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Parana » Cuestion Entrerriana
Fecha: 04/03/2026 15:48
En el marco del Día Internacional de la Concientización sobre el Virus del Papiloma Humano (VPH), el Ministerio de Salud de Entre Ríos recordó la importancia de la prevención, la detección temprana y el acceso equitativo a la información y a los servicios de salud para toda la población. El VPH es una de las Infecciones de Transmisión Sexual (ITS) más frecuentes. La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que cuatro de cada cinco personas sexualmente activas lo contraerán en algún momento de su vida. En el caso de las mujeres, más del 90 por ciento de los cánceres de cuello uterino están asociados a infecciones por VPH. Si bien en la mayoría de los casos no presenta síntomas y desaparece de manera espontánea, algunos tipos de VPH pueden provocar lesiones que, si no se detectan y tratan a tiempo, pueden evolucionar a cáncer, especialmente cáncer de cuello uterino, aunque también cáncer anal, de pene y de orofaringe (boca y garganta). La principal herramienta de prevención es la vacunación contra el VPH, incorporada al Calendario Nacional de Vacunación para niñas y niños de 11 años, y disponible de manera gratuita en vacunatorios y centros de salud de todo el país. La vacuna es segura, eficaz y representa una estrategia fundamental para reducir la incidencia de los cánceres asociados al virus. Otra de las claves para la prevención son los controles médicos periódicos. La vacuna no reemplaza los chequeos médicos habituales. En ese sentido, el ginecólogo Santiago Frutos, del área de Patología Cervical del hospital San Martín, destacó la importancia de realizar controles regulares. A través del Papanicolaou (que se comienza a realizar al año del inicio de la actividad sexual), la colposcopía y el test de VPH se pueden detectar lesiones premalignas y malignas en la vulva, la vagina y el cuello de útero, lo que permite indicar un tratamiento oportuno ante cualquier alteración, explicó el especialista. Asimismo, indicó que el abordaje médico también contribuye a reducir la transmisión a otras personas. En el caso de los varones, la infección suele cursar sin síntomas y no existe una prueba de detección de rutina equivalente al Papanicolaou. Esta falta de tamizaje hace que, en muchos casos, las enfermedades asociadas al VPH se detecten en etapas más avanzadas. Cabe señalar que si bien el VPH es una infección de transmisión sexual, el uso del preservativo reduce el riesgo de contagio pero no lo elimina completamente, ya que el virus se transmite por contacto piel con piel en la zona genital, y no únicamente a través de fluidos. El preservativo cubre el pene, pero el virus puede estar presente en áreas que quedan expuestas, como pubis, base del pene, escroto, vulva, periné o ano.
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