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» Clarin
Fecha: 05/03/2026 12:15
Los argentinos viven una gran feria en ARCOMadrid 2026, que congrega al mundillo del arte contemporáneo regional y latinoamericano. Entre las buenas ventas, premios y adquisiciones, el jueves casi al mediodía, casi tocados por la varita mágica la galería Barro recibió la visita de los Reyes de España en su recorrido inaugural que ya es un clásico. El stand es uno de los invitados por curadores y muestra obras de la argentina Agustina Woodgate de dos series: una con mapas y atlas borrados intencionalmente con lijas y una versión del trabajo con relojes maestro-esclavo que la artista nacida en 1981 presentó en la Bienal de Whitney en 2019. Rodeados de una nube de cámaras y personal de seguridad, los reyes Felipe y Letizia saludaron con cortesía a las autoridades presentes, el secretario de Cultura Leonardo Cifelli y al embajador argentino Wenceslao Bunge Saravia, luego a la artista y su galerista, Valeria Pecoraro. Ya dentro del espacio, Woodgate les habló de su modo de trabajo y detalles de ambas series, que utilizan elementos muy analógicos y hasta obsoletos como mapas y relojes para poner de relieve sistemas de circulación de valor. Se quedaron más tiempo del establecido por protocolo, lo que fue tomado como una buena noticia. El trabajo de Agustina es crucial para hacernos pensar, porque hace visibles distintas infraestructuras de poder a través del borramiento, en proyectos que intentan categorizar al mundo como los atlas, los mapas, el sistema de electricidad y el tiempo, contó a Clarín José Esparza Chong Cuy, el curador de la sección Perfiles | Arte Latinoamericano, con 11 galerías con proyectos de un solo artista. Ella tiene una forma muy creativa y muy ingeniosa, muy artística de hacerlos visibles a través de ese borramiento. Estamos un poco sorprendidos. Sabíamos que venían los reyes a la galería Barro, pero entraron, se interesaron mucho por la obra y estuvieron un buen rato. Es algo muy importante, para los artistas y sobre todo para Argentina, expresó a Clarín el Cifelli, que está en Madrid como parte del apoyo que la agencia PromArgentina a las galerías argentinas. El secretario confirmó su presencia en la Bienal de Venecia en mayo próximo y en Art Basel Miami, en diciembre, y brindó su apoyo a la artista para sus proyectos en la Argentina. A fines de enero, Woodgate inauguró un gran bebedero público para la Bienal Diriyah en los Emiratos Árabes. Y actualmente trabaja con lijas pero sobre billetes, otro bien camino a la obsolescencia. Agradecida, porque sé que se quedaron más tiempo del que sabíamos que tenían establecido por protocolo, lo que demuestra que se interesaron. Es un orgullo, expresó Valeria Pecoraro, directora artística de la galería, que en breve inaugurará su programa de exposiciones 2026 en la galería de La Boca con una exposición de Woodgate junto a Analía Saban, otra artista argentina que se destaca en el exterior. Mapas y relojes maestro/esclavo Agustina Woodgate define las obras presentes en el stand como representaciones de geopolítica, en entrevista con Clarín. Trabajo estudiando sistemas de circulación de valor y cuando tengo la oportunidad genero estos sistemas y produzco infraestructuras funcionales que proponen sistemas de circulación, ya sean de billetes, de agua, de información. Pero en este caso son herramientas que representan estos sistemas de circulación: mapas y relojes son las formas en las que estos sistemas de circulación se transmiten. Y de alguna manera se regulan también". Elige estos objetos precisamente por obsoletos, porque la tecnología las empieza a dejar atrás al irrumpir las nuevas tecnologías. Hoy un mapa ya no es más una herramienta de navegación, pero contiene información, tanto política como económica, social, y por eso los recupero, asegura la artista. Además, a raíz del contexto geopolítico actual, muchas veces ya no representan esos territorios que fueron delineados y también me pasa que encuentro mapas del 1800 que revelan condiciones contemporáneas. En el caso de los relojes, el proyecto surge de una investigación sobre la regulación del tiempo en relación al trabajo y al valor. Lo más interesante es el sistema por el cual estos relojes reciben el tiempo, que en realidad es una señal que corre por la grilla eléctrica de las ciudades". "El gran descubrimiento fue que en las grillas eléctricas urbanas, depende en qué hemisferio estés, esa frecuencia es la que lleva la señal del tiempo absoluto y hay algunos dispositivos que en el momento en el que se enchufan automáticamente saben la hora. El sistema enchufado en ARCO se llama maestro-esclavo, una terminología asombrosamente vigente. Solo está prohibido llamarlo así en un condado de Los Ángeles. Básicamente, implica que un dispositivo tiene control sobre otros dispositivos. Me llamó la atención y me llevó a comprar un lote de 50 esclavos en eBay sin saber realmente de qué se trataba. espués de muchos intentos fallidos de ponerlos en marcha, la artista contactó a la empresa fabricante, National Times, que le dedicó tiempo y empeño para hacerlos funcionar. "Este modelo surge cuando surgen las fábricas de los colegios la estandarización del tiempo, donde en realidad para mí también fue una gran revelación darme cuenta que todos los relojes de mi colegio eran esclavos". La instalación original, National Times, exhibida por primera vez en Miami en 2016 y luego en los Estados Unidos, tiene 40 relojes para significar las 40 horas semanales laborales, mientras que esta versión reducida que se vio también en la galería Barro de Buenos Aires, tiene solamente 8, en referencia a las 8 horas diarias de trabajo. Sucede que se detienen, se desconocen Lo que pasa es una performance con los objetos, analiza Woodgate. Durante la visita los reyes se mostraron sorprendidos por una variante que la artista introdujo en el sistema de relojes. Le modifiqué la aguja del minuto y le puse una lija detrás, por lo que mientras pasa el tiempo el esclavo se está auto-lijando. Y con el tiempo se van lijando los números, van desapareciendo, lo que puede ser una destrucción o una liberación, depende cómo se mire. Sobre la firma Newsletter Clarín
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