04/03/2026 13:06
04/03/2026 13:06
04/03/2026 13:06
04/03/2026 13:05
04/03/2026 13:05
04/03/2026 13:05
04/03/2026 13:05
04/03/2026 13:05
04/03/2026 13:01
04/03/2026 13:01
» TN
Fecha: 04/03/2026 11:10
Durante 24 horas seguidas, los quirófanos no se detuvieron en la localidad bonaerense de Berazategui. Cuatro salas funcionando al mismo tiempo, equipos rotando y un único objetivo: devolver la visión a personas que habían quedado fuera del sistema de salud. Cuando terminamos la jornada y miramos el número final 383 cirugías de cataratas en un día sentimos el cansancio, pero también una enorme satisfacción. Detrás de esa cifra hay algo mucho más importante: personas que vuelven a ver. En el operativo, participaron más de 100 profesionales entre oftalmólogos, anestesistas, enfermeros e instrumentadoras. Para sostener la actividad durante todo el día, organizamos equipos que se fueron alternando, de modo que los quirófanos funcionaran sin interrupciones. Siempre pasa lo mismo: terminamos agotados, pero con ganas de seguir haciendo más. Ir a buscar a quienes no pueden acceder Algo importante de esta campaña es que no esperamos que el paciente llegue al sistema de salud: salimos a buscarlo. Antes de la maratón hicimos pesquisas en centros de jubilados, clubes de barrio y distintos espacios comunitarios para detectar personas con cataratas que no podían acceder a una cirugía por diferentes motivos. Muchos de los pacientes que operamos llevaban años con la visión deteriorada o directamente habían dejado de ver. Las cataratas siguen siendo la principal causa de ceguera en el mundo, pero al mismo tiempo son una de las causas de ceguera más fáciles de resolver. La cirugía dura apenas 10 o 15 minutos y permite reemplazar el cristalino opaco por una lente intraocular que devuelve la visión. Cuatro quirófanos trabajando al mismo tiempo La logística de un operativo así no es menor. Organizamos cuatro quirófanos funcionando en simultáneo, cada uno con su cirujano y su equipo de instrumentación y enfermería. Los equipos trabajaron en bloques intensivos de varias horas y luego se iban relevando para mantener el ritmo durante toda la jornada. La escena se repetía una y otra vez: pacientes que entraban al quirófano con una visión muy limitada y salían mirando con sorpresa lo que tenían delante. El momento en que el paciente vuelve a ver Hay algo que nunca deja de sorprendernos. Pacientes que llegan prácticamente ciegos salen del quirófano viendo de nuevo. Esa es la parte más emocionante de nuestro trabajo. Una de las médicas que coordinó la campaña, la doctora María Manuela Masseroni, lo resumió muy bien: Aquellos pacientes que llegan ciegos salen del quirófano viendo de vuelta. Eso es lo más lindo. Y la doctora Nazarena Nasif, también coordinadora del operativo, lo explica con otra certeza importante: Cuando logramos operar a un paciente sabemos que lo curamos. Al menos de esa catarata ya no va a volver a tener. El resultado dura toda la vida. Durante la jornada vimos muchos casos impactantes. Uno de ellos fue el de un hombre de 55 años que había perdido la visión en ambos ojos. Entró al quirófano tanteando porque no sabía dónde estaba la camilla. Después de la cirugía se fue caminando solo. También operamos a una mujer de 39 años con una catarata blanca, una forma muy avanzada que impide completamente la visión. Historias así se repiten muchas veces en campañas como esta. La sonrisa que justifica todo Siempre digo lo mismo, pero es verdad: la sonrisa de un paciente vale todo el esfuerzo. Después de tantas horas de trabajo, lo que queda es eso. Ver a alguien recuperar algo tan simple y tan esencial como la visión. Leé también: Una maratón de 24 horas de cirugías gratuitas de cataratas busca darles calidad de vida a cientos de personas En esta campaña participaron el Municipio de Berazategui, la Fundación Elena Barraquer y FACO Extrema, que aportaron los insumos y las lentes intraoculares para que las cirugías pudieran realizarse de manera gratuita. Sin ese apoyo habría sido imposible llegar a tanta gente. Lo que viene después Aunque terminamos cansados, ya estamos pensando en lo que sigue. Nuestro próximo desafío es repetir campañas similares en distintos lugares del país. Estamos trabajando para volver al Impenetrable, organizar operativos en Salta y también en Córdoba antes de fin de año. Porque cuando uno ve lo que pasa cuando alguien vuelve a ver, entiende que esto no puede detenerse. Después de 383 pacientes en un día, el mensaje es claro: todavía queda mucho por hacer. (*) Gerardo Valvecchia (M.N. 92.705) Director del Curso Facoextrema @facoextrema Miembro de la Fundación Elena Barraquer. jefe de Cirugía de nuestro Centro Oftalmológico Municipal San Camilo. Co Director de Centro de Ojos Quilmes. Médico asociado al Consejo Argentino de Oftalmología (CAO) y miembro de la Sociedad Argentina de Córnea, Refractiva y Cataratas (SACRYC).
Ver noticia original