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» Clarin
Fecha: 24/02/2026 15:23
En vista de las dificultades para refinanciar los pagos de deuda en el exterior y las presiones sobre las reservas, Luis Caputo reflotó su plan para conseguir dólares mediante la emisión de un nuevo bono en moneda dura. Se trata de un título que vence en 2027 -dentro del gobierno actual- y que apunta a captar hasta US$ 2.000 millones para pagar parte de los vencimientos de capital de los bonos que vencen el próximo 9 de julio. Este será el segundo intento para testear el mercado después de los resultados agridulces en diciembre por las elevadas tasas que tuvo que pagar el Tesoro por un título similar. Ahora, el ministro de Economía buscará aprovechar el "veranito financiero" para hacerse de los "argendólares", como se conocen a los depósitos privados en cajas de ahorros y plazos fijos, rindiendo tasas promedio de 2% anual, y que hoy alcanzan el récord de US$ 38.000 millones. Caputo está obsesionado con esos dólares ante los obstáculos que enfrenta para volver a los mercados de deuda y refinanciar los pagos, con un riesgo país que desde fines de enero trepó por arriba de los 500 puntos, pese a la compra de reservas. En esa línea, el exministro de Economía, Domingo Cavallo, advirtió días atrás que debería bajar a menos de 300 puntos, de manera que un bono que en Estados Unidos paga 4% de interés, en Argentina abonaría 7%. En un nuevo esfuerzo por puentear a Wall Street, Economía incorporará el Bonar 2027, un instrumento en dólares bajo ley argentina, a las licitaciones quincenales a partir de este miércoles por un monto de hasta US$ 150 millones, ampliable a US$ 250 millones en una segunda vuelta el jueves, y luego lo seguirá ofreciendo en cada subasta quincenal hasta alcanzar los US$ 2.000 millones. El bono tendrá un cupón del 6% anual, que se paga mensualmente. "Nuestra expectativa es que está apuntado a la masa de dólares sobre la que está sentado el sector privado, como los depósitos que los bancos todavía no han prestado. Soy un poco escéptico sobre que la ley de Inocencia Fiscal sume mucho, porque el sistema financiero todavía mantiene la mayoría de sus procedimientos anti-lavado activos, lo que complica procesar plata negra por el sistema", dijo Juan Manuel Pazos, economista jefe del grupo financiero One618. Según la consultora Outlier, el objetivo de la colocación es hacerse de buena parte de los US$ 2.700 millones de capital y de los US$ 1.494 millones de intereses que hay que pagarles a los bonistas en julio. One618 espera que sumen entre US$ 1.000 y US$ 2.000 millones a tasas inferiores a las que te cobraría el mercado internacional, dado que son argendólares sin otra alternativa. "Ayuda, pero no disminuye la necesidad de volver al mercado en 2026", dijo Pazos. Caputo ya intentó el año pasado levantar dólares para pagar la deuda con préstamos REPO de bancos internacionales por US$ 3.000 millones, y la emisión de dos bonos. Entre mayo y agosto, colocó títulos en pesos con suscripción en dólares (Bonte 2030) por US$ 1.500 millones (el objetivo eran US$ 6.000 millones) a fondos extranjeros, y en diciembre con un bono en dólares (Bonar 2029) por US$ 1.000 millones, pero tuvo que pagar un 9,25% de interés. Una emisión dosificada En esta ocasión, el ministro buscará hacerse de los dólares con un bono más corto y emisiones en forma dosificada, ante la sensación en el mercado local de que no hay demanda suficiente para colocar US$ 2.000 millones de un tirón, a la vez que el Banco Central necesita cuidar sus divisas. Según cálculos de LCG, las reservas netas son negativas en US$ 16.000 millones, siguiendo la metodología del Fondo Monetario. "Que el Tesoro empiece a buscar su propio fondeo en dólares, aunque sea parcial, es una forma de empezar a descomprimir la presión sobre las reservas del BCRA y dar espacio a que las mismas se recuperen de forma más significativa de la mano del programa de compra de divisas. Está claro que un retorno al mercado internacional sería mucho más determinante en ese sentido, pero los tiempos para lograrlo sin terminar de desmontar las restricciones cambiarias vienen siendo bastante más largos", dijo Outlier. El economista Jorge Neyro destacó que el gobierno "intenta aprovechar la abundancia de dólares en el sistema financiero local mediante la colocación de este bono, en línea con la idea de no recurrir al mercado internacional". "De esta forma el gobierno haría varias colocaciones en el mercado local para financiar los pagos de amortización e intereses en dólares de junio", agregó. "A diferencia de los bonos colocados el año pasado al 2029 es un bono corto que paga intereses mensuales. Sin embargo, el pago del capital del nuevo bono queda en medio del proceso electoral de 2027 (luego de las elecciones generales y antes de una eventual segunda vuelta), lo que agrega cierta incertidumbre política", señaló. "La decisión del Tesoro de emitir deuda en dólares es muy acertada ya que hay apetito del mercado, hay muchos dólares depositados en cuentas sin alocación y creo que este bono que es muy corto y paga intereses mensualmente va a generar mucha atracción en el mercado de retail, de alguna manera compite con un plazo fijo que hoy esta pagando alrededor de 2% , este bono tiene un cupón de 6%", afirmó Matías Tamburini, del comité ejecutivo de Balanz. Sobre la firma Newsletter Clarín
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