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Concordia » InfoConcordia
Fecha: 26/02/2026 12:54
Un nuevo informe del Observatorio de la Deuda Social de la UCA revela las enormes brechas de ingresos en el país. Desde los $30 millones del estrato más alto hasta los sectores que sobreviven con menos de $800.000. La pirámide social argentina presenta hoy una fragmentación profunda, donde el acceso a oportunidades y el nivel de ingresos dibujan realidades que parecen de países distintos. Según el último informe del Observatorio de la Deuda Social Argentina (ODSA-UCA), pertenecer al segmento más acaudalado de la población requiere ingresos que multiplican por treinta a los de los sectores más vulnerables. El estudio describe una estructura social «heterogénea» donde el tercio superior vive integrado a circuitos globales y formales, mientras que la base de la pirámide depende de la asistencia estatal y trabajos de subsistencia. La cima de la pirámide: El 10% más rico Para formar parte del 10% con mayores recursos de Argentina, un hogar debe superar umbrales de ingresos millonarios. Este grupo se divide en dos categorías: - El «Top» 3%: Son los hogares de clase alta con ingresos superiores a $30.000.000 mensuales. Este sector posee capacidad de ahorro, inversión en capital humano y horizontes de planificación a largo plazo. - Clase Media-Alta (7%): Aquellos hogares que perciben desde $15.000.000. Inmediatamente por debajo se ubica el 20% de los sectores medios integrados, cuyo piso de ingresos se sitúa en los $5.000.000. El tercio intermedio: Aspiracionales y vulnerables En el centro de la distribución se encuentra la clase media que sufre con mayor rigor la volatilidad económica. Su estabilidad depende directamente del ciclo macroeconómico. - Estrato Medio Aspiracional (20%): Requiere un ingreso mínimo de $3.500.000. - Estrato Medio Bajo Vulnerable: El piso de ingresos para este grupo es de $2.000.000. La base: Informalidad y pobreza extrema En el tercio más bajo, la UCA advierte sobre la dificultad de romper el círculo de la exclusión debido a la baja productividad y el menor nivel educativo. - Sector Bajo No Indigente (20%): Los hogares necesitan al menos $800.000 para no caer en la indigencia. - Pobreza Extrema (10%): Este segmento percibe menos de $800.000 mensuales. Estabilización vs. Recomposición El informe destaca un dato clave sobre la gestión actual: si bien la inflación ha desacelerado lo que moderó las tasas de pobreza entre 2024 y 2025, esto no se traduce en una recomposición genuina del poder de compra. «La mejora se asocia principalmente a la desaceleración inflacionaria, más que a un aumento sostenido de la capacidad de consumo de los hogares», advierte el ODSA. Para la UCA, el desafío del modelo libertario reside en si podrá generar mecanismos de transición que incluyan a los sectores informales. Sin una estrategia que fortalezca el tejido Pyme y el capital humano, la estabilización podría derivar en un orden social «más desigual y fragmentado», donde la supervivencia prime sobre las oportunidades. Para visualizar mejor cómo se distribuye la riqueza y el estatus social en la Argentina actual, la comparativa detallada basada en los ingresos familiares necesarios para cada estrato: Escalafón de Ingresos por Hogar (Febrero 2026) Puntos clave del análisis de la UCA - La brecha del 10%: Una familia del estrato más alto gana, como mínimo, 37 veces más que una familia en situación de pobreza extrema. - El «techo» de la pobreza: Los $800.000 actúan hoy como una frontera crítica. Por debajo de ese monto, la supervivencia biológica y nutricional del hogar entra en zona de riesgo (indigencia). - La ilusión de la baja inflacionaria: El informe advierte que, aunque los números de pobreza no sigan escalando gracias a que los precios suben más lento, los salarios de la base de la pirámide siguen estancados en niveles de subsistencia. No hay una «recomposición» real, sino un freno a la caída libre. - Falta de movilidad: El ODSA enfatiza que sin un plan que profesionalice la economía informal, el país corre el riesgo de quedar fracturado en dos: una élite hiper-productiva y una gran masa disciplinada por la supervivencia. Para entender la magnitud de la brecha, es fundamental cruzar los datos de la UCA con el costo de vida real. Utilizando una Canasta Básica Total (CBT) estimada para una familia tipo de cuatro integrantes en aproximadamente $1.000.000 (valor de referencia para no ser pobre en febrero de 2026), así queda el poder adquisitivo real: Poder de compra: ¿Cuántas «canastas básicas» gana cada estrato? Análisis: El fenómeno de los «Trabajadores Pobres» El informe de la UCA pone el foco en una realidad alarmante: el segmento de Media-Baja ($2.000.000) y el Bajo No Indigente ($800.000). - La trampa de la clase media-baja: Aunque ganan el equivalente a dos canastas básicas, son sectores que suelen pagar alquiler. Una vez descontado el costo habitacional, su capacidad de consumo real cae estrepitosamente, dejándolos en una situación de «vulnerabilidad permanente». - El colapso de la base: Por primera vez en décadas, incluso teniendo un trabajo a tiempo completo (aunque sea informal), el 30% de la población no logra alcanzar a comprar una sola Canasta Básica Total. Es decir, el trabajo ya no es una garantía automática de salida de la pobreza. La advertencia de la UCA La estabilización macroeconómica (baja de la inflación) ha servido para que la pobreza no siga subiendo a ritmo vertical, pero la UCA advierte que «disciplinar por supervivencia» no es lo mismo que integrar. Sin una recomposición salarial que empuje a los sectores de $800.000 y $2.000.000 hacia arriba, la Argentina corre el riesgo de cristalizar una estructura donde el 40% de la población viva permanentemente fuera del mercado de consumo formal.
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