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» Clarin
Fecha: 03/03/2026 15:17
Líbano y sus 18 comunidades vuelven a ser el jamón del sándwich en una nueva guerra en Oriente Medio. Israel lanzó fuertes ataques aéreos contra Hezbollah después de que el grupo miliciano shiíta se uniera al conflicto del lado de Irán, abriendo un segundo frente y ampliando la crisis regional. El gobierno israelí decidió reocupar el país creando una zona tapón al sur del río Litani. Sus fuerzas terrestres ingresaron este martes, tras haberse retirado de la zona en el año 2002. El ejército anunció que la División 91, adscripta al Comando Norte y responsable del frente libanés, se encuentra operando en el sur tras su despliegue en varios puntos estratégicos como parte de sus esfuerzos de refuerzo defensivo. Concluiremos esta campaña no solo atacando a Irán, sino también asestando un golpe devastador a Hezbollah, declaró el jefe del Estado Mayor, Eyal Zamir, durante una visita a las tropas desplegadas en la frontera. Nuestro mensaje es claro y resuena en todo Oriente Medio: atacaremos a todos los líderes y facciones terroristas, añadió. Los ataques aéreos se produjeron en represalia por los cohetes disparados hacia Israel durante la noche, aunque estos no causaron daños ni víctimas. Atacan Beirut y el sur El sur de la capital y 50 pueblos meridionales, incluidos los suburbios de Sidón y Tiro, continúan siendo duramente bombardeados por Israel, que busca aniquilar a los máximos líderes de la guerrilla chiita proiraní. Se ha desatado una crisis humanitaria mayor con miles de desplazados que abandonan sus hogares para instalarse en la plaza de los Mártires, en el centro de Beirut, o en escuelas, gimnasios y calles en busca de refugio ante los ataques. Aunque en la Constitución figura como la resistencia oficial, el gobierno libanés prohibió ayer a Hezbollah como milicia militar y la intimó a entregar las armas. Esto generó un gran debate interno. El temor de la organización es que un ataque a Israel para defender a Irán los vuelva sumamente impopulares entre la población local, que no quiere soportar la destrucción del país por una causa ajena. Sin embargo, la eliminación del ayatollah Khamenei los forzó a reaccionar contra el cálculo de muchos políticos libaneses, como el druso Walid Jumblatt. El primer ministro, Nawaf Salam, declaró que las actividades militares y de seguridad del grupo están prohibidas, horas después de que Israel respondiera al ataque con cohetes y drones. Anunciamos la prohibición de sus actividades militares y limitamos su papel al ámbito político, declaró Salam el lunes en un comunicado. Rechazamos cualquier operación lanzada desde territorio libanés fuera del marco de las instituciones legítimas. El primer ministro calificó dichas actividades como "ilegales" e instó a las fuerzas de seguridad a prevenir cualquier agresión que provenga de su territorio. "Declaramos nuestro compromiso con el cese de las hostilidades y la reanudación de las negociaciones", añadió. En una reunión en la residencia de Baabda con los embajadores del Quinteto (Estados Unidos, Francia, Arabia Saudita, Egipto y Qatar), el presidente Joseph Aoun declaró que la decisión del Consejo de Ministros garantiza que solo el Estado tiene el derecho exclusivo de decidir sobre la guerra y la paz. Es una decisión soberana y definitiva, sin posibilidad de revocación, afirmó, añadiendo que el ejército tiene instrucciones de implementar esta medida en todas las regiones. Los diplomáticos reafirmaron su apoyo para que el Estado restablezca su monopolio de las armas "por todos los medios necesarios" y señalaron que el ejército debería intervenir para detener el lanzamiento de cohetes hacia Israel. Por su parte, Aoun instó al Quinteto a presionar a Tel Aviv para que cese su agresión. Una guerra regional El conflicto entre Irán y Estados Unidos se está convirtiendo en una conflagración regional. Numerosas fuerzas, en particular los países del Golfo y las naciones europeas, muestran disposición a participar bajo argumentos defensivos. El Reino Unido ha autorizado a Estados Unidos a utilizar tres de sus bases militares para operaciones contra Irán, aunque intervendrán solo en acciones defensivas para los países del Golfo. Alemania y Francia también podrían apoyar a las fuerzas estadounidenses, especialmente porque la interrupción de la navegación en el Estrecho de Ormuz afecta la economía mundial y el precio de los hidrocarburos. El presidente Emmanuel Macron hablará al país hoy a las 8 de la noche. Cuando Washington lanzó la ofensiva contra Teherán, pretendía que fuera una operación conjunta con Israel. Sin embargo, varios actores buscan unirse ahora; del mismo modo, los ataques iraníes han llevado a los estados del Golfo a abandonar la neutralidad para defenderse. PB Sobre la firma Newsletter Clarín
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