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Parana » Adn21
Fecha: 25/02/2026 15:45
Por la Redacción de ADN21 En las vísperas de la Asamblea Legislativa, la relación entre la fórmula presidencial ha mutado de una guerra fría a una ocupación territorial. Mientras el entorno de Javier Milei se atrinchera en la Casa Rosada, Victoria Villarruel ha sellado un pacto estratégico con gobernadores y sectores del PJ para tomar el control total del Senado, erigiendo una estructura de poder propia que desafía directamente la autoridad del Triángulo de Hierro. El asalto al Palacio Legislativo La apertura de sesiones ordinarias de este domingo 1 de marzo de 2026 no será un acto protocolar más; será el escenario de una convivencia forzada entre dos facciones que ya no comparten proyecto. Victoria Villarruel ha dejado de esperar el aval de la Casa Rosada y ha pasado a la ofensiva. En una jugada coordinada con Patricia Bullrich y el peronismo dialoguista, la Vicepresidenta logró desarticular el avance de Karina Milei en la Cámara Alta, dejando al Presidente sin representantes de su confianza en la línea de sucesión. Este movimiento ocurre semanas después de que Villarruel levantara la bandera de la producción nacional, un alegato de corte nacionalista que choca con la apertura globalista de Milei. Para la Casa Rosada, la Vicepresidenta ya no es solo una aliada díscola, sino una traidora que construye su búnker político para 2027 sobre las cenizas del consenso libertario. Puntos Clave: El blindaje de Villarruel 1. El desplazamiento del Karinismo La intención de la Secretaría General de la Presidencia era relevar a Bartolomé Abdala por Nadia Márquez (leal a Karina Milei) en la presidencia provisional del Senado. - El Resultado: Villarruel bloqueó el cambio, ratificó a Abdala y repartió las vicepresidencias entre figuras opositoras como Carolina Moisés (PJ), Carolina Losada (UCR) y Alejandra Vigo (Córdoba). - Consecuencia: Milei llega a la Asamblea Legislativa sin un solo cargo de su riñón en la conducción de la Cámara que lo recibe. 2. La alianza táctica con Patricia Bullrich Un dato que inquieta en Olivos es el rol de la Ministra de Seguridad. Bullrich, enviada originalmente para vigilar a la Vice, terminó siendo la arquitecta del reparto de cargos que benefició a radicales y gobernadores peronistas como Jalil y Sáenz. Esta sociedad de hierro entre las dos mujeres con mayor peso político del oficialismo deja a los primos Menem y a Santiago Caputo aislados en el diseño parlamentario. 3. Un 1° de marzo de alta tensión El protocolo para este domingo es un campo de minas: - El saludo: Milei será recibido por Villarruel en las escalinatas. El antecedente de 2025 fue un reto público del Presidente; esta vez, el clima es de hostilidad manifiesta. - La cena de exclusión: Tras el discurso (donde Milei hablará desde un atril y volverá a centrar sus logros en el equilibrio fiscal), habrá una cena en Olivos con legisladores de LLA. Villarruel ha sido explícitamente excluida, profundizando la imagen de una fórmula partida al medio. Análisis ADN21: El nacimiento de una alternativa Villarruel ya no juega el papel de acompañante. Al quedarse con las secretarías clave del Senado (Parlamentaria y Administrativa) y desoír los pedidos de la Casa Rosada, ha convertido al Congreso en su búnker de resistencia. Su estrategia es clara: diferenciarse del torpedo fiscal de Milei con un discurso nacionalista y productivista, tendiendo puentes con el PJ conservador para ser la opción de orden en 2027. La batalla por la sucesión ha comenzado tres años antes de tiempo, y el campo de batalla es el estrado del Senado.
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