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» Clarin
Fecha: 27/02/2026 10:27
Una seria crisis política para el laborista premier Sir Keir Starmer se desencadenó anoche en Gran Bretaña, pero él se niega a renunciar. El Partido Verde ganó las elecciones parciales de Gorton y Denton (Mánchester), desplazando al Partido Laborista al tercer puesto. El populista Reform, liderado por el ultraderechista y antiinmigrantes Nigel Farage, salió segundo. Hannah Spencer, una rubia plomera y concejal municipal, fue elegida primera diputada del Partido Verde en el norte de Inglaterra. El Partido Laborista registra una caída del 25,3% en la votación en comparación con 2024 en plena zona roja de su partido, al norte de Manchester. El Partido Verde ha logrado una victoria histórica en las elecciones parciales de Gorton y Denton. La gente se alejó de la ultraderecha de Farage para elegir lo que nunca había hecho: un ecologista. Un duro golpe para Keir Starmer, quien prometió "seguir luchando" tras la humillante derrota. Las encuestas hablaban de empate técnico. El Partido Laborista quedó tercero en la reñida contienda, 5.616 votos por detrás de los Verdes (14.980 votos), mientras que Reform UK quedó en segundo lugar con 10.578 votos. El resultado representa una caída del 25,3% en el voto laborista en comparación con 2024. Los conservadores y los liberal demócratas perdieron sus depósitos al obtener menos del 5% de los votos, con ambos por debajo del 2%. El mea culpa de Starmer Starmer está atravesando un período de debilidad en su gobierno dividido, a causa del involucramiento del exembajador británico Peter Mandelson en el caso Epstein, su política migratoria, que irrita a los laboristas, pero con la que busca contener al partido Reform, y su acercamiento a Europa por razones de defensa y sobrevivencia económica. El viernes por la mañana lanzó su mea culpa al conocerse los desastrosos resultados electorales de su partido. Los gobiernos en el poder suelen obtener resultados como este a mitad de mandato. Pero entiendo que los votantes estén frustrados, impacientes por el cambio, dijo. Este exprocurador de la corona y millonario abogado laborista admitió: Y yo llegué a la política tarde, casualmente, para luchar por el cambio para quienes lo necesitan. Las personas que necesitan un Sistema Nacional de Salud (NHS) que funcione para ellas, poder acudir a consultas médicas cuando lo necesiten, obtener el dinero necesario para pagar sus facturas y tener una vida digna y mejor. Y seguiré luchando por esas personas mientras me quede aliento, continuó. También prometió "luchar contra los extremismos políticos de derecha e izquierda, partidos que quieren destrozar nuestro país". "El Partido Laborista es el único partido que puede unir a nuestro país y a nuestras comunidades", alertó. Al preguntarle qué va a cambiar, si es que va a cambiar algo, Starmer dijo que el Partido Laborista fue elegido para cambiar vidas. Mencionó leyes como la Ley de Derechos de los Inquilinos, la Ley de Derechos Laborales, así como la inversión en el NHS y el aumento del salario mínimo. "Es muy fácil para otros partidos identificar las quejas; esa es la parte fácil", dijo. "El trabajo duro consiste en encontrar la solución y transformar el país para mejorar la vida de millones de personas. Esa es la misión, eso es lo que tenemos el mandato de hacer y en eso estoy totalmente concentrado". Los Verdes, la nueva alternativa La victoria de los Verdes en un bastión laborista, la primera en unas elecciones parciales de Westminster, consolida al partido como una fuerza política seria y una alternativa antirreformista creíble. Esto aumentará la preocupación entre los parlamentarios laboristas de que el partido de Starmer esté perdiendo votantes de la izquierda, en un esfuerzo por frustrar el ascenso del ultraderechista Reform de Nigel Farage. El resultado también provocará un mayor escrutinio sobre la decisión del primer ministro de impedir que el alcalde de Manchester, Andy Burnham, se presentara como candidato laborista en una ciudad donde tiene un importante apoyo público. Al preguntársele al primer ministro si iba a dimitir, él respondió: "Seguiré luchando por esa gente mientras me quede aliento". Los laboristas barridos en zona roja Es la primera vez en casi 100 años que la zona de Gorton, en Manchester, no ha sido representada por un diputado laborista. En un emotivo discurso de victoria, Spencer, quien se convierte en la quinta diputada del Partido Verde, afirmó que se estaba "desangrando" a la gente. "En lugar de trabajar por una vida digna, estamos trabajando para llenar los bolsillos de multimillonarios. Nos están desangrando. Y no creo que sea extremo ni radical pensar que trabajar duro debería darte una vida digna". Spencer enfatizó la solidaridad comunitaria. Dijo que denunciaría a los políticos "que constantemente culpan a nuestras comunidades de todos los problemas de la sociedad. Mis amigos y vecinos musulmanes son como yo: humanos". Las elecciones parciales se desencadenaron por la dimisión de Andrew Gwynne por motivos de salud en enero. El exdiputado estaba siendo investigado por el parlamento por los mensajes ofensivos que envió en un grupo de WhatsApp con figuras locales del Partido Laborista. El día de las elecciones, los miembros del Partido Laborista se mostraron más confiados, ya que las encuestas mostraban que estaban prácticamente empatados con los Verdes. Esperaban que los votantes se mantuvieran fieles al Partido Laborista, en lugar de apoyar a un partido insurgente y arriesgarse a una victoria reformista. Gran campaña local de los Verdes Sin embargo, la enérgica campaña de los Verdes Spencer se hizo famosa localmente casi de inmediato como "Hannah la plomera", mientras miles de voluntarios viajaban desde todo el Reino Unido para apoyarla fue suficiente para asegurar la victoria. Fuentes laboristas afirmaron que muchos de sus votantes musulmanes no habían perdonado al partido por su postura sobre Gaza. Un problema que los Verdes aprovecharon en la circunscripción de Manchester, donde hay una masiva población de origen paquistaní, kashmirí e india. "Gaza no ha sido olvidada ni perdonada", declaró un concejal laborista de la circunscripción. "Muchos de nosotros estamos preocupados por nuestras bancas". La participación fue del 47,6%, ligeramente inferior a la de las elecciones generales de 2024. El Partido Laborista había intentado presentar las elecciones parciales como una elección entre la "unidad y la esperanza" o la "división tóxica" del Partido Reformista. Su candidato, Matt Goodwin, fue una elección sorpresiva en un escaño donde aproximadamente el 28% de la población es musulmana. Sobre la firma Newsletter Clarín
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