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» La Nacion
Fecha: 28/02/2026 03:04
Jeffrey Epstein intentó comprar un fastuoso palacio en Marruecos el día antes de su arresto en 2019, según documentos publicados por el Departamento de Justicia de Estados Unidos el mes pasado. Epstein había intentado adquirir Bin Ennakhil desde 2011, pero las disputas con el vendedor sobre el precio y el acuerdo de compra se prolongaron durante años. El gran palacio, que es una réplica de la Alhambra de Granada y está ubicado en el lujoso barrio de Palmeraie de Marrakech, ha sido descrito como una obra maestra arquitectónica, construido por 1.300 artesanos y con ornamentadas tallas y mosaicos. Epstein firmó una transferencia bancaria por valor de US$14,95 millones el 5 de julio de 2019, el día antes de su arresto, tras un acuerdo para comprar la empresa offshore propietaria del palacio por US$21,25 millones. Según los documentos publicados, esa transferencia fue la última transacción financiera importante de Epstein antes que las autoridades estadounidenses lo arrestaran por los cargos de tráfico sexual a su regreso a Nueva York. Tres días después de su detención, el contador de Epstein, Richard Kahn, canceló la transferencia bancaria y la compra nunca se completó. Marruecos no tiene tratado de extradición con Estados Unidos y los medios locales han especulado que una de las motivaciones de Epstein para comprar la propiedad podría haber sido la de retirarse a ese país para evitar su arresto si se presentaban nuevos cargos en su contra. Sin embargo, un exsocio de Epstein, que prefirió no ser identificado, afirmó que la transacción demostraba que Epstein no tenía ni idea de su inminente arresto. También dijo que tenía sentido pensar en el lugar como un posible santuario donde seguir viviendo como un rey. Sin embargo, los archivos publicados no contienen ninguna referencia a que Epstein mencionara el país como posible refugio para eludir a las autoridades estadounidenses. Las conexiones de Epstein con Marruecos se remontan al menos a principios de la década de los 2000. Virginia Giuffre, una de sus denunciantes más destacadas, relató en sus memorias que Epstein y Ghislaine Maxwell la llevaron en avión a Tánger para inspeccionar el diseño interior de varias propiedades de lujo. En aquel entonces, Epstein quería rediseñar partes de su casa en la isla al estilo marroquí. En 2002, Epstein asistió a la boda del rey marroquí Mohammed VI junto con Maxwell, invitado por el expresidente estadounidense Bill Clinton. Las conexiones de Epstein Epstein fue condenado en Estados Unidos por solicitar sexo con menores en 2008 y, tras ser liberado de su arresto domiciliario en 2010, parece que aumentó su interés en Marruecos. Los archivos publicados parecen indicar que ese mismo año Epstein le pidió al exministro laborista de Reino Unido Peter Mandelson que buscara un asistente que pudiera encontrarle una casa en Marrakech. Los documentos detallan cómo Epstein hizo visitas periódicas a Marruecos desde 2012, alojándose en el exclusivo distrito de Palmeraie, hogar de una acaudalada comunidad de expatriados, entre ellos Jabor al Thani, de la familia real catarí, un estrecho colaborador a quien describió como su hermano árabe. Ser mencionado o fotografiado en los archivos de Epstein no constituye, en sí mismo, un indicio de irregularidades. Bin Ennakhil y Sr. Kiss Karyna Shuliak, novia de Epstein desde hacía muchos años, comenzó a liderar la búsqueda de una propiedad en Marrakech, con numerosas visitas y negociaciones documentadas en correos electrónicos a su nombre. Marc Leon, socio de Kensington Luxury Properties, declaró a la BBC que Epstein se centró en su propiedad, Bin Ennakhil (en árabe, entre las palmeras), ya en 2011. En aquel momento, Epstein creía que el palacio, propiedad de Gunter Kiss, magnate alemán de los residuos, estaba sobrevalorado. Costaba casi US$65 millones. Así que su oferta inicial fue tan baja que Kiss se sintió ofendido y se negó a volver a negociar con Epstein, según declaró a la BBC una fuente cercana a Epstein. Posteriormente, Epstein utilizó a su novia Shuliak y su red de contactos en Marruecos para realizar nuevas inspecciones de la propiedad. En 2018, el propio Epstein visitó la propiedad antes de que Shuliak presentara las ofertas finales fingiendo actuar en nombre de Leon Black, un inversor multimillonario amigo de Epstein. Finalmente, quedó claro que Epstein era el verdadero comprador potencial, pero el vendedor el Sr. Kiss -como se le conoce en los correos electrónicos- aceptó continuar las negociaciones, según los documentos y la fuente cercana a Epstein. Dentro del palacio marroquí que llamó la atención de Epstein: Los archivos muestran que, en una etapa, Kensington Luxury Properties propuso a Epstein una estrategia de venta e impuestos, mediante la cual la propiedad se registraría ante las autoridades marroquíes como vendida por US$11,8 millones pero al mismo tiempo se realizaría una transacción de US$23,6 millones por las acciones de una empresa offshore que era propietaria de la propiedad. El acuerdo habría permitido a Epstein registrar su nombre en la escritura de propiedad, reduciendo al mismo tiempo los impuestos que pagaría a las autoridades marroquíes. Sin embargo, Kensington Luxury Properties negó a la BBC que se hubiera intentado minimizar de forma poco ética o ilegal los impuestos. Esta transacción no violó ninguna normativa fiscal, declaró Leon a la BBC. El señor Epstein quería pagar las tasas de registro en Marruecos, aunque no tenía obligación de hacerlo... para poder ser el dueño de la propiedad a su nombre. La empresa inmobiliaria era en aquel momento la representante inmobiliaria local de la reconocida casa de subastas británica Christies. Finalmente, Epstein decidió comprar la propiedad únicamente pagando las acciones de la empresa offshore y estaba en proceso de determinar cómo registrarla en Marruecos en el momento de su arresto en 2019. Otras noticias de BBC MUNDO Últimas Noticias Ahora para comentar debés tener Acceso Digital. Iniciar sesión o suscribite
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