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Buenos Aires » Infobae
Fecha: 02/03/2026 19:40
El Juzgado Federal N° 1 de Mar del Plata, a cargo del juez Santiago Inchausti, otorgó otros cuatro meses al fiscal Carlos Martínez para que complete la investigación sobre el Retrato de una dama, la obra de arte hallada en la ciudad balnearia que fue robada por el nazismo y luego trasladada a la Argentina. Este martes se vencían los 180 días que el Ministerio Público Fiscal tenía para resolver el caso. Aún hay medidas de prueba en curso por las que la Justicia postergó ese límite. Patricia Kadgien, hija del jerarca nazi Friedrich Kadgien, es quien tenía la obra en su casa de Mar del Plata. Está imputada por el presunto encubrimiento de la apropiación del cuadro, delito que también le atribuyen a su marido, Juan Carlos Cortegoso. Se trata de una calificación preliminar, ya que el caso podría ramificarse por lavado de activos, según pudo saber Infobae de fuentes judiciales al tanto del expediente. El juez Inchausti también ordenó que durante los próximos cuatro meses el matrimonio siga sometido a las medidas cautelares vigentes, que incluyen no ausentarse de su domicilio por más de 24 horas, la prohibición de salida del país, el congelamiento de sus cajas de seguridad y la inhibición de sus bienes. Medidas en curso En una audiencia que se llevó adelante este lunes en los tribunales de Mar del Plata, el fiscal Carlos Martínez pidió la prórroga de la investigación dado que aún espera los resultados de medidas que son de importancia y requieren tiempo, no solo por la cuestión histórica, sino por el contexto internacional, que dificulta la obtención de informes y documentación, según expuso el investigador. Por ejemplo, el Ministerio Público Fiscal ya mandó a peritar otras obras que fueron secuestradas en la casa de Patricia Kadgien, ante la sospecha de que también sean de procedencia ilícita. En esas gestiones también participan la Subsecretaría de Patrimonio Cultural de la Nación y la Interpol, según expuso el fiscal Martínez en la audiencia. Además, la Fiscalía marplatense ya cuenta con la colaboración de la PROCELAC, a cargo del fiscal Diego Velasco, que busca dilucidar si las obras de arte fueron un medio para lavar dinero. En tanto, la Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas (DAIA), constituida en este expediente como amicus curiae, prepara un informe técnico-histórico que detallará cómo funcionó en otros países la restitución de bienes culturales robados por el nazismo. El fiscal también les encomendó una reseña de prácticas de debida diligencia en trazabilidad y procedencia de las obras de arte, contextualizar la apropiación de la colección de arte de la familia Goudstikker -propietaria del Retrato de una dama- y las dinámicas de dispersión de obras en Europa y América, y exponer criterios orientadores de buenas prácticas de procesos de restitución de los cuadros. Por último, aún está pendiente una solicitud de colaboración cursada a Alemania. El fiscal del caso pidió saber cuáles fueron exactamente las funciones que cumplió Frederick Kadgien entre 1933 y 1945. ¿Juicio o acuerdo? En Mar del Plata rige el sistema acusatorio y, una vez concluida la investigación, la fiscalía puede avanzar directamente hacia el juicio oral en caso de encontrar pruebas contra los acusados. No obstante, hay más espacio para alcanzar acuerdos. En la audiencia de este lunes hubo referencias al inicio de conversaciones en la búsqueda de una solución alternativa. El fiscal Martínez indicó entre sus argumentos que el nuevo plazo también va a servir para ver si podemos avanzar en ese sentido. El matrimonio imputado no solo enfrenta la acusación pública, sino también la querella que tiene como damnificada a Marei von Saher, nuera y única heredera de Jacques Goudstikker, coleccionista saqueado durante la ocupación alemana en los Países Bajos. Por estos días se están terminando los últimos trámites en Estados Unidos para que la mujer demuestre formalmente su parentesco. Es un documento clave para avanzar con su reclamo de restitución de la pintura. Goudstikker, un importante comerciante de arte judío, huyó de los Países Bajos en mayo de 1940 ante la invasión nazi y murió durante la travesía. Su colección quedó en Ámsterdam y fue apropiada por el régimen. El comandante en jefe de la fuerza aérea de la Alemania nazi Hermann Göring se interesó personalmente en el acervo artístico y trasladó cientos de obras a Alemania. Se quedó al menos con 300 ejemplares, según se reconstruyó en la causa que tramita en Mar del Plata. Los registros hallados muestran que el Retrato de una dama viajó a Berlín en julio de 1940 y regresó a Ámsterdam un año después, para ser vendido finalmente a Friedrich Kadgien. Expertos del Museo de Bellas Artes que peritaron la obra -que permanece bajo resguardo de la Corte Suprema de Justicia- calcularon su valor en 250.000 euros.
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