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  • El indignante video que muestra cómo vive la banda que asesina y tortura jubilados: fiestas, lujos y órdenes desde la cárcel

    » Clarin

    Fecha: 24/02/2026 18:01

    Venta de armas, autos y el armado y seguimiento de robos a casas de zona norte son alguna de las pruebas que los investigadores encontraron dentro del celular de uno de los integrantes de la Banda del Millón, quien dirigió desde la cárcel el robo a la abuela influencer Mónica Mancini (82), asaltada, amenazada y golpeada en su casa de Martínez el pasado 9 de enero. La clave fue lo que se encontró en el celular Samsung A32, uno de los tres teléfonos secuestrados a Lucas Ezequiel López Mereles en la celda 20 del pabellón 10 de la Unidad Penal N° 9 de La Plata, donde se encuentra detenido. En ese mismo pabellón quedó filmado mientras escuchaba música a volumen alto, mirando una televisión de no menos de 40 pulgadas y con luces simulando un boliche, pero en una cárcel. Mereles está preso acusado de una serie de robos llevados adelante por la organización criminal que tiene más de 40 integrantes, la mitad de ellos detenidos y otro gran número menores de edad. En el marco de la investigación por el robo de la abuela influencer, ocurrido en la madrugada del 9 de enero, donde luego de amenazarla con quemarla con agua hirviendo y golpearla, se llevaron joyas, euros y le robaron cerca de 10 millones de pesos que tenía en cuentas bancarias. Todo el accionar fue seguido por Mereles desde la cárcel por videollamada. Este modus operandi es el utilizado por la Banda del Millón, cuyo violento accionar provocó la muerte de dos adultos mayores y el robo a más de una docena de casas de zona norte. En la investigación se sumó un video en donde quedó grabada la videollamada en la que le mostraron la cantidad de joyas y dinero robado a la jubilada con más de 200 mil seguidores en Instagram. Qué más se encontró en el teléfono El fiscal general adjunto de San Isidro, Patricio Ferrari, que está a cargo de la investigación, ordenó el secuestro del celular de Mereles, que fue abierto en las últimas horas. En el interior había varias conversaciones de WhatsApp con familiares y otros ladrones con los que hacía la inteligencia previa para entrar a robar en las casas y la coordinación para llevar adelante el robo. También se encontró varias armas y autos alta gama que le fueron ofrecidos, además de transferencias de varios miles de pesos. Una de las conversaciones más interesante de Mereles es con su hermana, a quien la tiene agendada como Kimey Segundo Celu 2. La charla se basó en la búsqueda de un auto para hacer un robo en una casa de Martínez. Video Imaginate acá mi rancho agarró ayer dos mil dólares y en total agarraron diez mil dólares y ciento cuarenta gramos de oro, imaginate, sedujo Mereles a su hermana, para que consiga un auto para esa misma noche. La joven logró finalmente que dos autos, un Volkswagen Vento y un VW Gol Trend, estén a disposición del robo. Confirmame bien así hablo acá con mi rancho, armamos la coreo con los wachos, rescatamos cosas todo, ya tenemos el rancho y todo listo. Vos tenés celular para hacer llamada de afuera y hay que rescatar otro que tenga celu para llamada de adentro y hacemos videollamada con los wachos y ustedes se quedan afuera y así, ¿entendes?, le respondió. En la noche del 4 de enero fueron a robar una casa en Martínez, pero el asalto no logró concretarse. Un plano, armas y autos El 18 de enero hubo otro golpe a manos de Mereles. La conversación esta vez es con otro de los miembros de la Banda del Millón, a quien le mostró en una videollamada el plano de una casa de dos plantas. La imagen fue acompañada de una captura de pantalla de Google Maps con el frente de la propiedad. Además de la organización de los robos, las conversaciones de Mereles también chats en donde coordina la compra y venta de armas, camionetas, autos y motos. En una de ellas, su hermana le ofreció una camioneta Volkswagen Amarok V6 y una moto Kawazaki Z400, que la ofreció a un millón doscientos mil pesos. También ofrecieron distintas armas calibre .380, una Bersa calibre .22, una Glock semiautomática, en su mayoría en la caja y con municiones. El pedido del fiscal y la escasa respuesta El fiscal Ferrari solicitó el pasado 12 de febrero una medida de seguridad para que los integrantes de la Banda del Millón tengan la prohibición absoluta de uso, tenencia, acceso directo o indirecto a teléfonos celulares o cualquier dispositivo con capacidad de comunicación electrónica y/o conexión y acceso a internet o redes de datos. Para ello, solicitó la instalación de bloqueadores o inhibidores de señal, una requisa diaria en las celdas donde están alojados los integrantes de la organización y la prohibición de que terceras personas faciliten el ingreso de celulares. Video El escrito fue presentado ante el ministro de Justicia bonaerense, Juan Martín Mena, y los diferentes tribunales orales, juzgados de Garantías y fiscalías de menores de San Isidro. Hasta este martes, únicamente el Juzgado de Garantías N° 3 de San Isidro, a cargo de la jueza Andrea Rodríguez Mentasty, ordenó que se haga efectiva la medida para cuatro de los detenidos, entre ellos un adolescente menor de edad. Los Tribunales Orales en lo Criminal (TOC) N° 3 y 4, que tuvieron los juicios por la muerte de María Marta García Belsunce y de Diego Armando Maradona que terminó en un escándalo judicial-, respondieron informes a las unidades penales donde se encuentran alojados otros de los detenidos para luego resolver el requerimiento del fiscal. El TOC N° 3 tiene en su órbita los homicidios del proteccionista de animales Jorge Enrique de Marco y la jubilada María Susana Rodríguez Iturriaga, mientras que el Tribunal N° 4 llevó adelante el juicio a uno de los integrantes de la organización criminal. El uso del celular está autorizado en las cárceles bonaerenses desde la pandemia del Covid-19. A través de un protocolo presentado por el Ministerio de Justicia bonaerense, se aceptó que los detenidos tengan un teléfono registrado para cumplir tres objetivos: el contacto con sus familiares y afectos, su desarrollo educativo y cultural y el acceso a información relativa a su situación procesal. Los celulares deben estar registrados y los reclusos firman un acta donde se comprometen a utilizarlo solamente para llamadas o para comunicarse por WhatsApp. También aclaran que no pueden utilizar redes sociales. Una fuente consultada indicó a Clarín que es muy bajo el porcentaje de detenidos que utilizan celulares para cometer delitos. El Servicio Penitenciario Bonaerense (SPB) posee un área de prevención que actúa cuándo detecta que un interno está utilizando sus redes sociales, como por ejemplo, transmisiones de TikTok o Instagram. En ese caso, se secuestra el celular. En caso de que una investigación determine que presos usan el celular para estafas o robos, se realiza un allanamiento con orden judicial y el secuestro de los equipos. MG Sobre la firma Newsletter Clarín

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