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Parana » AnalisisDigital
Fecha: 03/03/2026 09:07
En la apertura de las sesiones ordinarias en la Legislatura bonaerense, Axel Kicillof pronunció un discurso que combinó críticas directas al gobierno nacional y la proyección de una estrategia política de cara al futuro. El mandatario bonaerense sostuvo que la construcción de una alternativa requiere de mucho más que decir no a Milei, en alusión directa al presidente y planteó la necesidad de un proyecto productivo y federal capaz de entusiasmar a una sociedad desgastada por la crisis económica. La intervención de Kicillof se situó en el contexto de fuertes tensiones entre la provincia y la Nación, con denuncias de recortes de transferencias, paralización de obras públicas y centralización fiscal. El gobernador remarcó: Nos enfrentamos a un Gobierno Nacional que recorta transferencias a las provincias, que paraliza obras públicas estratégicas en todas las regiones del país, un gobierno nacional que centraliza decisiones fiscales y que se vincula con las provincias a través de la extorsión. En su llamado a la acción, Kicillof propuso: No puede ser que cada sector o provincia quede sola negociando migajas o administrando la caída. Todos los que no queremos una sociedad rota, un país fallido, una Argentina de pocos ganadores y muchísimos perdedores, tenemos que sumar fuerzas. En esa línea, invitó desde la Provincia de Buenos Aires a construir una Argentina que, según sus palabras, no se arrodille, que no se entregue, que no se rinda y que no se divida. El mandatario bonaerense advirtió que, pese a la difícil coyuntura, una parte importante de la ciudadanía no percibe hoy una alternativa política que despierte ilusión. La construcción de esa alternativa requiere de mucho más que decir no a esta política, no a Milei. Es evidente que tampoco se trata solamente de describir una crisis que todos están viviendo en carne propia. El desafío no es narrar el daño sino ofrecer una salida y demostrar que no hay que resignarse, que no estamos condenados a este modelo, que existe una alternativa mejor, una alternativa que debe ser productiva, federal y bien nacional, expresó Kicillof ante la asamblea. A nivel económico, el gobernador detalló el impacto de las medidas nacionales en la provincia y remarcó que el origen de este industricidio, de la destrucción de puestos de trabajo, la caída de la clase media y de que la plata no alcance está en las decisiones políticas de Milei. En ese sentido, Kicillof rechazó la idea de que el sufrimiento social sea inevitable o una tragedia natural, e insistió en que no estamos condenados a esta pesadilla. Hay otro camino. Para fundamentar su crítica, el mandatario bonaerense enumeró indicadores de la crisis: caída de ventas minoristas y mayoristas, consumo en mínimos históricos, aumento de la morosidad familiar y desplome de sectores productivos. Según precisó, las ventas en minoristas y en supermercados están 10 puntos por debajo, mientras que en mayoristas cayeron un 20%. El consumo de leche, carne vacuna, frutas y verduras y hasta yerba mate marcó mínimos históricos. Añadió que en el último año se triplicó la morosidad, alcanzando un 9,3% de créditos impagos y un 24,6% fuera del sistema bancario. En cuanto a la pérdida de empleo, Kicillof aseguró que desde que llegó Milei, cada cuatro minutos se pierde un puesto de trabajo registrado. Ya son 299.600 los trabajadores registrados que se quedaron en la calle. El discurso también incluyó una defensa del rol del Estado y una crítica al modelo de primarización productiva y precarización laboral que, según el gobernador, busca imponer el Gobierno Nacional. El plan económico que está destruyendo el país no solo es dañino, además es absolutamente anacrónico, inoportuno y a contramano del contexto internacional, sostuvo, y enfatizó la importancia de proteger la industria nacional, el trabajo y los recursos argentinos. Sobre el cierre, Kicillof reiteró su convocatoria a construir un proyecto colectivo y productivo: Hay otro camino para bajar la inflación sin destruir la industria y el trabajo. Hay otro camino para integrarnos al mundo sin someternos. Hay otro camino para que el esfuerzo vuelva a tener sentido. Hay otro camino, con oportunidades reales, con un Estado que acompaña, con un proyecto de desarrollo que promueva a todos los rincones de la patria. Hay otro camino hacia el futuro. Fuente: Infobae
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