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  • Juana Azurduy: la amazona de la revolución que venció en el Alto Perú

    La Plata » El dia La Plata

    Fecha: 03/03/2026 07:25

    Un día como hoy, al frente de una tropa de mujeres e indígenas, derrotó a los realistas en El Villar. Admirada por Belgrano y Bolívar, fue ascendida post mortem a generala El 3 de marzo de 1816, en El Villar, en el Alto Perú, las tropas patriotas lograron una victoria que resonó más allá del campo de batalla. Al frente de esa ofensiva estaba Juana Azurduy, quien comandó a una fuerza compuesta por mujeres e indígenas armados en su mayoría con lanzas, arcos y garrotes. En inferioridad de condiciones frente al ejército realista de José Santos de La Hera, la estrategia de emboscadas y ataques sorpresivos resultó decisiva. Aquella acción no sólo debilitó la presencia española en la región, sino que consolidó el liderazgo de Azurduy. El reconocimiento llegó desde Buenos Aires: Manuel Belgrano la ascendió al grado de teniente coronel y le obsequió su sable como símbolo de admiración por su valentía y capacidad de mando. En los partes militares, el creador de la bandera destacó que había sido ella quien arrebató al enemigo una insignia realista en pleno combate. Nacida el 12 de julio de 1780 en Toroca, en el norte de Potosí, Azurduy creció en una familia acomodada, hija de una madre mestiza y un padre hacendado. Desde pequeña tuvo contacto con comunidades originarias, aprendiendo quechua y aymara, una cercanía cultural que más tarde sería clave para convocar y conducir milicias indígenas. Huérfana a temprana edad, pasó parte de su juventud en conventos. A los 25 años se casó con Manuel Ascencio Padilla y abrazó con él los ideales independentistas. Ambos participaron de la revolución de Chuquisaca en 1809, antecedente de la Revolución de Mayo. Tras la represión realista, quedaron señalados como insurgentes y comenzaron una vida marcada por la clandestinidad y la guerra. Bajo la organización conocida como Los Leales, la pareja combatió en el Alto Perú y colaboró con el Ejército Auxiliar enviado desde Buenos Aires. Azurduy no ocupó un rol secundario: organizó guerrillas, planificó ataques y encabezó acciones audaces, como el rescate de su esposo cuando fue capturado por los realistas. El año 1816 fue decisivo. Además de la victoria en El Villar, la guerra le dejó pérdidas irreparables. En la batalla de La Laguna fue herida de bala mientras estaba embarazada, y su esposo fue capturado y ejecutado. La violencia alcanzó niveles extremos: su cabeza fue exhibida como escarmiento. Azurduy logró recuperarla para darle sepultura, en un gesto que resumía la crudeza de la contienda. Cuatro de sus cinco hijos murieron víctimas de enfermedades como el paludismo y la malaria. Sin apoyo sostenido desde el poder central, rearmó su tropa y se unió a las fuerzas del caudillo salteño Martín Miguel de Güemes, con quien defendió el norte frente a sucesivas invasiones realistas durante tres años. Tras la muerte de Güemes en 1821, su situación volvió a tornarse incierta. En 1825, con la caída definitiva del dominio español en el Alto Perú, fue recibida por Simón Bolívar, quien la ascendió a coronel y le otorgó una pensión. Sin embargo, la ayuda fue intermitente y sus intentos por recuperar sus tierras resultaron infructuosos. La mujer que había sido admirada por Belgrano y Bolívar murió el 25 de mayo de 1862, a los 81 años, en la pobreza. Fue enterrada en una fosa común, lejos de los honores militares que supo conquistar. Durante décadas, su figura quedó relegada en los márgenes de la historia oficial. Recién un siglo después sus restos fueron trasladados a un mausoleo en Sucre. En 2009 fue ascendida post mortem a generala del Ejército argentino y mariscal de Bolivia, convirtiéndose en la primera mujer en alcanzar ese rango en la Argentina. A 110 años de la victoria en El Villar, Juana Azurduy encarna la dimensión popular de la independencia: mujeres, indígenas y mestizos que sostuvieron la guerra en condiciones adversas. Su vida condensa la épica y la contradicción de una revolución que supo reconocer su coraje en el campo de batalla, pero no evitó que muriera en el olvido. Recordarla hoy es ampliar el relato de la emancipación y devolverle centralidad a una protagonista imprescindible de la historia sudamericana. Nombre de nacimiento: Juana Azurduy Bermúdez Nacimiento: 12 de julio de 1780 en Chuquisaca (Sucre, Bolivia) Fallecimiento: 25 de mayo de 1862 (Sucre) Nacionalidad: Alto-peruana (Bolivia) Época histórica: Guerras de Independencia en el Virreinato del Río de la Plata Rango militar: Teniente Coronel Cónyuge: Manuel Ascencio Padilla Diario El Día de La Plata, fundado el 2 de Marzo de 1884. © 2026 El Día SA - Todos los derechos reservados. Bienvenido Ante cualquier inconveniente durante el inicio de sesión, por favor escribanos a sistemas@eldia.com Bienvenido DATOS PERSONALES Ante cualquier inconveniente durante el inicio de sesión, por favor escribanos a sistemas@eldia.com ¿Querés recibir notificaciones de alertas?

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