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» La Nacion
Fecha: 24/02/2026 18:42
Meses después de que mi esposo falleciera a los 34 años de un cáncer de próstata pude empezar a vocalizar un poco mi sufrimiento. Cuando murió miraba a mi alrededor y veía cómo la gente de mi edad estaba planeando casamientos mientras que yo elegía un vestido para el funeral. Me sentía sola e incomprendida. Con el paso del tiempo, la viudez algo que suena terrible para cualquier persona y más para alguien relativamente joven se convirtió en mi nicho. Encontré en redes sociales una red de contención. Cuando publicaba fotos y videos dedicados a mi esposo sentía que los demás entenderían cuánto lo amaba y, a la vez, creía que al menos en ese espacio virtual él seguía presente, relata Eugenia de 33 años sobre cómo la tecnología la ayudó a sobrellevar el duelo. Aunque en las redes sociales predomine el contenido superficial que resalta y muestra lo divertida que puede llegar a ser la vida, también están quienes se permiten ser profundamente sinceros y vulnerables cuando postean. Se puede inferir así que, a medida que las redes sociales evolucionaron, lo mismo ocurrió con las formas de expresar y manifestar emociones. Desde álbumes de fotos completos hasta textos breves a corazón abierto así como montajes de video cuidadosamente elaborados, la necesidad de compartir todo con todos es cada vez mayor. Incluso, para los profesionales, esto llega a constituir un rasgo distintivo de las nuevas generaciones. Para estos, sus feeds parecen desempeñar un rol importante en la manera en que se conmemora lo que se ha perdido. Una prueba que ilustra el fenómeno es la evidencia cuantitativa que recopiló Pew Research Center sobre los jóvenes estadounidenses promedio. En 2018 esta institución observó que revisan sus redes sociales varias veces al día y sienten la responsabilidad u obligación de compartir todo lo que ocurre en sus vidas. Un antes y un después en la vida El duelo es el proceso mediante el cual se metaboliza la ausencia de aquello que para uno era significativo, explica Maxi McCoubrey, psicólogo clínico y psicoterapeuta. ¿Un duelo es solamente cuando fallece alguien? Según McCoubrey, no. Existen todo tipo de situaciones que desencadenan el estado el duelo como pueden ser motivos evolutivos o la pérdida de algo material o un estado. El duelo no solo comprende algo físico que ya no existe, sino también hechos del presente, recalca el profesional. Para la psicóloga Sol Buscio otro elemento importante a tener en cuenta es que el duelo se atraviesa de manera subjetiva y es a la vez un proceso que impacta a nivel psíquico y físico. Cómo detectar si alguien cercano está pasando por un duelo Para ambos es fundamental destacar que estos procesos no son lineales ni existe un tiempo de duración promedio. Sin embargo, a nivel general, se manifiestan tres tipos de etapas comunes entre quienes atraviesan un duelo: - Negación: la persona tiende a negar lo que está pasando o no lo dimensiona del todo. - Ira: cuando toma consciencia de que eso que formaba parte de su vida ya no está más. - Aceptación: es el momento de integración y de aprendizaje de lo vivido. En adición, McCoubrey señala que también están los síntomas/ indicios clínicos que denotan que alguien necesita intervención profesional. Entre los más frecuentes menciona: - no dormir - no comer - no bañarse - desconectarse socialmente o perder el sentido de la realidad Duelo digital, la nueva norma Posteos sobre fallecimientos, separaciones, distanciamientos con amigos, mascotas que ya no están o un estado anímico que apareció repentinamente. Hoy las nuevas generaciones revelan toda su intimidad en el ciberespacio. Algunos lo hacen para llamar la atención, otros porque necesitan un lugar o grupo de apoyo, los que se acostumbraron a compartir todos los detalles de su vida y aquellos para los que el posteo es un mecanismo de enfrentamiento. Los factores pueden ser muchos, pero sea cual sea hay una demanda detrás, explica Buscio. Son personas que, frente a lo que publicaron, esperan que un otro comente o reaccione. En el fondo manifiestan su necesidad de amor y afecto, expresa. Por su parte McCoubrey pone de manifiesto otro punto de vista sobre el duelo digital: No considero que la finalidad sea llamar la atención de una manera narcisista, sino de pedir ayuda, darle voz a la angustia o crear un vínculo nuevo. Según explica, de la misma forma en que se pueden contagiar emociones se puede copiar la manera en la que un conocido metabolizó el duelo. Si estoy en un grupo en el que todos sufrieron lo mismo que yo y ellos ya lo procesaron, me lo van a contagiar y esto me va a ayudar, cuenta. Aunque advierte que, si bien darle este uso a las plataformas online puede resultar beneficioso, el exceso de posteos puede ser contraproducente cuando genera dependencia. Respecto de cómo enfrentar un duelo, Buscio recomienda: - buscar una manera de conectar con esa persona o con eso que se perdió, como puede ser escribiéndole una carta - contar con puntos de apoyo o tener personas en quienes confiar - no obligarse a hacer cosas de las que no se tienen ganas - escucharse a uno mismo y detectar cuáles son las necesidades que se están teniendo Otro recurso útil para tratar estos estados es trabajar con la psicología del trauma, una especialidad que busca integrar el trauma o dolor con técnicas corporales que promueven que ese malestar interno circule. Los duelos complicados son aquellos en los que la gente queda parada en el ni: ni cierran, ni abren las puertas. Así prolongan la desazón y no pueden cortar con ese estado de ánimo, finaliza. 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