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» La Nacion
Fecha: 24/02/2026 08:27
Como ceramista que valora el trabajo artesanal, la dueña de este departamento se comprometió a cuidar y potenciar el valor arquitectónico de este departamento centenario - 2 minutos de lectura' El edificio tiene un pulmón propio que es glorioso e invalorable, dado que en Buenos Aires se los ocupa cada vez más, nos dice la ceramista Eugenia Beccaricofundadora de Curadoras, una marca de cerámica de autor pensando en la vista de la que goza su planta baja en pleno centro de Belgrano. En relación a lo anterior, otro aspecto del que disfruta es la ventilación natural. La construcción hace que la casa sea súper fresca; cambié la instalación eléctrica por seguridad, y en el ajuste dejé una preinstalación para los aires, pero no tuve que ponerlos aún porque hay mucha corriente y las paredes son muy gruesas, con lo cual no pasa el calor. Eugenia se enamoró de cada detalle del lugar y procuró conservarlos: herrajes, aberturas, el piso, las molduras... ¡hasta de la grifería del baño! Todo el diseño es atemporal, asegura, pese a los más de cien años transcurridos desde la obra original. Cuando conocí el departamento, me costó visualizar la reforma, pero sabía bien que este tipo de arquitectura tiene potencial, en particular, por la altura de los techos, que te hace sentir en una casa. El trabajo de Eugenia se hace notar en toda la casa. Para las paredes de la cocina elegí un color rojizo que remitiera a la tierra, al barro de donde sale el material que moldeo a diario. En comunicación con el living-comedor Aunque en su casa solo trabaja en cuestiones administrativas, su oficio se manifiesta en cada rincón: colores, adornos, el equipamiento de la cocina y el esfuerzo por cuidar detalles como las molduras originales afirman su compromiso estético.Busqué distintas referencias para configurar el interiorismo; elegí la paleta, la curvatura de los muebles de cocina y el equipamiento de cada espacio. El emprendimiento de Eugenia y su socia Vanessa inició con la venta de macetas y productos vinculados a la botánica; con el tiempo, viró hacia el diseño de vajilla, lámparas y otros objetos atractivos, según ella describe. Como ceramista, valoro mucho los oficios e hice lo imposible hasta conseguir un yesero que restaurara y reprodujera, en algunos sectores, las molduras originales, algo que implica muchísimo trabajo. El sector privado El baño fue un flechazo, y lo dejé como estaba: con su bañadera y sus azulejos turquesas, rematados por una cuarta caña del mismo color. Creo que tiene un diseño potente, a prueba del paso del tiempo.
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