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  • Hacer lo que a uno le gusta es lo más lindo: 15 años de Dolce Paradiso en Concordia

    Concordia » Despertar Entrerriano

    Fecha: 03/03/2026 11:13

    Hacer lo que a uno le gusta es lo más lindo: 15 años de Dolce Paradiso en Concordia En esta edición N°113 de Conociendo a distintas empresas de Concordia, Despertar Entrerriano visitó Dolce Paradiso Caffè, pastelería y cafetería ubicada sobre Avenida Eva Perón altura 1320. Allí conversamos con Victoria Bertoni, una de sus dueñas y fundadoras, quien repasó la historia del negocio que nació del amor por la pastelería, creció con esfuerzo, se consolidó a lo largo de 15 años y hoy es un clásico para quienes buscan algo dulce, artesanal y de calidad. Junto a Marisa Barral, su socia, lograron transformar una pasión en un proyecto sostenido en el tiempo, adaptándose a las tendencias, a los cambios de consumo y a los desafíos propios del rubro. ¿Cómo y cuándo comenzó la historia de este negocio? Este negocio empezó hace ya unos 15 años, ahora en marzo cumplimos años. Yo desde chiquita me dediqué a hacer pastelería, siempre me gustó. En un momento sentí que era el momento de poner un negocio, pero sola no sé si me animaba tanto. En ese entonces yo daba clases de cocina y tenía a mi mejor alumna, que era Marisa. Ella también hacía tortas en su casa, yo hacía tortas en la mía, así que le propuse asociarnos y probar. Nos juntamos y arrancamos con este proyecto en noviembre, más o menos, del 2010. ¿Por qué eligieron el nombre Dolce Paradiso? Fue todo un tema el nombre. A mí siempre me gustó mucho lo italiano y a mis tortas les decía Dolce Vicky. Pero claro, como éramos dos, no podía ser así. Entonces salió Dolce Paradiso, que es un poco eso: un dulce paraíso. Y también representa lo que es este negocio para nosotras, porque todo gira alrededor de cosas dulces y de momentos lindos. ¿Qué puede encontrar la gente cuando viene a Dolce Paradiso? Nosotras arrancamos principalmente con tortas de cumpleaños, que siempre fue nuestro fuerte, y con postres. La idea era que cuando alguien necesitara algo dulce, viniera acá. Con el tiempo fuimos sumando cosas para el mate: brownies, una variedad muy grande de galletitas artesanales, que hoy son una tendencia y mucha gente viene exclusivamente a buscarlas. No son galletitas industriales, son 100% artesanales, y eso se nota mucho en el sabor. También ofrecemos budines, pastafrolas y, por supuesto, mesas dulces, siempre con pedido previo. Y muchos años después, cuando ya estábamos afianzadas con la pastelería, decidimos sumar la cafetería, que arrancó en 2016. ¿Y en la cafetería se puede consumir lo mismo que venden para llevar? Sí, totalmente. Tenemos tortas en porción, galletitas, brownies, muffins y todo lo dulce. Además, ofrecemos opciones de cafetería, cosas saladas, panqueques y, según la época del año, vamos cambiando la carta. En verano, por ejemplo, hacemos copas heladas. La idea es ir renovando para que la gente no se aburra. ¿Cuál fue el mayor desafío a lo largo de todos estos años? Creo que el mayor desafío fue lograr una clientela y, sobre todo, mantenernos en el tiempo. A veces lo más difícil no es que la gente venga una vez, sino que vuelva. Con los años fueron apareciendo muchas pastelerías, mucha gente que hace cosas riquísimas, y ahí el desafío es retener a los clientes. Nuestro sello siempre fue mantener la calidad, eso es lo que la gente viene a buscar y lo que tratamos de sostener todos estos años. ¿Qué cambios notaron en la tecnología y en la forma de trabajar desde que arrancaron hasta hoy? Al principio era todo mucho más rudimentario. Éramos solo Marisa y yo, todo muy manual. Con el tiempo se sumó gente a trabajar con nosotras y también se fueron incorporando máquinas: batidoras más grandes, laminadoras, un horno más grande, aunque el horno sigue siendo el mismo de siempre. En cuanto a la tecnología, hoy las redes sociales son fundamentales. Instagram vende mucho y, siendo sinceras, a nosotras, que ya somos de otra generación, nos cuesta un poco más. Por suerte tenemos chicas que nos ayudan y a veces contratamos gente para manejar las redes, porque hoy eso es clave. ¿Notaron cambios en los hábitos de consumo de la gente? Sí, totalmente. En las tortas de cumpleaños se nota mucho el tema de las tendencias, sobre todo en la decoración, y uno tiene que ir aprendiendo y adaptándose. Pero también cambió la forma de comer: hoy la gente pide cosas más saludables, sin harina, opciones más livianas. Entonces tratamos de adaptarnos, ofrecer alternativas, incluso opciones veganas como algunos budines y preparaciones específicas, para poder cubrir a todos los públicos. ¿Tienen clientes fieles? ¿Por qué creen que los siguen eligiendo? Sí, tenemos muchos clientes fieles de hace años. Y creemos que es por la calidad. En nuestro rubro la materia prima es fundamental: la crema, el dulce de leche, todo eso se nota en el sabor. Tratamos de mantener siempre productos de buena calidad para que el sabor sea genuino, y creo que eso es lo que hace que nos vuelvan a elegir. Para cerrar, ¿qué significa Dolce Paradiso para vos? Esto tendría que ser compartido con Marisa, pero para mí es una parte muy importante de nuestras vidas. Acá pasamos muchísimo tiempo y a lo largo de estos años nos pasaron muchas cosas. Hacer lo que a uno le gusta es lo más lindo. Yo no trabajo por trabajar, hago algo que me gusta de verdad. Nuestro negocio está asociado a momentos lindos: cumpleaños, aniversarios, reuniones. Cuando la gente se va contenta y te dice que todo salió hermoso, eso a nosotras nos reconforta muchísimo. Obvio que a veces hay errores o clientes que no se van tan conformes, pero tratamos de aprender, corregir y mejorar. Eso también es parte del camino. Te invitamos a ver lo más destacado de la entrevista a través de los reels en redes sociales, buscános como @Despertarentrerriano.

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