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La Paz » FM Rio La Paz
Fecha: 04/03/2026 08:52
La respuesta de los industriales al discurso de Javier Milei en el Congreso no se hizo esperar. Esta tarde. tras una reunión de la junta directiva de la entidad en la que se describió la situación de numerosas empresas al borde del crack, se decidió una respuesta contundente. Citando al presidente liberal Carlos Pellegrini (1890-1892), quien sostuvo que sin industria no hay nación, la más representativa entidad empresaria señaló su preocupación por la situación de diversos sectores industriales y de distintas provincias. También, en obvia alusión a los agravios del Presidente, a distintos empresarios, soltaron que el respeto es una condición básica del desarrollo. Respeto hacia quienes producen, invierten y generan empleo en todo el país. Al recordar que los empresarios no diseñaron el marco económico previo ni son responsables de las distorsiones estructurales acumuladas durante décadas, dijeron que buscan trabajar junto al Gobierno, publicó el diario Clarín. Este comunicado de la UIA llamativo por señalar cada punto que los separa del discurso de Milei, fue acompañado por la salida del director ejecutivo de la entidad, Diego Coatz. Este economista y director ejecutivo de la UIA con 20 años en la entidad y autor de los informes que toman el pulso al sector, deja el cargo en un hecho que admite varias lecturas. Coatz había sido cuestionado por un sector de Gobierno intolerante a la información que revele alguna crisis. Aunque desde la entidad se señala que obedece a una necesaria reorganización. Aquí el comunicado de la entidad: La transición hacia un nuevo esquema económico implica un proceso de adaptación profundo que no es homogéneo ni inmediato. Muchas empresas, especialmente pymes, están atravesando una situación crítica, con bajo nivel de actividad, alta presión fiscal, dificultades para financiarse y caída del empleo. Los representantes de las uniones industriales del Norte expresaron sus preocupaciones y solicitaron el apoyo de la Unión Industrial Argentina para implementar medidas de aliento a la actividad industrial. Esta región (Catamarca, Chaco, Corrientes, Formosa, Jujuy, La Rioja, Misiones, Salta, Santiago del Estero y Tucumán), que tiene la cuarta parte de la población argentina, exhibe el peor poder adquisitivo del país, y la falta de inversiones privadas queda evidenciada en el bajo nivel de trabajo registrado en el sector privado, lo que redunda en un elevado empleo público. La industria argentina produce el 19% del PBI y aporta el 27% de la recaudación fiscal nacional, lo que evidencia que su contribución al fisco es incluso mayor que su participación en el PBI. Además, genera de manera directa el 19% del empleo formal del país, con aproximadamente 1.200.000 trabajadores, y moviliza otros 2.400.000 empleos formales indirectos a lo largo de toda la cadena productiva. En total, más de 3.600.000 trabajadores dependen directa o indirectamente de la actividad industrial. Estos datos reflejan el rol estratégico que cumple la industria en la economía argentina por su capacidad de agregar valor, generar exportaciones y aportar divisas. Detrás de cada fábrica se encuentra un capital social construido por empresarios y trabajadores. Reconocemos los avances logrados por el gobierno nacional en materia de equilibrio fiscal y la decisión de encarar reformas estructurales largamente postergadas. Valoramos la baja de la inflación y la actualización del marco laboral, así como el proceso de integración internacional y todas las medidas tendientes a mejorar la competitividad del sector productivo nacional. La industria es un sector transable de la economía que compite de manera directa con el mundo y que, por lo tanto, debe adaptarse a estándares internacionales en materia de presión impositiva, infraestructura y costos financieros. Por eso es fundamental avanzar en una agenda que permita reducir las distorsiones acumuladas. El objetivo del sector industrial es claro: ofrecer a la sociedad argentina bienes de calidad global a precios internacionales. Es importante señalar que el empresario argentino no diseñó el marco económico previo ni es responsable de las distorsiones estructurales acumuladas durante décadas. En esta etapa de transformación, queremos ser claros: el respeto es condición básica del desarrollo. Respeto hacia quienes producen, invierten y generan empleo en todo el país. El respeto es el punto de partida para reconstruir la confianza que la Argentina necesita, tanto puertas adentro como frente al mundo. La UIA reafirma su vocación de trabajar junto al Gobierno, los trabajadores y toda la sociedad para construir una economía productiva, moderna e integrada al mundo. La industria es parte de la solución.
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