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Buenos Aires » Infobae
Fecha: 03/03/2026 16:56
Un duro golpe anímico sufrió el joven talento argentino Faustino Oro, de 12 años, tras padecer el primer traspié en su participación en el 21° Open Internacional de Ajedrez Aeroflot, por la sexta jornada. La competencia se desarrolla en los salones del hotel The Carlton de Moscú, reúne a 169 jugadores de 16 nacionalidades diferentes y 52 con el título de gran maestro. Entre ellos, el pequeño Fausti (Elo 2516 puntos), con piezas blancas, sufrió su primera derrota en una compleja partida ante el gran maestro ruso Ivan Rozum (de 35 años y Elo de 2444), luego de 51 movimientos de una Defensa Caro Kann y algo más de tres horas de juego. La caída relegó al prodigio argentino de la primera parte de la tabla general de posiciones, pero lo peor es que le acotó el margen de maniobras para llegar a la plusmarca de ser el más joven ajedrecista en lograr el título de gran maestro a tan corta edad. Conseguir el récord no es algo que me obsesiona. Si viene, mejor, pero lo más importante es que siga mejorando mi ajedrez y así llegarán las cosas más fáciles, había señalado Faustino Oro ante la prensa en Países Bajos tras su actuación brillante en el torneo Challenger de Tata Steel, en enero último. También, y por una cuestión del cambio de reglamentación, el niño y su entorno familiar sabían que la búsqueda para lograr la plusmarca debía hacerla en un torneo abierto (allí participan aficionados y maestros) que se disputan por sistema suizo (se enfrentan en cada jornada jugadores con igual o semejante puntaje), y cuyos emparejamientos se completan horas antes del comienzo de la partida. La elección del rival es aleatoria y puede tratarse de un fuerte o débil jugador (según la fuerza de Elo que tenga) pero que al momento del sorteo tiene su mismo puntaje. El Open de Aeroflot, de los torneos abiertos más fuertes en este ámbito, le brindaba la oportunidad de alcanzar su sueño, y por eso decidió jugársela en esa prueba conociendo de antemano las dificultades de enfrentarse ante tan alto número de rivales exigentes. Aunque siempre se deberá priorizar que Faustino es un niño que es feliz y disfruta de jugar al ajedrez, a la hora de la alta competencia la exigencia suele ser cruel; un error basta para echar por tierra todo lo bueno anteriormente realizado. SIMULADOR Juega y simula el camino de las selecciones hasta la final del Mundial Oro se mantuvo invicto en las cinco primeras jornadas, ganando dos partidas y empatando tres sin exhibir un juego de alto vuelo. Más bien se limitó a aprovechar cada uno de los errores de sus rivales. Arriesgó poco, acaso, porque la fórmula de la cautela le resultó exitosa o porque sus rivales lo obligaron a jugar con mayor aplomo. Y si bien el plan se cumplió casi a la perfección en la primera mitad de la prueba, prevista a 9 ruedas, en la sexta rueda de hoy sus chances reales de lograr la hazaña han quedado muy reducidas. Dado que, entre los requisitos para la obtención de la última norma para ser consagrado gran maestro, figura que el jugador deberá cumplir con una performance superior a 2600 puntos, esto obligaba al niño argentino a que el sorteo de cada fecha, la elección de sus rivales debían ser jugadores fuertes. Enfrentarse ante nueve jugadores con fuerza de Elo inferior a la propia no le garantiza alcanzar la performance exigida. Por eso, cuanto más fuertes fueran sus adversarios, un empate o una victoria le permitirían acercarse a la hazaña. Sin embargo, la derrota de hoy, pese ser ante un gran maestro ruso, pero un rival con menor fuerza de Elo a la de Faustino, le modificó el promedio de su performance. Con la caída ante Rozum, el niño quedó casi obligado a ganar las últimas tres partidas para llegar a la performance de 2600 puntos. Pero algo más, tal vez ni siquiera ganando los tres juegos podrá ser suficiente, sí además, no lo hace ante jugadores muy fuertes. En principio mañana, por la séptima rueda, Faustino Oro se medirá con un ajedrecista indio Lad Mandar (Elo 2334). Además de vencerlo, el argentino deberá aguardar que en las dos últimas partidas sus próximos rivales tengan al menos 2450 y 2475 puntos de Elo, respectivamente, para cumplir el requisito de la performance. Difícil, pero no imposible.
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