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» La Nacion
Fecha: 27/02/2026 15:22
Murió El Carnicero de Giles, el asesino múltiple que mató a sus padres, sus hermanos y a una tía Luis Fernando Iribarren había sido condenado a la pena de reclusión perpetua más la accesoria por tiempo indeterminado. - 5 minutos de lectura' El 2 de septiembre pasado, Luis Fernando Iribarren, más conocido como El Carnicero de Giles, cumplió 30 años en la cárcel. Fue uno de los mayores asesinos múltiple de la historia penal argentina. El 21 de agosto de 2002 había sido condenado a reclusión perpetua más la accesoria por tiempo indeterminado, la misma pena que Carlos Eduardo Robledo Puch, el Ángel de la Muerte. Iribarren murió el domingo pasado, en el Hospital Mi Pueblo, en Florencio Varela. Había sido trasladado desde la Unidad 31 del Servicio Penitenciario Bonaerense (SPB) por un cuadro de neumonía. El 17 de marzo próximo hubiese cumplido 61 años. Así lo informaron a LA NACION fuentes oficiales. Iribarren mató a más personas que el odontólogo platense Ricardo Barreda, que asesinó a balazos a su esposa, su suegra y sus dos hijas en la capital provincial. El Carnicero de San Andrés de Giles fue el autor de los homicidios de su madre, su padre, su hermana, su hermano y, años después, de una tía. Luego de una discusión, mató con certeros disparos de una carabina vizcachera a su padre, a su madre, a su hermana y a su hermano. Fue a mediados de 1986, en San Andrés de Giles. Salí de la pieza, siempre con el arma entre mis manos, cerré la puerta y pasé al dormitorio de mi hermano. A medida que me acercaba, miraba cómo dormía. Recuerdo que le pegué con el cañón del arma en la cabeza. En ese momento, sin pensarlo disparé una vez más. Después de que le pegué el balazo, mi hermano quedó con los ojos abiertos. No sé si se despertó por el ruido o por qué, en ese momento comenzaba a amanecer, agregó el acusado al describir cómo mató a su familia en la casa de campo que tenían en la zona rural de Tuyutí, a 20 kilómetros de San Andrés de Giles. Pero la furia asesina de Iribarren no se detuvo con los homicidios de sus padres y sus hermanos. Completar el registro que lo convirtió en uno de los mayores asesinos múltiples de nuestro país le llevó nueve años. En 1995 concretó el último de los cinco homicidios por los que lo condenaron. No tuve el coraje de dispararle a mi tía con el arma porque me acordé de lo que les había hecho a mis padres y a mis hermanos, y no soportaría hacerlo de nuevo, por lo que seguí buscando otro objeto. Al llegar al patio vi el hacha. En realidad, había dos hachas. Tomé la que tenía el mango más largo y me dirigí a la habitación de mi tía. Me paré al costado de la cama y le pegué dos golpes en el costado izquierdo de la cabeza, manifestó el imputado, según consta en su declaración. Por supuesto, este tramo de la declaración, esa confesión de un crimen que incluía la revelación de otros cuatro, no pasó desapercibida para nadie. Al revisar la casa de Cámpora 1568, los policías advirtieron que había tierra removida a metros de la casilla donde se guardaban los tubos de gas envasado. Iribarren había excavado un pozo de casi medio metro de profundidad. Allí, cubierto con una sábana, estaba el cuerpo de Alcira Iribarren, la docente jubilada, tía del acusado. La fuga A fines de agosto de 2024, durante una salida educativa se escapó. Fue capturado 11 días después por detectives de la División Búsqueda de Prófugos de la Policía Federal Argentina (PFA) en Villa Atamisqui, una localidad situada a 140 kilómetros de la capital de Santiago del Estero. A pesar de su peligrosidad y la magnitud de la condena, el Juzgado de Ejecución Penal N°1 de Mercedes lo había beneficiado con salidas educativas, sin custodia y con el monitoreo de un geolocalizador. El 28 de agosto de 2024 aprovechó ese control laxo fijado por la Justicia y huyó. El citado juzgado autorizó a Iribarren a asistir por sus propios medios a cursar distintas materias de las carreras de Ciencias Económicas y Periodismo, los martes, jueves y viernes, de 8 a 10, de 11.30 a 15.30 y 18 a 20.30, respectivamente. Después de asistir a las clases de Introducción a la Economía y Estructura Económica Argentina, Criminología, Comunicación y Medios, y Antropología Social y Cultura, Iribarren debía regresar a la cárcel de Olmos, donde cumplía la condena más severa establecida por el Código Penal Argentino. Sin embargo, no volvió. Cuando superó el rango horario autorizado para regresar al penal de Olmos se activó la alerta y los responsables de la cárcel avisaron a la policía. Así comenzó la búsqueda de uno de los mayores asesinos múltiples de la historia criminal argentina. Iribarren había sido beneficiado con la inclusión al régimen abierto y de estímulo educativo en mayo de 2017. Además, el beneficio concedido por el Juzgado de Ejecución Penal N° 1 de Mercedes le otorgó la reducción de diez meses de la pena como premio por su voluntad de estudiar. La cadena de beneficios concedidos por la Justicia al asesino múltiple siguió en noviembre de 2021 cuando fue autorizado a tener salidas transitorias de la cárcel durante 24 horas. Tres meses después, la Sala III de la Cámara de Apelaciones y Garantías, de Mercedes, revocó el beneficio de las salidas transitorias para el asesino por solicitud del Ministerio Público. En octubre de 2022, el Juzgado de Ejecución Penal N° 1 de Mercedes rechazó un nuevo pedido de Iribarren para acceder al régimen de las salidas transitorias, pero en agosto de 2023, ese mismo magistrado le concedió la autorización para que fuera a estudiar a la sede de la Facultad de Ciencias Económicas, situada en la calle 6 al 700, en La Plata y a la Facultad de Periodismo y Comunicación. Últimas Noticias Ahora para comentar debés tener Acceso Digital. Iniciar sesión o suscribite
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