27/02/2026 18:51
27/02/2026 18:51
27/02/2026 18:49
27/02/2026 18:49
27/02/2026 18:49
27/02/2026 18:47
27/02/2026 18:46
27/02/2026 18:46
27/02/2026 18:44
27/02/2026 18:43
Buenos Aires » Infobae
Fecha: 27/02/2026 17:08
Un momento de profunda emoción se vivió en el programa radial Arriba Bebé cuando Lizy Tagliani leyó al aire la carta de Claudia, una docente de Lengua y Literatura en el CENS N.460 de Laferrere, una localidad del partido bonaerense de La Matanza, en la que se enseña y ayuda a jóvenes y adultos a completar sus estudios. El mensaje, cargado de sinceridad y nostalgia, llevó a la conductora a reflexionar sobre el valor de la educación y a compartir aspectos íntimos de su historia familiar, marcada por dificultades y esfuerzos constantes. Al aire en Pop Radio FM 101.5, Tagliani sostuvo que nunca es tarde para aprender; de hecho, hoy estudia la carrera de Derecho en la Universidad de Lomas de Zamora y reivindica el poder transformador del conocimiento. Durante la emisión en Pop Radio FM 101.5, Tagliani leyó la carta en la que la docente expresaba su preocupación por la baja matrícula en el secundario nocturno, pero también sus ganas de continuar adelante: Lizy de mi corazón, esta carta tiene un tinte de tristeza, pero mis ganas de seguir adelante me invita a escribirte a fin de superar una situación imperante. Soy profesora de Lengua y Literatura, doy clase en la escuela nocturna a personas que decidieron hacer la secundaria en otro momento de sus vidas. Es preocupante. Hace diez años tenía cincuenta y cinco estudiantes, hoy la matrícula no completa el cupo necesario para sostener el curso. Emocionada, la conductora recordó sus propios días como estudiante adulta: Yo terminé en el CEN 101 de Adrogué, ahí en la calle Amenedo, y veo muchos compañeros ahora siendo grandes profesionales y me veo a mí y digo: Qué lindo si algún día mi mamá hubiese tomado la decisión de ir a una escuela, aunque sea a hacer su primaria, declaró en el programa. La conductora rememoró a su madre, quien nunca aprendió a leer ni a escribir de manera formal. Tagliani reveló que, con ayuda de la tía Norma, su madre logró escribir, aunque cometía errores: No teniendo vergüenza de no tener conocimiento, porque por algo se empieza y la duda es una gran puerta a las posibilidades, reflexionó en directo. Sostuvo que es fundamental estar dispuestos a aprender, más allá de la edad: Si tenés ganas de estudiar, no importa cuántos años tengas, con las ganas se va a cualquier lado. Recordó que su madre solía animarla a persistir en la secundaria, asegurándole que cada uno tiene un reloj interno que le dice cuándo terminar. La experiencia de Tagliani en el CEN 101 de Adrogué resultó decisiva en su formación. Durante el programa, enfatizó el valor de estos espacios educativos diseñados para adultos que, por distintas razones, interrumpen sus estudios y optan por retomarlos más tarde. Es una oportunidad para gente como yo y como tantos de mis compañeros, que por trabajo, vergüenza o necesidades familiares tuvimos que dejar la escuela, expresó. El ambiente en el CEN 101, de acuerdo con la conductora, se caracterizaba por la solidaridad y el apoyo mutuo. En esa etapa, se sentía parte de un grupo donde todos compartían realidades similares y se alentaban a alcanzar sus metas. Ahora tengo compañeros que son grandes profesionales, destacó Tagliani, visibilizando el esfuerzo y la superación presentes en cada historia de la escuela nocturna. En el resumen que escribió en su cuenta de Instagram, Lizy añadió: No estamos llorando, se nos metió una historia de vida en el ojo. Y concluyó: Poder estudiar es lindo y satisfactorio. Los estudios te dan las herramientas para poder pintar como quieras tu vida . Hace unos años, una foto de la infancia llevó a Tagliani a rememorar su paso por la escuela primaria número 56 de Buenos Aires, cuando era conocida como Luisito. Allí, compartió: Al lado del letrero de la escuela, con los hombros encogidos, quizá por miedo o por vergüenza. Esa vivencia, marcada por el temor a no encajar, evolucionó hasta convertirse en el orgullo de la mujer que es hoy y de su recorrido personal. En esa misma publicación, la conductora agradeció a su tía Norma. Al recuperar esa imagen, Tagliani se dirigió a su yo pasado con palabras de aliento: Tranquilo Luisito que allá en los próximos días vas a brillar y vas a estar orgulloso de ser quien gestó y aguantá los trapos de una Lizy que se viene. El mensaje pronto cosechó miles de reacciones en redes sociales, permitiendo que muchas personas se sintieran identificadas con sus reflexiones sobre el miedo, la desigualdad de oportunidades o el deseo de pertenencia. El enfoque de Tagliani generó una ola de comentarios de apoyo, que destacaban su humildad y valentía para aceptar el pasado sin vergüenza. Por debajo, queda la idea de que nadie debería sentir temor por mostrar quién es ni por su trayectoria vital, y que cada experiencia contribuye al desarrollo personal. Decidida a no poner límites a su aprendizaje, Tagliani se inscribió en la carrera de Derecho en la Universidad de Lomas de Zamora, cumpliendo así un objetivo largamente esperado. El inicio de esta etapa contó con la orientación del abogado Fernando Burlando, quien la guió sobre cómo organizar los materiales y apuntes para avanzar en sus estudios. Durante el aislamiento por la pandemia, la conductora intensificó su rutina universitaria, aprovechando la modalidad virtual. Compartió en sus redes imágenes de sus jornadas de estudio y expresó: Hoy estuve todo el día estudiando. Voy por el 10 para el primer parcial. Me cuesta un poco estudiar en modo virtual, pero estoy poniéndole mucha garra, dijo en diálogo con Infobae. El compromiso de Tagliani con sus metas personales demuestra su convicción de que la educación no tiene edad ni barreras insalvables.
Ver noticia original