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» La Nacion
Fecha: 26/02/2026 20:32
Para la UCA, la pobreza bajó, pero sería mayor a la estimada por el Indec Pese a la mejora en los indicadores de ingresos, el Observatorio de la Deuda Social advirtió por una sobreestimación en la recuperación y la persistencia de privaciones en hogares con niños - 6 minutos de lectura' Luego de un escenario, marcado por la devaluación y el pico inflacionario en 2024, la Universidad Católica Argentina (UCA), confirmó que la pobreza y la indigencia mostraron una tendencia clara a la baja. Sin embargo, ese alivio llegó con una advertencia técnica: el último informe de la casa de estudios estimó que, si se hubieran actualizado los ponderadores de las canastas oficiales y no hubiera cambiado la mejora en la captación de ingresos, ambos flagelos marcarían hoy un piso levemente más elevado. Según el último informe del Observatorio de la Deuda Social (ODSA-UCA), titulado Estabilización, mejoras sociales y desigualdades persistentes, la pobreza medida por ingresos bajó al 36,2% en el tercer trimestre de este año. La cifra contrasta con la Encuesta Permanente de Hogares Total urbano (EPH) del Indec, que para el mismo período situó la pobreza en torno al 28%. En la indigencia la diferencia es sólo de décimas: la universidad habla de 5,9%, mientras que el organismo, de 5,6%. El documento se publica, además, en un contexto marcado por la renuncia de Marco Lavagna al frente del instituto oficial en medio de tensiones internas por la actualización del IPC y el recambio de metodologías. Un reporte de la Universidad Torcuato Di Tella (UTDT) realizado por el econometrista Martín González-Rozada, ya había mostrado que, con una canasta de consumo actualizada la pobreza habría sido del 33,2% en el tercer trimestre de 2025, frente al 26,9% estimado por Capital Humano. El estudio advierte que el proceso de estabilización convive con un 46,1% de la población bajo estrés económico. Este indicador habla de quienes, a pesar de no ser técnicamente pobres, perciben que su dinero es insuficiente para cubrir sus necesidades básicas. Esta situación se agravó en un mercado de trabajo precarizado (más cuentapropistas y monotributistas). El límite de la mejora La diferencia estadística entre la UCA y el organismo oficial radica en la representatividad de las muestras. Al respecto, Agustín Salvia, coordinador del ODSA-UCA, destacó que, pese a las discrepancias, ambas fuentes confirmaron una mejora real respecto de 2023 y 2024. No obstante, el especialista introdujo un matiz central de la economía doméstica: el indicador de ingresos no llega a captar plenamente el mayor peso de los gastos en servicios tarifas de luz, gas y transporte que hoy condicionan y licúan el presupuesto de los hogares. Para la UCA, la caída de la inflación y la recomposición parcial de los salarios profundizaron el sendero descendente de la indigencia. Sin embargo, los investigadores subrayaron que la mejora podría estar sobreestimada por la falta de actualización de las canastas básicas, que no terminan de capturar el cambio en la estructura de gastos de las familias. Al mismo tiempo, identificaron la existencia de un piso crónico de privaciones estructurales que afecta a los sectores de clase media baja y baja, debido especialmente a la falta de oportunidades de movilidad social a través de empleos de calidad. La paradoja del empleo y el crecimiento Al analizar la evolución de los últimos doce meses, el documento indicó que, si bien el PBI mostró un repunte interanual del 3,5% al cierre de 2025, esta mejora no se tradujo de forma equitativa en el mercado de trabajo. El crecimiento se concentró en sectores de capital intensivo como el agro y la minería, mientras que la industria y el comercio, grandes generadores de empleo, han mostrado un rezago, explicaron los autores. Esta dinámica, explicó la UCA, profundizó una recomposición desigual de los ingresos: mientras los trabajadores registrados del sector privado recuperaron terreno, los sectores informales quedaron atrapados en un esquema de ingresos bajos y nula seguridad social. En este contexto, la estructura laboral argentina exhibe una anomalía: el desempleo se mantiene en niveles históricamente bajos (en torno al 7%), pero la calidad de la ocupación se deterioró. El documento reveló que el crecimiento del empleo en la transición 2024-2025 fue traccionado por el sector informal y el trabajo independiente no calificado. Estamos ante una sociedad laboriosa, pero crecientemente más precarizada, señaló Salvia. El estrés social El estudio volvió a poner el foco en el piso estructural de la exclusión en el país. Indicó que, a pesar de los ciclos de crecimiento, la indigencia no perforó el 5% y la pobreza se estancó en un umbral del 25% desde hace dos décadas. A este núcleo duro se sumó un dato: el 46,1% de los argentinos vive en hogares con estrés económico. Este indicador de estrés es particularmente crítico en los hogares con niños y adolescentes, indicaron. Mientras que la protección social y las jubilaciones contuvieron la vulnerabilidad en los adultos mayores, la infantilización de la pobreza sigue siendo la deuda más pesada de la transición". En los estratos más bajos, 7 de cada 10 personas sufren, según la casa de estudios, esta "percepción de privación permanente, lo que agrava las brechas de capital humano hacia el futuro". El informe también indagó en las percepciones subjetivas. Según afirmó, existe un marcado sentimiento de movilidad descendente respecto a la generación anterior: el 43,4% de los encuestados cree estar peor que sus padres. Este malestar psicológico, asociado a síntomas de ansiedad y depresión, afecta a casi 3 de cada 10 adultos, potenciado por la inseguridad alimentaria que todavía alcanza al 18,7% de los hogares. Sin embargo, según afirmó la universidad en el documento, en el actual escenario político-económico, persiste una reserva de esperanza. Un 82,2% de la población mantiene expectativas positivas de que sus hijos o nietos tendrán más oportunidades. Para la UCA, esta confianza es una apuesta a futuro que sostiene el consenso social sobre el programa de estabilización, aunque el informe concluyó con una advertencia: si la mejora macro no logra perforar el núcleo de la informalidad con la generación de empleo de calidad y reducir así el estrés diario de las familias, el alivio actual podría ser percibido apenas como una tregua transitoria en un largo ciclo de decadencia. Últimas Noticias Ahora para comentar debés tener Acceso Digital. Iniciar sesión o suscribite
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