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Fecha: 03/03/2026 11:21
Sequía y lluvias, consecuencias Esa estimación resulta, a pesar que en la zona central, donde se encuentra la mayor superficie plantada, la sequía afecto severamente al cultivo. Esto demuestra, en parte, una mejora en los manejos del agua realizado por los productores, seguramente a raíz de la experiencia adquirida en temporadas anteriores, ponderaron.Esta necesidad de riego fuerte ha impactado en los costos de producción de forma notoria y cada vez más los productores están recurriendo a la energía solar como forma de bajar este costo ya que las tarifas siguen aumentando. Una situación distinta se dio en el NOA como en el NEA con lluvias muy distintas tanto en cantidad como en frecuencia que ha provocado muy buenas respuestas en el cultivo, aunque ha aumentado la incidencia de enfermedades foliares, sobre todo, marcaron. Ya los productores se preparan para cosechar y acondicionar su producción y surge, como siempre en estas fechas, la pregunta de cuál será el precio que logremos esta temporada. Hay mucha expectativa en cómo impactara la apertura del mercado chino que se debería dar fuertemente esta temporada luego del primer envió realizado el año anterior. Avance de la temporada en Corrientes Con la colaboración de distintos expertos en el cultivo, brindaremos un panorama preciso de cómo avanza la temporada 2025/2026 en las diferentes zonas productivas del país. En esta oportunidad les presentamos los avances al 28 de febrero de 2026.A) Suroeste de Corrientes, por la ingeniera agrónoma Valentina Maurig Durante este mes el cultivo se encuentra en una transición entre el estado acuoso y el estado pastoso de la nuez (entre R9 y R10). Este intervalo es el momento más dinámico en la fisiología del pecán y puede considerarse el puente entre el crecimiento en tamaño y la acumulación de calidad. Justo al terminar el estado acuoso, la cáscara alcanza su tamaño final y comienza a endurecerse. Una vez que este proceso se completa, la nuez ya no puede crecer más en volumen. A partir de acá, todo el esfuerzo del árbol va hacia el interior del fruto. En este momento el riego es una práctica cultural de máxima demanda (¡No negociable!). El árbol necesita más agua en esta etapa que en cualquier otro momento del año. Por un lado, porque el agua es el vehículo que transporta los fotosintatos (azúcares) desde las hojas hacia la nuez para convertirlos en aceite, y por otro, porque un riego irregular puede provocar nueces vanas o rajadas. Con respecto a esto, se observó en algunas chacras con riego deficitario un fenómeno conocido como wáter Split (rajado por agua). Después de casi un mes de sequía (entre mediados de enero y mediados de febrero), las precipitaciones irrumpieron sobre el suroeste provincial con registros que oscilaron entre los 90 y los 150 mm, provocando rajaduras longitudinales en los frutos. Esto ocurre porque la cáscara, que todavía es delgada y está bajo tensión, no soporta la presión del exceso de agua repentino y se fractura internamente. Para prevenirlo en futuras campañas, la clave es mantener una humedad del suelo constante mediante el riego para evitar cambios bruscos de presión. En el transcurso de esta fase, el monitoreo fitosanitario se hace indispensable. La alta humedad relativa de la última quincena del mes obligó a los productores a estar muy atentos ante la aparición de focos de sarna, aplicando fungicidas preventivos para evitar que la cáscara se necrose y detenga el crecimiento del fruto, además de mantener el área fotosintéticamente activa hasta el final de la campaña. Asimismo, es una etapa crucial para la aparición de chinches. La succión en esta etapa produce manchas oscuras y amargas en la almendra, lo cual es irreversible, afectando la calidad final del fruto. El control de malezas también resulta vital en este contexto de altas temperaturas y abundancia de precipitaciones para evitar la competencia por agua y nutrientes y para facilitar la preparación del suelo para la próxima cosecha, que promete buena cantidad de fruta y de calidad. Así viene la temporada en Entre Ríos B) Norte de Entre Ríos, por el ingeniero agrónomo Walter Silva Muller Fue complicado el principio de mes dadas las condiciones de sequía que se tuvieron. Posteriormente llovieron entre 80 y 180 mm y se recuperaron los montes y ahora están muy bien. Dadas estas lluvias en