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Crespo » Paralelo 32
Fecha: 26/02/2026 17:09
Un informe del Banco Provincia, elaborado en base a datos del Banco Central de la Republica Argentina (BCRA), advirtió que durante 2025 las familias argentinas incrementaron de manera significativa su nivel de endeudamiento para sostener el consumo, en un contexto de deterioro de ingresos y aumento de la morosidad. Según el relevamiento, el financiamiento promedio pasó de representar 1,5 salarios a fines de 2024 a 2,5 salarios al cierre de 2025. En otras palabras, los hogares sumaron deuda equivalente a un salario completo adicional en el transcurso del año. Las más leídas Para poder sostener sus niveles de consumo, los hogares argentinos sumaron un aguinaldo a sus ingresos en 2025, destacó la entidad en el informe. Más crédito, pero sin mejora en ingresos El Banco Provincia advirtió que el aumento del crédito en relación con los salarios no sería necesariamente problemático si existieran expectativas claras de recuperación del ingreso real o si la morosidad se mantuviera estable. El aumento de la relación crédito promedio sobre salario promedio no sería un problema si hubiera expectativas de recuperación de los ingresos o si la mora no creciera, señalaron. Sin embargo, el informe remarca que ninguna de esas condiciones se estaría cumpliendo actualmente. Por el contrario, la irregularidad de cartera mostró un fuerte deterioro, especialmente en entidades no financieras, donde la mora saltó de 7,7% a fines de 2024 a 25% un año después. En los bancos tradicionales, el índice alcanzó 8,8% en noviembre de 2025, según los últimos datos disponibles. El impacto es mayor en los sectores de menores ingresos El análisis también evidenció diferencias según el tamaño de los préstamos. Al cierre de 2025, uno de cada cinco créditos inferiores a un millón de pesos registraba atrasos, mientras que en los préstamos superiores a 10 millones de pesos la morosidad descendía a 11,9%. De esta manera, el deterioro afecta con mayor intensidad a los deudores de menores recursos. Si se mide la mora por cantidad de personas y no por volumen de crédito, el índice asciende al 24%. Es decir, casi una de cada cuatro personas presenta dificultades para afrontar sus deudas, frente al 13% cuando se evalúa por monto. El dato implica un salto de 10 puntos porcentuales en un año, ya que a fines de 2024 la proporción de deudores en mora se ubicaba por debajo del 15%. El deterioro no se explica solo por nuevos deudores El informe también desmiente que el incremento de la mora sea consecuencia exclusiva del ingreso de nuevos usuarios al sistema financiero. Los llamados nuevos ingresantes personas sin exposición crediticia previa acumularon durante el año una deuda de $3,1 billones, equivalente al 3,7% del saldo total de las familias. Si bien su ratio de mora fue levemente superior al promedio (15,5% frente a 12,9%), solo explicaron 5 de cada 100 pesos de la nueva mora generada en el período. La conclusión es directa: el grueso del deterioro provino de deudores que ya estaban en el sistema y que, frente al deterioro en sus ingresos, perdieron gradualmente capacidad de pago, sostuvo la entidad. Perspectivas para 2026 De cara a 2026, el Banco Provincia advirtió que la sostenibilidad del crédito como motor de la actividad dependerá principalmente de dos factores externos al sistema financiero: la recuperación del salario real y la evolución de las tasas de interés. Sin mejora genuina de ingresos, el sistema de financiamiento bancario y no bancario difícilmente pueda volver a expandirse al ritmo observado en 2025 sin generar un nuevo salto en la mora, señaló el informe, difundido por InfoBae. En ese sentido, la entidad concluyó que el margen para sostener el consumo mediante una nueva expansión del endeudamiento es hoy menor que en 2024 y 2025. Con una base más amplia de deudores, niveles de mora elevados y mayor carga financiera sobre los hogares, el crédito enfrenta límites más estrictos como herramienta de impulso económico. Así, la dinámica de 2026 dependerá, en última instancia, de si el salario real logra recomponerse o si el actual puente financiero que sostuvo el consumo alcanzó su límite estructural.
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