24/02/2026 03:11
24/02/2026 03:10
24/02/2026 03:10
24/02/2026 03:09
24/02/2026 03:09
24/02/2026 03:02
24/02/2026 02:53
24/02/2026 02:49
24/02/2026 02:49
24/02/2026 02:45
» tn24
Fecha: 24/02/2026 01:35
Los legisladores justicialista oficializaron su alejamiento en las últimas horas y generaron un cimbronazo interno en el principal sector opositor, pero también revuelo en el plano político general. En medio de las tensiones que se generaron en los últimos días tras el debate por la reforma laboral, este lunes tres senadores de Convicción Federal confirmaron que abandonarán el interbloque peronista y descartaron, por el momento, una unión con La Libertad Avanza. Se trata de la tucumana Sandra Mariela Mendoza, quien responde a Osvaldo Jaldo; la jujeña Carolina Moisés, quien será la presidenta del nuevo bloque, al salteño Gustavo Sáenz, y el catamarqueño Guillermo Andrada, a Raúl Jalil. Precisamente, se trata de tres gobernadores que se han mostrado cercanos a la Casa Rosada y con diálogo con el Poder Ejecutivo. En un comunicado que se difundió en las últimas horas, el flamante bloque de Convicción Federal, que entrará en funciones desde este martes cuando haya una sesión preparatoria y se definan autoridades del Senado, sostuvo que la decisión se debe a que la oposición y las minorías deben estar representadas en las cámaras legislativas a través de los dictámenes, las propuestas, los proyectos y la participación en el debate de forma institucional. Ignorar a las provincias es negar la base fundacional de nuestro movimiento nacional justicialista; no ocupar los lugares en las comisiones es dejar el campo orégano (como decía Perón) para que galopen los gorilas. Eso es una mala praxis parlamentaria, que políticamente deja al peronismo sin acción. Se ha demostrado en el debate de la reforma laboral que este error político ha dejado a los trabajadores y a la CGT sin un dictamen y al bloque peronista sin una propuesta superadora ante la sociedad, cuestionaron en el comunicado. En ese sentido, respecto a la reforma laboral que se encamina a ser aprobada en la Cámara Alta el próximo viernes, aclararon que todos nosotros hemos votado en contra de la misma, manteniendo la coherencia, nuestras convicciones peronistas y nuestro rol de defender a la gente. Justamente, se encargaron de aclarar: No somos libertarios, no nos vamos con Milei y somos críticos de su plan económico. La conducción del Partido Justicialista nacional se dedicó a promover divisiones internas de manera irreversible, a sancionar y expulsar compañeros medidos en sus conductas sin objetividad, y son responsables también de los fracasos electorales. A todo esto, el interbloque peronista llamado Popular, que conduce el formoseño José Mayans, tenía una nómina de 28 parlamentarios. 21 provenían del bloque justicialista, a los que se les sumaban los dos santiagueños del Frente Cívico, Gerardo Zamora y Elisa Del Carmen Moreno. En tanto, el bloque de Convicción Federal tenía cinco bancas que, tras la fractura, dejará dos senadores en el camino que seguirán en el espacio: el puntano Fernando Salino y el riojano Jesús Rejal, que responde al gobernador Ricardo Quintela. Con información de Infobae.
Ver noticia original