26/02/2026 10:44
26/02/2026 10:44
26/02/2026 10:44
26/02/2026 10:44
26/02/2026 10:41
26/02/2026 10:41
26/02/2026 10:41
26/02/2026 10:40
26/02/2026 10:40
26/02/2026 10:40
Hasenkamp » Siglo21
Fecha: 26/02/2026 08:53
El avance de la chicharrita del maíz ha vuelto a encender las alarmas en el sector agropecuario durante este verano. Según los datos del 35º informe de la Red Nacional de Monitoreo de Dalbulus maidis, durante el inicio de febrero se registró un aumento generalizado de las poblaciones del insecto vector. Este fenómeno se encuentra directamente vinculado a las elevadas temperaturas estacionales y a la gran disponibilidad de maíces tardíos, los cuales sirven de hospedaje para el vector, con la única excepción de la región Centro Sur, que aún se mantiene mayoritariamente libre de la plaga. Pese al incremento poblacional, los estudios técnicos arrojaron un dato tranquilizador: los análisis de infectividad realizados en el NEA y Centro Norte no detectaron la presencia de Spiroplasma kunkelii, la bacteria responsable del achaparramiento del maíz. No obstante, los especialistas advierten que este equilibrio es frágil, ya que en las zonas endémicas todavía predominan lotes en estadios vegetativos tempranos. Una colonización del insecto en estas etapas críticas podría traducirse en pérdidas productivas de gran magnitud, por lo que el riesgo sanitario continúa latente para los productores. En el desglose regional, el NOA y el NEA mostraron un crecimiento sostenido con focos detectados en Tucumán, Catamarca, Santa Fe y Santiago del Estero, donde se registraron capturas de hasta 20 adultos por trampa. Por su parte, el Litoral también experimentó un incremento, aunque allí la mayoría de los cultivos ya han alcanzado estadios reproductivos, lo que los sitúa fuera del período de mayor susceptibilidad. En contraste, el Centro Norte fue la zona con el repunte más marcado, presentando detecciones positivas en tres de cada cuatro localidades monitoreadas, especialmente en el centro de la provincia de Santa Fe. Ante este panorama, la Red Nacional de Monitoreo enfatiza que la vigilancia constante y el seguimiento con trampas son las herramientas determinantes para preservar la sanidad de los cultivos. Los técnicos recomiendan no descuidar la observación directa y realizar análisis entomológicos periódicos, ya que la detección oportuna en las fases iniciales es la única vía para reducir el impacto del complejo del achaparramiento. Mientras la mayor parte del área maicera sigue vulnerable, la estrategia de manejo debe centrarse en la prevención y el monitoreo riguroso para evitar que el aumento de ejemplares derive en un brote infeccioso. Informe Litoral
Ver noticia original