03/03/2026 17:00
03/03/2026 17:00
03/03/2026 17:00
03/03/2026 17:00
03/03/2026 16:58
03/03/2026 16:58
03/03/2026 16:58
03/03/2026 16:58
03/03/2026 16:58
03/03/2026 16:58
» TN
Fecha: 03/03/2026 15:18
Joaquín Levinton hizo realidad un proyecto que postergó por más de una década: Yo soy Joaquín, el disco que no solo marca el debut de su carrera solista sino que además lanzó en el día de su cumpleaños, para reafirmar la carga personal del material. Por eso, el álbum está mucho más allá de ser una recolección de nueve canciones. Las letras parecen plasmar una búsqueda interior del líder de Turf, que le canta a sus dudas, miedos, confusiones y aprendizajes. Leé también: Soda Stereo se prepara para Ecos: se conocieron nuevos videos con los ensayos El hecho de tener guardadas todas esas inquietudes hizo que Joaquín tuviera la necesidad de expresar lo que acumuló durante estos 15 años que pasaron entre que empezó a gestarse la idea de editar un disco solista, hasta que finalmente lo sacó al mundo. Yo soy Joaquín se terminó de grabar y mezclar entre 2024 y 2025 junto a su amigo y productor Ezequiel Araujo con quien tuvo la iniciativa de retomar aquel material que creían perdido. El viaje sonoro hacia el interior del artista dura poco más de 28 minutos. Además de relatos introspectivos, se puede disfrutar de instrumentos con melodías rockeras que abrazan al pop para acompañar la voz de Levinton y así reflejar la melancolía, la reflexión y la crudeza de sus letras. Este disco lo tenía guardado y pendiente. No era bueno que yo lo tenga guardado. Era como si tuviese la necesidad de decir estas cosas, explicó Joaquín en su nota con Fernando Vigo para La Viola. Sobre el material, aseguró: Es personal, habla de mí, de cosas más intimas que tienen que ver con mi relación con el amor, con las amistades. Yo soy Joaquín y una frase que lo resume todo Sobran las descripciones cuando una canción puede comunicar todo lo que sentís. Eso pasa en Yo soy Joaquín, el tema que no solo es el primero del tracklist sino que también le da nombre a este debut solista del líder de Turf. Al darle play al disco, todo aquel que lo escuche se puede encontrar con una letra cargada de sinceridad y sensibilidad por parte de Levinton. Por eso, la canción funciona como una pieza perfecta para dar la bienvenida a lo que sonará en los minutos restantes. Yo soy Joaquín, perdido entre las confusiones. Tratando de escapar de las tentaciones. Sofocado por tantas manipulaciones, canta el artista en los primeros segundos del tema que funciona como punto de partida y es el centro conceptual del álbum. Así, le pone frases poéticas al simple -pero complicado- hecho de desnudarse ante sus oyentes. Se desliga de la imagen del frontman que todo lo puede en esta vida, y se concilia con abrirle al público las puertas de su mundo interior. Leé también: Gorillaz estrena The Mountain, un álbum atravesado por el duelo con colaboraciones de Trueno y Bizarrap Es el momento de las armas tomar. Si no lo hago, no me voy a poder quejar. Es de mi espíritu la voz que ahora vas a escuchar. Viene de lejos y se va a ningún lugar, expresa Levinton. Y cierra con plena confianza sobre su persona: Yo me miro a mí mismo y antes que nada creo en mí, y en todo lo que te di. Sino de nada me sirve. Esa mezcla de fragilidad y convicción se extiende como un hilo conductor por las nueve canciones que integran al disco. Antes del cierre, aparecen Te amo, Estúpido, Si te caes te levanto, Te quiero (pero lejos), La pared, Para saber y Respuesta perfecta. Al llegar a los últimos minutos del disco con Adivinarme, la sensación es la de haber acompañado a Levinton en el viaje hacia su interior. En este tema, el artista retoma la confusión y expresa: Es tan confuso que a veces confundo palabras cruzadas con una oración. En el desierto el camino es incierto y no existen los mapas ni la dirección. Por eso nadie va a cambiar tu forma simple de mirar y adivinarme.
Ver noticia original