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Gualeguay » Debate Pregon
Fecha: 01/03/2026 10:28
Roberto Jalife: La carrera de técnico se aprende de manera presencial El presidente de la Asociación de Técnicos de Fútbol de Gualeguay rompe el silencio. Entre denuncias de falta de ética profesional, críticas a la formación a distancia y un nostálgico pero firme reclamo por las divisiones inferiores, Jalife analiza el presente de una profesión que, en Entre Ríos, parece haber sido olvidada por los dirigentes. Roberto Jalife no oculta su frustración. Desde Gualeguaychú, donde reside, sigue de cerca los hilos del fútbol de la región. Su historia con la formación de técnicos comenzó en 1996, en un proyecto de la Liga Departamental de Gualeguay que terminó en cortocircuito. Hoy, ante una nueva propuesta de la Asociación de Técnicos del Fútbol Argentino (ATFA), Jalife se planta y dice "no". Recientemente hubo un acercamiento de la ATFA para abrir una nueva escuela de técnicos en Gualeguay. ¿Por qué decidieron rechazar la propuesta? Roberto Jalife: Primero, porque desde el gremio y por ley, exigimos que los técnicos recibidos sean quienes dirijan el fútbol profesional y las ligas de Entre Ríos. Nuestra provincia cuenta con 800 directores técnicos nacionales y solo el 3% tiene trabajo. ¿Por qué? Porque la AFA no baja línea para que se respete el título. Nosotros ya somos gente grande y no vamos a dirigir en Primera, pero queremos cuidar el futuro de los jóvenes. Usted ha sido muy crítico con la modalidad de estudio que se propone actualmente. ¿Qué es lo que le molesta del formato online? RJ: Es que lo quieren hacer online para "meterle la mano en el bolsillo" a la gente. ¿Cómo vas a ser director técnico nacional en siete meses cuando la carrera dura tres años? Es imposible. Quieren regar el país de escuelas donde nadie después consigue trabajo. Al gremio le falta "ponerse los pantalones largos". Hoy dirige cualquier persona a la que le gusta el fútbol, o profesores de educación física que, aunque saben de deportes en general, no tienen la profundidad técnica y de entrenamiento que requiere un DT nacional. ¿Considera que el fútbol se ha convertido en un negocio de formación rápida? RJ: Totalmente. Es un "curro" más. El otro día leía en El Debate Pregón que la Liga pedía cursos para árbitros, lo cual me parece perfecto. Yo pido lo mismo para los técnicos de inferiores, pero cursos serios de 7 u 8 meses para las formativas. Los mejores técnicos deberían estar con los chicos, no en la Primera. Esa es una visión contrapuesta a la que suelen tener los clubes, que siempre priorizan el equipo principal... RJ: Es que el dirigente local, tanto en Gualeguay como en Gualeguaychú, solo piensa en la Primera. Se olvidan de los cimientos. Una casa se arma por los cimientos, no por el techo, y los cimientos de un club son las divisiones inferiores. Si profundizás la carrera de técnico y ponés gente formada ahí, vas a sacar mejores jugadores. Es un pensamiento que compartimos los 800 técnicos de la provincia. ¿Qué es lo que se pierde irremediablemente en una clase a través de una pantalla? RJ: ¡La práctica pedagógica! ¿Cómo hacés técnica, táctica o análisis de movimiento frente a una computadora? Eso se hace en el campo de juego. El fútbol requiere presencia. Lo online suena a risueño, solo quieren recaudar. Pero ojo, que cuando la Justicia entre a investigar a fondo la Asociación de Técnicos, se va a destapar una olla tremenda. Usted habla desde la experiencia de haber estudiado en tiempos mucho más difíciles. ¿Cómo recuerda su formación en los años 90? RJ: Fue un sacrificio enorme. Teníamos cuatro noches por semana: psicología, medicina deportiva, reglamento, pedagogía... las mismas materias que un profesor de educación física. A los 40 años tuvimos que poner las neuronas en movimiento otra vez. Era una carrera privada y el segundo año fue durísimo; tuvimos que salir a generar recursos nosotros mismos porque nos soltaron la mano. En aquel momento, la Liga de Gualeguay parecía apoyar el proyecto, pero algo se rompió. RJ: Nace de la Liga, sí. Pero tras una pelea entre Eduardo Maglioni, nuestro profesor, y Carlos Romero, los platos rotos los pagamos nosotros. Jugaron con los sentimientos de mucha gente. En Gualeguay pasamos a ser "mala palabra" por ser técnicos recibidos; se decía que nos queríamos quedar con los clubes. Una vez pedimos una reunión en la Liga, Romero se paró y se fue, un total maleducado. Nos dejó solos con los presidentes. Propusimos dirigir las inferiores gratis y ni así quisieron. A pesar de esos tragos amargos, ¿cuál es su mensaje para los que hoy quieren calzarse el buzo de técnico? RJ: Que se informen bien con quién se van a vincular. Que busquen formación de verdad. Lo que nosotros buscamos es que no les pase lo mismo que a nosotros. El aprendizaje de esta carrera debe ser presencial; el fútbol no se aprende por Zoom.
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