05/03/2026 08:57
05/03/2026 08:54
05/03/2026 08:53
05/03/2026 08:51
05/03/2026 08:51
05/03/2026 08:51
05/03/2026 08:51
05/03/2026 08:50
05/03/2026 08:49
05/03/2026 08:44
» TN
Fecha: 05/03/2026 07:00
La guerra que se desató en Medio Oriente parece estar lejos de terminar. Irán bloqueó el Estrecho de Ormuz, por donde pasa más del 20% del tráfico petrolero y gasífero del mundo, y la cotización del crudo subió con fuerza. Así, las tensiones geopolíticas se intensificaron y se acrecentó la incertidumbre global. Desde que comenzaron los ataques entre Estados Unidos, Israel e Irán, la cotización del petróleo Brent saltó cerca de US$10 y superó los US$80 por barril. El alza en el valor del crudo, así como la volatilidad de otros indicadores financieros responde principalmente a las dudas latentes sobre cuánto más puede escalar el conflicto y hasta cuándo podría extenderse. Leé también: Con la guerra en Medio Oriente de fondo, la Argentina firmó su primer contrato para exportar gas por barco a Europa El impacto es aún inestimable (el propio Trump estirando sus plazos desde unas 4 o 5 semanas hasta plazo indefinido); estamos hablando de que el cierre del Estrecho de Ormuz genera fuertes conflictos en la cadena de insumos (petróleo) para oriente: China depende en un 40%, India en un 60% y Japón en un 75%, analizaron en Aurum. En la misma línea, los especialistas de PPI evaluaron que ante la magnitud del panorama, los inversores buscaron resguardarse en instrumentos como el dólar. Un dólar fuerte vuelve más caros los metales preciosos, sobre todo para quienes no tienen ingresos en dólares. El dólar no solo se aprecia porque los actores del mercado lo eligen como refugio en momentos sensibles, sino también porque la suba de los precios del petróleo introduce un riesgo concreto para el path de inflación. Esto podría traducirse en una Fed recortando la tasa más lentamente de lo previsto, consideraron. El impacto en la Argentina En este escenario, la Argentina no es ajena a lo que sucede en el mundo y actualmente en el Gobierno y las empresas energéticas miran de cerca dos variables troncales: el traslado que puede representar la suba del petróleo sobre los precios y la posibilidad de que ese incremento represente una mejora para el saldo comercial del sector. En las petroleras, por ahora, monitorean la evolución del conflicto y, si bien reconocen que fortalece el posicionamiento exportador del país, analizan si el precio internacional del crudo se estaciona de forma definitiva en la zona de los US$80 por barril para determinar un eventual traslado a precios. Hay que mirar las tendencias para detectar en qué valor se queda [el precio del petróleo]. Nadie va a tomar una decisión a las apuradas, pero si es un precio que llegó para quedarse, ahí habrá que ver. Hoy nos preguntamos, ¿hasta dónde podes subir el combustible y la demanda se la banca? el mercado de combustible está justo de rentabilidad", graficaron en una compañía del rubro. Un informe de Morgan Stanley evaluó los efectos de la situación para la Argentina y lo definió como un auge para las cuentas externas, pero un riesgo para las perspectivas de inflación. En este sentido, calculó que la suba del crudo bajo estos parámetros podría sumarle al IPC general entre 0,2 y 0,4 puntos porcentuales. El banco de inversión también estimó que, en el frente externo, se podrían favorecer las inversiones y exportaciones locales en un incremento equivalente al 0,12% del PBI. Por ejemplo, mantener la producción y la demanda estables respecto a los niveles de 2025 y aumentar los precios del petróleo en un 10% se traduce en un superávit comercial mayor, de aproximadamente 800 millones de dólares. Dado que nuestros expertos prevén un aumento adicional del 11% en la producción de petróleo en 2026, es probable que el impacto sea mayor, sostuvo. Leé también: Con la guerra en Medio Oriente de fondo, la Argentina firmó su primer contrato para exportar gas por barco a Europa De acuerdo a distintos consultores privados, el aumento registrado en el precio del petróleo implicaría una mejora en el saldo exportador del sector de entre US$1300 y US$1700 millones. La Argentina ha vuelto a ser un exportador neto de energía. Estimamos que cada aumento de 10 dólares en el precio del petróleo genera una ganancia inesperada en divisas de US$1700 millones (0,25% del PBI). Hace unos años, el mismo shock habría erosionado la cuenta corriente. Ahora la apuntala, agregó Martín Castellano, Head of Latam Research del Instituto de Finanzas Internacionales.
Ver noticia original