adquieren mayor importancia el virus sincicial respiratorio, productor de la bronquiolitis, y el virus de influenza. El antecedente inmediato ofrece pistas. En 2025, la influenza se adelantó y comenzó a circular ya a fines de febrero y marzo, cuando históricamente lo hacía más entrado el otoño. Ese corrimiento forma parte de un patrón observado tras la pandemia, con temporadas menos previsibles. La pandemia modificó profundamente la dinámica de circulación viral, resume Goldfarb. Las medidas de distanciamiento y la menor interacción social alteraron los patrones habituales y, al levantarse las restricciones, muchos virus reaparecieron en momentos atípicos. A eso se sumó un aumento de la población susceptible, tras uno o dos años con menor circulación viral. En el caso del VSR, el año pasado se notificaron oficialmente más de 58.000 casos de bronquiolitis. Sin embargo, 2025 fue uno de los años con menor circulación de este virus en el último lustro, exceptuando el período de pandemia. Para López, el comportamiento del VSR en 2026 podría verse influido por las nuevas herramientas preventivas. Existe una vacuna que se aplica a la embarazada entre las semanas 32 y 36 y protege al niño durante los primeros seis meses de vida contra el virus sincicial respiratorio, detalla. Su eficacia para prevenir hospitalización en lactantes ronda el 70%, aunque la cobertura el año pasado fue del 67%, lo que deja todavía a un tercio de los bebés sin protección. En la Argentina hay anticuerpos monoclonales aprobados que se aplican en el período neonatal y brinda protección durante seis a ocho meses. También puede indicarse en niños con factores de riesgo, destaca López. En Europa, esta estrategia se convirtió en una herramienta central para reducir internaciones por bronquiolitis. En relación con influenza, el foco está puesto en el virus A H3N2. En Europa y Asia circuló una variante subclado K asociada a mayor transmisibilidad y a un incremento de internaciones. En la Argentina ya se confirmaron 58 casos de ese subclado. Por eso es clave vacunarse lo más rápido posible, enfatiza López. El Ministerio de Salud decidió adelantar la campaña antigripal para fortalecer la inmunidad antes de una eventual circulación más intensa. La vacuna del hemisferio sur incluye las cepas A H1N1 pospandémica, A H3N2 con linaje Singapur (clado J.2, del cual deriva el subclado K) y virus B linaje Victoria. Si logramos una buena cobertura, podríamos estar razonablemente mejor protegidos, sostiene López. El riesgo, coinciden ambos especialistas, no es homogéneo. En lactantes pequeños, especialmente menores de seis meses, el VSR suele ser el principal responsable de internaciones por bronquiolitis, advierte Goldfarb. En escolares y adolescentes, la influenza puede generar complicaciones más severas, sobre todo en niños con enfermedades crónicas y, en algunos casos, también en previamente sanos. Para López, en los menores de dos años los virus que más preocupan son el sincicial respiratorio y la influenza. En los bebés, el mayor riesgo está vinculado a la ausencia de inmunidad previa: Para adquirir protección frente al VSR, el niño tiene que exponerse e infectarse, aunque sea en forma asintomática. A medida que crecen, van desarrollando inmunidad. En el caso de influenza, el especialista advierte una limitación del esquema local: en la Argentina la vacunación sistemática alcanza de los 6 a los 24 meses, mientras que otros países de la región la extienden hasta el ingreso escolar. Esa franja etaria preescolares y escolares suele funcionar como amplificador de la transmisión en la comunidad. Aunque el pico aún parezca lejano, el inicio de clases marca el comienzo de una etapa de vigilancia activa. El mensaje es claro: la circulación ya existe, aunque sea baja; las temporadas son menos predecibles que antes; y las herramientas de prevención están disponibles. Últimas Noticias Ahora para comentar debés tener Acceso Digital. Iniciar sesión o suscribite

    Ver noticia original

    También te puede interesar

  • Examedia © 2024

    Desarrollado por