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La Plata » El dia La Plata
Fecha: 01/03/2026 02:49
Como parte del Coro de Niños del Teatro Argentino actuó en su inauguración en 1949. Tenía 14 años y fue una de las encargadas de entregarle un ramo a Eva Perón. A los 90 volvió a ese escenario y espera volver a verlo brillar El 18 de noviembre de 1949 La Plata inauguró el Anfiteatro Martín Fierro, hoy conocido como Teatro del Lago. Entre los integrantes del Coro de Niños del Teatro Argentino que participaron de aquella jornada estaba Rosa Mancuso, que entonces tenía 14 años y fue una de las encargadas de entregarle un ramo de flores a Eva Perón. Nosotros integrábamos el Coro de Niños del Teatro Argentino, recuerda hoy. Aquella jornada incluyó tres espectáculos: un ballet, la ópera La Dolores y la orquesta interpretando El Murciélago, de Johann Strauss. A mi hermana Norma y a mí nos designaron para entregarle las flores a Eva Perón, cuenta en diálogo con EL DIA. Rosa y su hermana formaban parte de una familia atravesada por la música y la escena. Éramos cuatro hermanos: Antonio, que fue director de la Sala Ginastera del Teatro Argentino; Mario, que dirigió el coro Mariano Mores; yo, que fui escribana; y Norma, que tuvo el primer gimnasio femenino en La Plata. Esos cuatro éramos los Mancuso. No recuerda cada detalle de aquella noche -si recordara minuto a minuto sería un monstruo, dice con humor-, pero sí conserva escenas muy claras. Evita ingresó por la puerta principal, sobre la calle 52. Perón lo hizo por el acceso de artistas. Él tuvo que cruzar en un bote porque había muchísima gente, señala. La expectativa en la ciudad era enorme. Con la perspectiva del tiempo, Rosa admite que como chica no dimensionaba el peso político del momento. No sé si estábamos valorando el hecho de la entrega a la esposa del presidente. Sí estábamos viviendo la inauguración de un teatro que para nosotros era muy importante. Era otra vivencia. El anfiteatro se reinauguró en ese contexto como parte de una política cultural que buscaba ampliar el acceso al arte y al esparcimiento. Con el paso de los años se consolidó como uno de los espacios culturales al aire libre más emblemáticos de la Provincia y, tras el incendio del Teatro Argentino en 1977, fue sede provisoria de sus cuerpos estables. Pero para Rosa, en 1949, era simplemente el teatro. El lugar donde ensayaba, donde cantaba y donde se sentía en casa. Nosotros hasta los 80 fuimos casi todos los días al teatro. Porque eso nos inculcó mi mamá, cuenta. La Nonna -como la conocían todos- había llegado desde Calabria, de un pueblo humilde. No era música profesional, pero tenía una vocación artística muy fuerte. No nos obligaba, pero nos llevaba. Nos enseñó a quererlo. En su honor se llamaría años más tarde el Teatro La Nonna, la sala familiar que se convirtió en una referencia cultural de la ciudad en 3 y 47. Ese impulso inicial marcó a los cuatro hermanos. Rosa empezó a estudiar declamación a los siete años, en 1946, en la Asociación Sarmiento. Ahí fue la primera vez que aprendí a decir algo, recuerda. Y especialmente menciona un poema de Olegario Andrade que nunca pudo olvidar. Era una época en la que no existían carreras formales de teatro. Se aprendía en talleres, en coros, en los propios escenarios. Aunque eligió el camino del derecho -fue escribana durante cuatro décadas en la Municipalidad y otras tantas en forma privada- nunca dejó el vínculo con el arte. Yo me desvío un poco porque me recibí de escribana, pero las artes las hicimos siempre, afirma. En el Teatro La Nonna hizo de todo: cosió vestuarios, pintó escenografías, acompañó giras por la Provincia, horneó tortas para el elenco y, cuando fue necesario, subió al escenario. Jubilada desde 2012, sigue ligada a la sala. Es la vestuarista oficial -ahora me dedico a hacer remiendos, dice- y cada Navidad interpreta a Mamá Noela en el espectáculo Los Noeles de Noel. La gente viene, se sienta y saca fotos conmigo, cuenta quien, durante décadas, compartió escenario con sus nietos, Lara y Lisandro, y con su hijo Leo, en espectáculos como Caperucita Roja. Su hijo Leo, actor, director, dramaturgo y referente de la sala, habla de trinchera cultural para definir la tarea sostenida durante décadas por la familia. En el acto reciente de anuncio de las obras de restauración del Teatro del Lago, esa historia volvió a cruzarse con el escenario de 1949. Mientras la orquesta dirigida por Carlos Vieu interpretaba nuevamente a Strauss -el compositor preferido de Ernesto Ringer, esposo de Rosa y músico histórico del Teatro Argentino-, la familia estaba en primera fila. En la orquesta tocaba también su sobrino Damián Mancuso, continuando la tradición. La distinción a Rosa se dio en ese marco, durante el anuncio del inicio de las obras de restauración y puesta en valor del Anfiteatro Martín FierroTeatro del Lago, en las que participó el Gobernador y el Intendente. La intervención fue adjudicada a la UTE compuesta por COVIARQ S.A. y Grupo ÁBACO S.A., por un monto de 8.341 millones de pesos y un plazo de ejecución de 540 días. El proyecto prevé recuperar el diseño original de 1949, restaurar escenario, pérgolas y butacas, incorporar nueva tecnología escénica y sumar una confitería con vistas al lago y un museo de sitio. Rosa escuchó los detalles, pero su mirada estaba puesta en otra cosa. Yo lo vi brillante, dijo, como si el desuso no hubiera hecho mella en su estructura. Mientras algunos señalaban las butacas rotas o las columnas deterioradas, ella veía el teatro que conoció de adolescente. Consultada sobre si le gustaría verlo reinaugurado, responde con franqueza y realidad: Ojalá. Esto va a llevar años y tengo casi 91. Los cumple en junio. No hay dramatismo en sus palabras. Más bien una sensación de misión cumplida. En los mensajes que recibió tras el reconocimiento, muchos le agradecieron haber hecho todo en el arte. Hoy está feliz pero aquejada por algunos dolores propios de un día de mucha movilización espiritual. Aquella adolescente que en 1949 entregó flores a Evita no sabía que su vida quedaría unida para siempre a los escenarios platenses. Más de siete décadas después, sigue ahí. Tal vez no en el centro de la escena, pero siempre cerca del telón. leo ringer, rosa mancuso, lara y lisandro ringer y damián mancuso, en el teatro del lagoo A los 14 años, rosa mancuso fue parte del espectáculo que inauguró el teatro del lago como parte del coro de niños del teatro argentino ESTA NOTA ES EXCLUSIVA PARA SUSCRIPTORES HA ALCANZADO EL LIMITE DE NOTAS GRATUITAS Para disfrutar este artículo, análisis y más, por favor, suscríbase a uno de nuestros planes digitales ¿Ya tiene suscripción? Ingresar Ver todos los planes Ir al InicioDiario El Día de La Plata, fundado el 2 de Marzo de 1884. © 2026 El Día SA - Todos los derechos reservados. 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