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Parana » Uno
Fecha: 28/02/2026 13:33
La producción de maíz de primera en la provincia de Entre Ríos experimentaría un fuerte repunte en el ciclo 2025/26. De acuerdo con el informe del Sistema de Información de la Bolsa de Cereales de Entre Ríos (Siber), si se sostienen las actuales tendencias de rendimiento, el volumen final crecería un 82% en comparación con la campaña pasada. El maíz de primera tendría fuerte salto productivo en esta campaña Un informe técnico proyecta suba de 82% en volumen en Entre Ríos, con rindes destacados y avance de trilla superior a la mitad del área La estimación se apoya en datos de superficie, avance de cosecha y rindes relevados a través de la Red de Colaboradores del organismo técnico, que monitorea la evolución de los cultivos en todo el territorio provincial. Superficie de cosecha En el actual ciclo agrícola se implantaron 532.850 hectáreas con maíz de primera. Tras las precipitaciones registradas entre el 11 y el 17 de febrero, se produjo un marcado dinamismo en las labores, con un importante movimiento de cosechadoras en distintos departamentos. Según el relevamiento provincial, el avance de trilla alcanza el 56%, lo que equivale a unas 300.000 hectáreas ya recolectadas. El progreso no ha sido homogéneo y responde, en buena medida, a la variabilidad climática que caracterizó las últimas semanas. Rendimiento provincial y comparación histórica El rendimiento promedio provincial se ubica en torno a los 6.500 kilogramos por hectárea. Este valor implica una leve caída interanual del 3%, equivalente a unos 200 kilogramos por hectárea menos respecto del ciclo 2024/25. Sin embargo, cuando se compara con el promedio del último lustro estimado en 4.896 kilogramos por hectárea el escenario es claramente favorable. La diferencia representa un incremento del 33%, es decir, 1.604 kilogramos por hectárea por encima de la media quinquenal. Este desempeño consolida una campaña con rindes superiores al estándar reciente, aun cuando no logran superar el registro del año pasado. El comportamiento del cultivo presenta marcadas disparidades según la zona productiva. El sector Sur lidera el avance de cosecha con el 80% del área ya trillada. Allí, la menor ocurrencia de lluvias permitió mayor continuidad en las tareas y mejor transitabilidad de los lotes. No obstante, esa región exhibe los menores rindes promedio, que se sitúan en 5.900 kilogramos por hectárea. La merma productiva se vincula al pulso seco registrado durante el período de floración, una etapa crítica en la definición del rendimiento. En contraste, el sector Oeste muestra el menor avance, con apenas el 34% del área cosechada. Las condiciones de humedad demoraron el ingreso de maquinaria, aunque los resultados productivos son los más elevados de la provincia: el promedio alcanza los 7.500 kilogramos por hectárea, lo que compensa parcialmente la demora en las labores. Proyección de producción Si la tendencia actual se mantiene y se descuentan aproximadamente 8.000 hectáreas que habitualmente se destinan al consumo animal ya sea como grano húmedo o para la confección de silos, la producción provincial se estimaría en 3.411.525 toneladas. De concretarse este volumen, el incremento interanual sería del 82%, equivalente a 1.537.460 toneladas adicionales en relación con el ciclo 2024/25, cuando la producción totalizó 1.874.065 toneladas. El escenario proyectado representa una recuperación significativa para el cereal en la provincia, luego de campañas condicionadas por eventos climáticos adversos. El maíz de primera vuelve así a posicionarse como un componente central de la cosecha gruesa entrerriana, tanto por su aporte en volumen como por su incidencia en la cadena agroindustrial y en la dinámica económica regional. A nivel agronómico, los técnicos del Siber señalan que la variabilidad intra-lote también ha sido un rasgo distintivo de la campaña. En ambientes con mejor aptitud y adecuada disponibilidad hídrica durante los estadios críticos, los rindes superaron con holgura el promedio provincial. En cambio, en suelos con menor capacidad de retención o donde el estrés térmico coincidió con la floración, el potencial productivo se vio limitado. Otro factor determinante fue la ventana de siembra. Los planteos implantados en fechas óptimas lograron atravesar las etapas reproductivas con condiciones más favorables, mientras que los lotes más tardíos quedaron más expuestos a la irregularidad de las lluvias. Esta diferencia explica parte de las brechas de rendimiento observadas entre departamentos y dentro de una misma región. Desde el punto de vista económico, el salto productivo proyectado implicaría un mayor volumen comercializable y, por ende, un incremento en el movimiento logístico y en la actividad vinculada al acopio, transporte y acondicionamiento del grano. El maíz de primera cumple un rol estratégico en la rotación agrícola y en el abastecimiento de la cadena de valor pecuaria, por lo que su recuperación tiene impacto transversal. En términos comparativos, el fuerte crecimiento interanual responde no solo a los rindes actuales sino también al bajo piso productivo de la campaña previa. El ciclo 2024/25 estuvo condicionado por factores climáticos que recortaron la producción total, lo que amplifica porcentualmente la mejora estimada para el período en curso. Con más del 40% del área aún pendiente de cosecha, la evolución climática de las próximas semanas será clave para confirmar las proyecciones. La estabilidad en las condiciones de piso y la ausencia de nuevas lluvias intensas permitirán sostener el ritmo de trilla y consolidar un resultado que, de mantenerse, marcará uno de los repuntes más significativos de los últimos años para el maíz de primera en la provincia. Las Buenas Prácticas Lecheras suman valor al tambo Con el Mirador TEC como escenario, se presentaron los resultados del primer tramo del programa entrerriano de Buenas Prácticas Lecheras (BPL), una iniciativa que ya cuenta con 50 tambos adheridos en la provincia. El plan es impulsado por el Ministerio de Desarrollo Económico con el acompañamiento de la Universidad Nacional de Entre Ríos (UNER), el Consejo Federal de Inversiones (CFI), el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) y organizaciones de productores. El ministro de Desarrollo Económico Guillermo Bernaudo destacó que las buenas prácticas responden a una demanda creciente de los consumidores por alimentos con calidad e inocuidad garantizadas, y subrayó que en el tambo permiten ordenar y simplificar tareas. Además, remarcó que los 50 establecimientos alcanzados representan entre el 7% y el 8% del total provincial y están inscriptos en el Sistema Integrado de Gestión de la Lechería Argentina (Siglea). Primera etapa Durante esta primera etapa, auditores visitaron cada establecimiento para elaborar diagnósticos individuales y generales que sirvan de base para planes de mejora. Desde la UNER, el secretario de Ciencia y Tecnología, Gabriel Gentiletti, valoró la articulación entre Estado, sector productivo y sistema científico-tecnológico, y ratificó el compromiso institucional con la continuidad del programa. l director provincial de Producción Animal, Martín Sieber, recordó que la iniciativa comenzó como prueba piloto en el departamento Colón con cuatro tambos y que, con apoyo de la Unidad Ejecutora Provincial y financiamiento del Banco Interamericano de Desarrollo, demostró su potencial para transformar la realidad productiva del sector lechero entrerriano.
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