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  • A cuatro años de la invasión militar rusa a Ucrania: un frente de guerra estancado y negociaciones que no avanzan

    » Clarin

    Fecha: 23/02/2026 15:13

    Este martes se cumplen cuatro años desde que el presidente ruso Vladimir Putin ordenó a sus tropas invadir Ucrania. La operación militar especial (como la llamó el Kremlin) que en un par de semanas debía controlar Kiev, descabezar al Gobierno ucraniano y tomar Ucrania, entra en su quinto año. Rusia controla aproximadamente el 15% de Ucrania y en los dos últimos años añadió un 1,5% del territorio ucraniano a sus posesiones. Ucrania resistió y tiene voluntad de seguir resistiendo, incluso después de pasar ya todo un año sin apoyo estadounidense, pues son los europeos, con una pequeña ayuda de países como Canadá, Japón o Corea del Sur, los que sostienen financieramente y en armas a Kiev. El estancamiento ruso muestra que la superpotencia nuclear no lo es cuando se limita a una guerra convencional. Al ritmo que avanza Rusia en ucrania, llegaría a mediados del siglo XXII para conquistar todo el país, si antes no acaba con su población. La guerra es una trituradora humana para los dos países, pero sobre todo para Rusia. Video El presidente de Ucrania hizo el pedido durante la Conferencia de Seguridad que se realiza en Múnich. El año pasado Moscú perdió más de 100.000 hombres y está reclutando mensualmente entre 30.000 y 50.000, un 90% de los cuales no aumenta el número de tropas sobre el terreno, sólo sirve para cubrir las bajas por muertos o heridos. El presidente Putin no lo entiende así. El 27 de febrero, vestido de camuflaje, dijo: Juzgando por el ritmo que estamos viendo a lo largo de la línea de contacto, nuestro interés en una retirada de las formaciones militares ucranianas de los territorios que en la actualidad ocupan queda efectivamente reducido a cero. Si las autoridades de Kiev no quieren resolver el asunto pacíficamente, lograremos todos nuestros objetivos de la operación militar especial por medios armados. Es propaganda, porque sobre el terreno esa línea de contacto apenas se mueve. La superioridad rusa en hombres y armamento pesado no funciona en un escenario en el que un dron de pocos miles de dólares destruye un tanque de varios centenares de miles (y a sus tripulantes). La diplomacia europea lleva meses aseguran que en un escenario bélico totalmente saturado de drones no hay grandes movimientos, como los hubo hasta el verano de 2023. La guerra, además, se está comiendo (y son datos oficiales muy complejos de verificar) el 5,1% del PBI anual ruso y el 80% de todo el gasto relacionado con seguridad y defensa. Desde que empezó la guerra Rusia ha perdido a 1,2 millones de hombres (muertos, heridos incapaces de volver al frente y desaparecidos). Nunca un país perdió tantos hombres desde el fin de la Segunda Guerra Mundial. Otro dato llamativo: los soviéticos tardaron menos en llegar desde las afueras de Moscú hasta el centro de Berlín durante la Segunda Guerra Mundial de los que los rusos ahora han tardado para avanzar menos de 200 kilómetros. Los objetivos Los principales objetivos rusos, más allá de controlar el país, eran descabezar al Gobierno ucraniano, conquistar y anexionar el Donbass como había hecho con Crimea e impedir que Ucrania se acercara a la OTAN y a la Unión Europea. Hoy Rusia es, debido a las sanciones internacionales, mucho más vulnerable económicamente, Volodimir Zelenski sigue en el poder convertido en una de las grandes figuras políticas mundiales de la década, Ucrania acelera en su integración como miembro de la Unión Europea y Moscú ni siquiera controla todo el Donbass. Zelenski dio este lunes una entrevista a la BBC en la que dice que Putin ya ha comenzado la Tercera Guerra Mundial: Rusia quiere imponer al mundo una forma de vida diferente y cambiar la vida que la gente ha elegido para sí misma. Zelenski rechaza, como hace la Comisión Europea, cualquier acuerdo de paz que conlleve cesiones territoriales, porque asegura que eso sería abandonar a cientos de miles de ciudadanos. El presidente ucraniano cree que no es simplemente una cuestión de tierras, es un abandono. Zelenski aspira además a recuperar Crimea, que Rusia se anexionó por la fuerza en 2014. La Unión Europea prorrogó en diciembre su paquete de sanciones a Rusia y esta semana estudia cómo ampliarlo, en lo que sería la vigésima ronda de sanciones. Que, de nuevo, tardará en salir adelante por el bloque de la Hungría de Viktor Orban, el caballo de Troya ruso en Europa. Las sanciones han ido desde el principio a golpear la base industrial y tecnológica rusa, restringir su comercio y financiación internacional y hacerle cada vez más difícil vender en el exterior sus hidrocarburos. Rusia tiene problemas de suministros tecnológicos, de maquinaria, de electrónica, de aviación y sus bancos y aseguradoras fueron expulsados de Swift, la empresa belga que gestionar más del 95% de las transacciones financieras internacionales. Y Ucrania tiene claro cómo financiará al menos este año y 2027. Los europeos entregarán este año y el próximo 90.000 millones de euros a Ucrania. Se trata de un préstamo, pero nadie en Bruselas cree que Ucrania sea capaz de devolverlo algún día. Sólo lo hará si Rusia le paga reparaciones de guerra. Un tercio de ese préstamo se usará para las necesidades de financiación de la economía ucraniana. Dos tercios para comprar armas, con la condición de que sólo se compre fuera de la Unión Europea (esencialmente en Estados Unidos) lo que la industria europea sea incapaz de suministrar. La canciller europea, la ex primera ministra estonia Kaja Kallas, dijo este lunes en Bruselas que Moscú fracasó en conseguir sus objetivos estratégicos. La presión sobre las conversaciones de paz parece estar haciéndose sobre Ucrania (se refiere a Estados Unidos), pero si queremos que acabe esta guerra y que haya una paz duradera, tener que ver concesiones por parte de Rusia. El obstáculo para la paz no es el Ejército ucraniano, sino el ruso. António Costa, presidente del Consejo Europeo, y Úrsula Von der Leyen, de la Comisión Europea, viajan este martes a Kiev. Antes estos viajes no se anunciaban por motivos de seguridad. Ahora se anuncian con días de antelación. Todos han perdido el miedo a Rusia. PB Sobre la firma Newsletter Clarín Tags relacionados

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