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  • Rodrigo Lussich recordó los últimos días de Mercedes Portillo a tres meses de su muerte: Fue un golpazo

    Buenos Aires » Infobae

    Fecha: 03/03/2026 21:10

    El 27 de noviembre, Rodrigo Lussich fue el encargado de comunicar en redes sociales la noticia del fallecimiento de Mercedes Portillo, su amiga y productora, tras una enfermedad que arrastraba hacía tiempo. La pérdida marcó un final de año inesperado y doloroso para el conductor, quien se tomó dos meses de vacaciones en Europa después del duelo, etapa en la que también presentó un unipersonal. En un mano a mano con Yanina Latorre en el aire de SQP, Lussich eligió recordar a su amiga y el lazo único que los unía. El verano pasado tuvimos un último viaje juntos a Brasil, donde la pasamos increíble y obviamente con el diario del lunes digo, bueno, era un viaje que pasaron un montón de cosas relindas que tenían que pasar porque iba a ser nuestro último viaje, relató Lussich sobre sus vacaciones más recientes con Portillo, dando cuenta de la dimensión emotiva que cobró ese recuerdo con el paso del tiempo. La enfermedad de Portillo era parte de la vida cotidiana del entorno, pero su energía y autonomía hacían difícil pensar en un desenlace tan próximo. Meche era una persona que se podía morir, pero se había encargado de convencernos a todos de que no se iba a morir nunca. Entonces, tenías una conexión con ella que sabías que estaba enferma, que tenía problemas, pero ¿que se iba a morir ahora, ayer? confesó Lussich. Fue un golpazo. Se murió en cuatro días. Fuimos a hacer función a Jujuy, ella era nuestra asistente de la gira, ultima función de la gira con Adrián. Después de cien funciones, que cerramos el show. Después hicimos una función más acá en Buenos Aires y se murió. Llegó y se murió al toque. Es decir, la internaron un domingo, le escribo el lunes a la mañana, que era feriado, me escribe ella: Estoy entrando a terapia, recordó el conductor acerca de los últimos días de su mejor amiga. A pesar de ese cuadro, la vitalidad y la autonomía de Portillo destacaban en cada relato: Tenía una fuerza impresionante. Y aparte, yo la he visto a Meche con todos los problemas lumbares que tenía de articulaciones, de huesos, producto de la esclerodermia, que es una enfermedad que ella tuvo de chiquita, que después le deriva en enfermedades como la fibrosis quística, por la baja de defensas, porque a ella le hacían una especie de quimioterapia una vez al año, que era como un tratamiento donde le pasaban la medicación para todo un año, que le bajaba mucho las defensas. Entonces, agarraba una gripe y caía con neumonía. Por eso se la internaban seguido, contó acerca de las repetidas internaciones de Mercedes. El vínculo entre ambos era más que amistad. Ella era mi media naranja. ¿Viste que la pareja se habla de la media naranja? La media naranja en la pareja yo no creo. Creo que la pareja son dos medias naranjas con dos medias naranjas. Son dos mitades que se juntan. O sea, en, en cambio ella sí, porque teníamos realmente mitad y mitad de naranja, porque ella era ácida y yo soy ácido, ella también sabía ser dulce y yo también sé ser dulce, compartíamos una visión del mundo muy parecida, compartíamos rituales de todos los días, ella era la que hacía los escandalones, laburábamos en el teatro, ella venía a las giras con nosotros, era nuestra asistente y nuestra productora de función y después compartíamos salida, me pasaba a buscar con el auto y nos íbamos a tomar una meriendita, detalló sobre esa complicidad única. Portillo cuidaba a todos sus afectos con la misma entrega: Aparte, ella se encargaba de a todos sus afectos cuidarlos mucho. A la mamá, que es una mujer bastante grande también. Salía del canal y le decía: Gorda, preparate que te paso a buscar para, para ir a tomar un cafecito. Y salía acá a las cuatro del canal y se iba a buscar a la madre. Y capaz que estaba cansada, capaz que estaba adolorida, eh, y cumplía, cumplía. Eh, la muerte de Meche fue un golpazo para mí. El duelo se combinó con el viaje a Europa, ya planeado con anticipación. Y recién, ¿sabés qué pasa? Como me fui enseguida de viaje, porque ya estaba planeado, la lloré más en el viaje que acá cuando se murió, confesó Lussich. El tiempo lejos permitió procesar y resignificar la ausencia, mientras el recuerdo de Mercedes Portillo se mantuvo presente en cada relato y cada ritual compartido. El testimonio de Rodrigo Lussich revela la profundidad de una amistad forjada en la cotidianeidad y el trabajo, marcada por el coraje y la calidez de Portillo, y el impacto que su partida tuvo en quienes compartieron con ella tanto los escenarios como la vida.

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