02/03/2026 12:50
02/03/2026 12:49
02/03/2026 12:47
02/03/2026 12:46
02/03/2026 12:46
02/03/2026 12:46
02/03/2026 12:46
02/03/2026 12:46
02/03/2026 12:46
02/03/2026 12:46
» TN
Fecha: 02/03/2026 10:46
Hay personas que algunas veces se sienten solas más allá de estar en pareja, una situación que es mucho más común de lo que se cree y que puede estar relacionada a diversos factores. Hay que saber que sentirse solo dentro de una relación no es contradictorio ni raro sino que es una experiencia subjetiva, es decir, depende de cómo percibimos nuestra conexión emocional con el otro, no de si estamos físicamente con alguien. Leé también: Qué le pasa al cuerpo si comemos pasta todos los días, según los expertos Así lo explicó el psicólogo español Luis Guillén Plaza, especialista en terapia de pareja y que además señaló que la soledad indica que existe una discrepancia entre lo que se desea tener y lo que se está experimentando. El experto señala que detrás de este estado, suelen esconderse las siguientes razones: - Falta de comunicación emocional significativa. Una pareja puede convivir o compartir muchas horas al día, pero si hay poca comunicación afectiva profunda (hablar de emociones, inquietudes, esperanzas o miedos), el vínculo se debilita. Conversaciones sobre tareas diarias o logística no reemplazan la conexión emocional, y con el tiempo esa ausencia de intercambio íntimo genera un vacío interno, dijo Guillén. - Una menor responsabilidad emocional. Una parte central de la cercanía emocional es sentirse escuchado, comprendido y respondido por el otro. Según el psicoterapeuta, cuando la persona percibe que sus sentimientos no son atendidos o valorados, siente que nadie está ahí realmente, aunque la pareja esté presente físicamente. Si uno de los miembros de la pareja tiene un estilo de apego que dificulta la apertura emocional (por ejemplo, evita la vulnerabilidad o teme el rechazo), esto puede provocar que se distancien emocionalmente, incluso mientras viven juntos. - Expectativas no cumplidas o mal entendidas. A veces, la pareja cree que las necesidades del otro se satisfacen, pero puede haber diferencias importantes en cómo cada uno define la intimidad. Guillén subraya que en caso de que estos códigos emocionales no se expresen o se malinterpreten, se genera una sensación de incomprensión profunda. Los signos tempranos que reflejan un distanciamiento suelen ser patrones de interacción negativos repetidos. Esto suele reflejarse en discusiones frecuentes, críticas mutuas o una evasión continuada. En concreto, el experto consultado alude a los siguientes síntomas: - Conversaciones superficiales o ausencia de una comunicación profunda. Cuando ya no hay un diálogo sobre cómo se siente cada uno, qué quiere, qué teme o qué sueña, la conexión emocional se debilita, afirma. - Sentirse invisible o no escuchado por el otro. La persona puede sentir que expresa algo y su pareja no reacciona con empatía, interés o respuesta emocional. Esto es particularmente doloroso y suele anticipar una desconexión más profunda. - Desaparecen gestos de afecto inesperados. Cuando se reducen los abrazos espontáneos, las palabras de cariño, los detalles o las muestras de aprecio, se pierde una fuente importante de conexión emocional. - Rutina que sustituye la intimidad. Una vida donde la convivencia se basa en tolerancia más que en disfrute es una señal de que la relación está funcionando en piloto automático. - Evitar hablar de temas importantes. Pueden existir asuntos que una persona quiera tratar, pero la conversación se desvía o se evita por miedo a no ser comprendido o por anticipar que el otro responderá con empatía. Cómo se puede recuperar la conexión emocional De acuerdo con el especialista es posible reconectar emocionalmente, pero es algo que requiere de atención, intención y, a menudo, voluntad de cambio. En este punto, recomienda: - Reforzar la comunicación emocional. Abrir espacios para hablar de cómo se siente con honestidad, sin culpas ni defensas, es un paso fundamental. Se aconsejan conversaciones regulares y tranquilas en las que cada uno comparta sin interrupciones. - Practicar la escucha activa con el objetivo de entender, no de responder o defenderse. Esto permite que la otra persona se sienta reconocida y respetada. - Crear momentos de conexión auténtica. No necesariamente algo extraordinario, sino momentos simples donde se presta atención plena: desayunar juntos, caminar, hablar sin distracciones digitales o planificar pequeñas actividades compartidas. - Terapia de pareja (cuando hay patrones arraigados). En casos en los que hay heridas repetidas o ciclos de incomunicación, un psicoterapeuta puede ayudar a identificar patrones, enseñar herramientas de comunicación emocional y crear un espacio seguro donde ambos se sienten escuchados. - Reconocer necesidades afectivas individuales. Puede ser útil que cada uno identifique qué necesita emocionalmente (por ejemplo, cercanía física, palabras de apoyo, tiempo juntos) y lo comunique a su pareja de forma clara.
Ver noticia original