02/03/2026 12:49
02/03/2026 12:47
02/03/2026 12:46
02/03/2026 12:46
02/03/2026 12:46
02/03/2026 12:46
02/03/2026 12:46
02/03/2026 12:46
02/03/2026 12:46
02/03/2026 12:46
Parana » Bicameral
Fecha: 02/03/2026 10:48
El presidente Javier Milei encabezó este domingo la apertura del período 144 de sesiones ordinarias del Congreso, con fuertes críticas y chicanas a los opositores presentes en el recinto. Desde el peronismo no dejaron pasar el discurso del mandatario y criticaron su intervención, interrumpida en varias oportunidades por sus "cruces" con legisladores presentes. El diputado Guillermo Michel lo criticó y dijo que el tono forma parte de una estrategia para desprestigiar el Congreso: "Lamentable lo sucedido en la Asamblea Legislativa. Los gritos, las chicanas y burlas dan vergüenza ajena, pero lo más importante es que no son al azar: hay una intencionalidad de desprestigiar al Congreso convirtiéndolo en un circo patético". "El gobierno elige el relato y la confrontación para tapar la crisis que está golpeando a la amplia mayoría de los argentinos", agregó el diputado. El senador Adán Bahl se pronunció en el mismo sentido: "Asistimos a la Asamblea Legislativa esperando escuchar al Presidente rendir cuentas sobre su gestión y sus planes para mejorar la vida de los argentinos. En cambio, presenciamos un discurso cargado de gritos, insultos y descalificaciones. Este no es el camino". En ese sentido, dijo que "la agresión permanente no resuelve los problemas de la gente ni construye futuro". El exgobernador y actual diputado Gustavo Bordet publicó un largo mensaje en las redes sociales, donde también fue crítico del mensaje: Más allá de los insultos y el desprecio por la institucionalidad que escuchamos en la Asamblea Legislativa, la Argentina real va a despertar mañana con una nueva pyme que cierra, con trabajadores que pierden su empleo y con familias que sienten que el sueldo ya no alcanza. Para Bordet, la violencia verbal no es el camino. La Argentina necesita diálogo, acuerdos y respeto por las instituciones, no descalificaciones permanentes. La Argentina no necesita menos épica discursiva, y más producción, empleo y un horizonte de estabilidad que devuelva esperanza a su gente", destacó.
Ver noticia original