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Parana » APF
Fecha: 03/03/2026 13:57
Tropas de Israel avanzan en el sur de Líbano mientras Hezbolá habla de guerra abierta El ejército israelí âque ya mantenía posiciones en el sur de Líbano vulnerando el acuerdo de alto el fuego de 2024â ha penetrado con tanques y soldados en una zona más amplia del territorio libanés este martes. El objetivo, según el ministro de Defensa israelí, Israel Katz, es prevenir ataques contra las comunidades fronterizas como los que lanzó Hezbolá el lunes, sumándose a la guerra en Oriente Próximo que entra en su cuarto día. Debilitada y descabezada en la contienda de 2024, la milicia libanesa venía dejando sin respuesta todos los bombardeos, casi diarios, que Israel ha estado lanzando durante 15 meses de supuesta tregua. Pero el lunes abrió fuego por sorpresa en venganza contra Israel por haber matado al líder supremo iraní, Alí Jameneí, en la ofensiva conjunta con Estados Unidos. La era de la paciencia ha terminado, sin dejarnos más opción que regresar a la resistencia, ha dicho este martes uno de los dirigentes de Hezbolá, Mahmud Qmati. Ya que Israel quería una guerra abierta, ha agregado, que haya una guerra abierta. Un contingente compuesto por un tanque y tres excavadoras ha avanzado desde la ciudad israelí fronteriza de Metula hacia la zona Tal al Nahas, cerca de Marjayún, según el diario libanés Orient-Le Jour. Lo hace después de que el ejército israelí exigiera, cerca de la medianoche del lunes, el desalojo de 30 municipios del sur de Líbano. No solo huyen los civiles: la agencia de noticias estatal afirma que el ejército regular libanés (al que el acuerdo de tregua otorga la responsabilidad de controlar la zona, considerada un feudo de Hezbolá) ha evacuado varias de sus posiciones en el borde fronterizo. Algunos vídeos en redes sociales captan el repliegue hacia el norte de las tropas libanesas. Las fuerzas de la División 91 están operando en la zona sur del Líbano y controlando varios puntos como parte del concepto de reforzar la defensa del frente, ha señalado el ejército israelí tras una jornada de bombardeos en Líbano (en represalia por los primeros proyectiles de Hezbolá) que dejó hasta medio centenar de muertos. La fuerza aérea de Israel sigue golpeando este martes posiciones más avanzadas, como los alrededores del río Litani, a unos 30 kilómetros de la frontera. Ese punto demarca la zona fronteriza al sur de la cual Beirut anunció en enero que había completado el desarme de Hezbolá y otros grupos armados. Israel lo consideró insuficiente y venía incrementando allí sus bombardeos, que han matado a cientos de personas durante este año y medio de supuesto alto el fuego: sobre todo han muerto miembros de Hezbolá y de las milicias palestinas en el país, pero también un centenar de civiles. 160 ataques Al mediodía de este martes, el ejército israelí da cuenta ya de 160 ataques contra Hezbolá. En la capital, está bombardeando desde la víspera infraestructuras asociadas a su parte civil. Entre los objetivos: las oficinas de la televisión al Manar y de la radio Al Nur. Hezbolá sostiene que esos ataques buscan silenciar la voz de la resistencia, como se llama a sí misma por oponerse a las ocupaciones cuatro que Israel ha efectuado en Líbano en las últimas décadas, y que constituyen la principal razón de ser de la milicia. El día anterior, el principal objetivo fueron múltiples oficinas de Qard al Hassan, una entidad financiera de microcréditos que Israel considera una tapadera para la financiación de Hezbolá. Hemos decapitado al pulpo iraní y ahora trabajamos para aplastarlo y cortarle los brazos, ha señalado este martes el ministro israelí Katz en referencia a la muerte de Ali Jameneí, en un símil, habitual en el país, que presenta a las milicias aliadas de Teherán (en Palestina, Yemen, Líbano o Irak) como sus tentáculos. La ofensiva conjunta israelí-estadounidense [...] no tiene precedentes en cuanto a alcance, precisión y potencia. Continuará con toda su fuerza mientras sea necesario, ha añadido el titular de Defensa. Miles de libaneses ya sufren las consecuencias. El lunes, las autoridades nacionales cifraron en 29.000 las personas desplazadas. Todo hace pensar que el número es mucho mayor y que el recuento se limita al censo de los refugios gubernamentales. Como el fantasma de la guerra nunca huyó de Líbano pese a la tregua de 2024, muchos libaneses habían planificado previamente sus vías de escape hacia lugares seguros, quedándose con otras familias o alquilando un segundo hogar. Los menos favorecidos, sin embargo, pasan las horas postrados a la intemperie por las esquinas de las ciudades. Como hacen, por ejemplo, en Beirut quienes huyeron de los suburbios en la madrugada del lunes. Partieron con lo puesto, en algunas ocasiones cargando maletas o alfombras. El presidente de Líbano y ex jefe de las tropas libanesas, Joseph Aoun, se reúne en la mañana de este martes con embajadores del Quinteto, un grupo de Estados (Estados Unidos, Francia, Arabia Saudí, Egipto y Qatar) que asesora al pequeño país mediterráneo y que influyó el año pasado en la formación del nuevo Gobierno, cuyo principal objetivo a nivel interno es el desarme de Hezbolá. El lunes, siguiendo la misma línea, Aoun decretó la prohibición de la actividad militar de ese grupo armado, así como del lanzamiento de cohetes desde territorio nacional, en una medida de impacto incierto. Según medios libaneses, el fin del encuentro de este martes es avanzar hacia un nuevo alto el fuego, que se prevé aún más beneficioso para Israel. Beirut, sin embargo, pierde de momento el pulso con Hezbolá, que sigue reivindicando ataques contra suelo israelí. En distintos comunicados, la milicia asegura haber empleado aviones no tripulados contra la base militar de Ramat David y otros puntos militares en Meron y en los Altos de Golán, ocupados por Israel desde la Guerra de los Seis Días de 1967. La organización proiraní ha justificado los ataques en respuesta a la agresión israelí criminal del día anterior contra decenas de municipios. Son argumentos que buena parte de la sociedad libanesa (que critica a Hezbolá por arrastrarlos a una segunda guerra con Israel en dos años) siente cada vez más indefendibles. Pero deshacer el camino es difícil. Con la ocupación israelí fortaleciéndose en territorio libanés, muchos temen que Hezbolá tendrá un pretexto para mantener la resistencia y las armas. Este martes, preguntado por si las tropas israelíes llegarán incluso al norte del río Litani (que marca la frontera del despliegue de los cascos azules), el portavoz del ejército de Israel, Effie Defrin, se ha limitado a responder que la orden es ampliar las operaciones para proteger a la población del norte de Israel, que âa diferencia de lo que ocurrió en 2023â no ha sido evacuada, publicó El País. (APFDigital)
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