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Parana » AnalisisDigital
Fecha: 05/03/2026 15:17
El secretario de Planificación e Infraestructura de la Municipalidad de Paraná, Eduardo Lorefice, confirmó que el informe del Comité de Emergencia creado tras las últimas tormentas continúa en elaboración y que el número de viviendas en riesgo que trascendió públicamente no es definitivo. La aclaración surge luego de que el portal Ahora difundiera datos preliminares sobre presuntas 70 viviendas ubicadas a la vera de arroyos de la capital entrerriana. El informe es dinámico y el número que se publica no es un número real; inclusive podría ser sensiblemente menor, sostuvo el funcionario en diálogo con este medio. Explicó que el relevamiento continúa abierto y que el objetivo es contar con datos más finos para dimensionar con precisión la situación. Comité de Emergencia y ordenanza preventiva Lorefice recordó que en diciembre el Ejecutivo promovió una ordenanza luego promulgada por el Concejo Deliberante para crear un ámbito específico de abordaje ante eventos climáticos extremos. El comité está integrado por distintas áreas municipales, entre ellas Desarrollo Social, Servicios Públicos, Obras Públicas y Hacienda. El funcionario contextualizó la problemática en las características propias de la ciudad: Paraná tiene más de 90 kilómetros de arroyos que la atraviesan, con muchas familias asentadas en zonas complejas y, en varios casos, sobre terrenos rellenados, dijo en declaraciones a Radio Plaza. A ello se suma indicó el impacto del cambio climático y la recurrencia de lluvias de gran intensidad: Es un fenómeno que no se producía con estas características anteriormente y que vino para quedarse. Sin receta única: entubado, saneamiento o recuperación ambiental Consultado sobre el tipo de obras necesarias si entubamientos, canalizaciones o intervenciones como la realizada en inmediaciones del Thompson Lorefice descartó soluciones uniformes. No somos favorables a hacer desaparecer un arroyo y transformarlo en un conducto pluvial. Cada caso merece un estudio particular y hay que evaluar cuál es la solución más adecuada y más amigable con el ambiente posible, afirmó. En ese sentido, planteó la necesidad de resignificar los bordes de los arroyos como espacios públicos y evitar su degradación, aunque admitió que en determinadas situaciones pueden requerirse obras de hormigón o canalizaciones, según el diagnóstico técnico y la relación costobeneficio. 19 puntos críticos y limitaciones presupuestarias El secretario reveló que el Municipio tiene detectados 19 lugares con algún grado de vulnerabilidad muy alta, donde podrían registrarse inconvenientes serios ante nuevas lluvias intensas. En algunos casos el riesgo alcanza a una o dos familias; en otros, a más. También hay sectores afectados por deslizamientos de barrancas, aun cuando no estén junto a arroyos. Tras los hechos recientes que incluyeron la trágica muerte de dos personas Lorefice reconoció la desazón por no haber podido actuar a tiempo, pese a haber advertido la problemática y promovido la ordenanza preventiva. Sin embargo, subrayó que las soluciones estructurales demandan inversiones de una magnitud que excede al Municipio: Hablamos de inversiones multimillonarias, de cientos o miles de millones de pesos, que antes se financiaban con Nación o con organismos internacionales y hoy no están disponibles. Incluso estimó que, con un esquema sostenido de financiamiento, podrían requerirse 20 o 30 años de inversión para resolver la foto actual, en un contexto en el que la ciudad continúa creciendo. El desafío habitacional y el control urbano Otro de los ejes centrales es evitar nuevas construcciones en zonas prohibidas. Paraná cuenta desde hace dos décadas con una normativa que establece franjas de 20 a 30 metros desde el eje de los arroyos donde no se puede edificar. Es fundamental ser estrictos en la no localización de gente en las márgenes, remarcó. Ante la realidad social de familias que se instalan por falta de alternativas, el funcionario reconoció la complejidad del escenario: Sabemos que hay gente que construye porque no tiene otra posibilidad. Por eso el abordaje es integral: relocalización, construcción de viviendas y posterior control para evitar nuevas ocupaciones. El diagnóstico oficial es claro: la vulnerabilidad no desaparecerá en el corto plazo y la frecuencia de lluvias extremas tenderá a incrementarse. En ese marco, el Municipio avanza en un relevamiento técnico que busca dimensionar con precisión el problema para gestionar financiamiento y definir prioridades. La planificación advirtió Lorefice no puede desligarse de una política de Estado sostenida en el tiempo: No es algo que se pueda solucionar de un día para otro.
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