algunas variedades, más que nada Cape Fear y Mahan, se produjo rajado de nueces y consecuentemente aborto. Sanitariamente se encuentra todo bastante bien, pero en algunos montes se produjo un rebrote de sarna, sobre todo donde se descuidaron los tratamientos preventivos. Se hicieron aplicaciones más frecuentes y esto se revirtió. En montes jóvenes se produjeron síntomas severos de deficiencias y quemados de hojas que se atribuyen al fuerte estrés hídrico y calórico, esta situación es más importante en suelos pesados. C) Centro Oeste de Entre Ríos, por la ingeniera agrónoma Carolina Holzheier El mes comenzó con déficit hídrico, que a mediados del mismo se logró revertir. La mejora ha sido muy significativa, necesitábamos más de 80mm para salir del estado de sequía que veníamos atravesando y afortunadamente, distribuidas en cuatro precipitaciones hemos sumado más de 100 milímetros. La última lluvia se registró los primeros días de enero, lo cual estuvimos más de cuarenta días sin eventos pluviométricos en una época del año donde es clave el agua para los pecanes. Las lluvias reverdecieron la cara a los montes y lucen muy vigorosos. Se observa una alta carga de fruto con logros de tamaños importantes, no se observa purga de estos y los clústeres en su mayoría de cuatro nueces a cinco nueces. Variedades en estado acuoso, algunas gelatinosos con endurecimientos de cascaras las más tempranas. Lotes muy parejos, con muchas nueces y con estado sanitario óptimos. Lo que indica que estamos ante una prominente cosecha. Durante febrero, y con los pronósticos de lluvia que teníamos por delante y los resultados de los análisis foliares del mes de enero, se programaron aplicaciones foliares con fungicida en todos los casos para cuidar la fruta. Las lluvias del mes lograron que las malezas tomaran fuerza nuevamente y los lotes se encuentran enfocados en su control y ya preparándose para lo que en 45 días aproximadamente se larga la cosecha en variedades más tempranas. D) Centro Sur de Entre Ríos, por el ingeniero Mariano Marcó Durante la primera quincena del mes, se acentuaron las condiciones de sequía y altas temperaturas lo que provocó un déficit hídrico muy importante en los cultivos, que repercutió más en los tamaños de frutos que en la cantidad ya que el aborto fue poco en líneas generales. Esta condición de ambiente seco trajo como ventaja relativa un escaso desarrollo de enfermedades foliares, con baja incidencia y presión de inoculo. Durante la segunda quincena y ya más cerca de fines del mes la situación cambió radicalmente en la zona central de la provincia ya que se registraron abundantes lluvias con valores de entre 80 y 200 mm lo que provocó una mejora sustancial de los cultivos y permitió que las variedades más tardías lograran crecimientos de frutos muy buenos; esto no sucedió en las tempranas donde ya la cáscara había endurecido y el tamaño final ya estaba definido. En algunos casos, producto de estas abundantes lluvias en un corto período se registraron problemas de rajado de frutos (splitting) en algunas variedades como Cape Fear y Mahan y, en esta última, también hubo incipientes desarrollos de antracnosis. En tanto en la zona sur las precipitaciones fueron bastante más escasas, con valores notoriamente menores, entre 20 y 50 mm que no alcanzaron a recargar los perfiles, pero sirven como paliativo. Producto del descenso de temperaturas las variedades tardías están logrando alcanzar buenos tamaños de frutos. Las variedades más tempranas ya están iniciando el estado masoso y/o gelatinoso mientras las demás todavía están acuosas. Se han reportado focos de desarrollo de pulgón amarillo que en pocos casos requirieron realizar controles químicos, en la mayoría de los casos las poblaciones de predadores lo han mantenido por debajo del umbral. Se están realizando monitoreos de las poblaciones de chinches y todavía no se han detectado presencias importantes. Con el cambio de las condiciones ambientales también se activó la sarna que venía casi en forma latente y con poco desarrollo. Se han realizado aplicaciones de fungicidas a fin de preservar el estado fitosanitario que era muy bueno. Las condiciones de estrés térmico/hídrico sufridas durante todo el verano incrementaron los desarrollos de Botriosphaeria en los montes donde está presente, pero con menor severidad que en temporadas anteriores.
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