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  • La batalla de Espinillo y una idea libertaria que se debe mantener y profundizar

    Chajari » Chajari al dia

    Fecha: 23/02/2026 13:47

    Nada podemos esperar si no es de nosotros mismos, dijo Don José Gervasio Artigas. Obremos entonces. Las lanzas entrerrianas pudieron más aquél 22 de febrero de 1814. Se cumplieron 212 años. En esa fecha, la batalla de Espinillo fue determinante para que Entre Ríos deje de depender del gobierno porteño y, fundamentalmente, se afiance como parte importante de la idea federal de Artigas. Eusebio Hereñú, hombre nacido en Nogoyá, aquél 22 de febrero de 1814 lideró un grupo de valientes que venció al coronel Barón de Holmberg, en lo que fuera la primera batalla de la guerra civil argentina, esa guerra civil que dividiría al país entre unitarios y federales y duraría muchos años, demasiados años rojos en sangre de hermanos. Por lo tanto, es una fecha de inmensa importancia, y es prudente que los entrerrianos la recordemos. También es importante que en estos momentos que nos tocan vivir, en la que se levantan banderas artiguistas aquí y allá, tengamos en claro que con las palabras no alcanza para emular al gran oriental y esto es aplicable ahora como lo fue hace dos siglos. Luego de aquella batalla de la que hoy se cumplen 209 años se constituyó la Liga de los Pueblos Libres, la que finalmente estuvo integrada por la Banda Oriental, Entre Ríos, Misiones, Corrientes, Córdoba y Santa Fe. El nombre del Protector no fue puesto en dudas: Artigas. Tenemos que recordar que en 1813 los representantes artiguistas, los únicos elegidos sin el dedo del que manda, fueron rechazados por la Asamblea General Constituyente. Es que Artigas fundó la democracia con el pueblo e hizo una descripción veraz de la problemática revolucionaria. Los porteños tenían miedo ante las decisiones que los artiguistas habían tomado y que pretendían imponer en esa Asamblea. El federalismo era rechazado por Buenos Aires porque el ideal artiguista ya era una idea política importante y se imponía en parte del Virreynato. Al punto esto fue así, que en junio de 1815, en Arroyo de la China, se realizaba el Congreso de Oriente en el cual se declaraba la independencia de estas comarcas de toda fuerza extranjera. Las Instrucciones artiguistas eran así ratificadas un año antes que el Congreso reunido en Tucumán declare la independencia. Esta sí le interesaba a los porteños, porque fueron ellos quienes manejaron ese congreso. Esta historia, que expusiéramos muchas veces, demuestra las intenciones de independencia declarada en 1815 en Entre Ríos y bajo el visto bueno de Artigas. Claro que los términos no eran los que pretendían los porteños. Habría que preguntarse: ¿lo son hoy? Ideario Las Instrucciones que los diputados artiguistas portaban y no pudieron exponer en la Asamblea del Año XIII, marcaban 20 puntos fundamentales del federalismo. Destacamos algunos: - Declaración de la independencia absoluta. - Libertad civil y religiosa en toda su extensión imaginable. - El objeto y fin del Gobierno debe ser conservar la igualdad, libertad y seguridad de los ciudadanos y los pueblos, por lo que cada provincia formará su gobierno bajo esas bases, a más del Gobierno Supremo de la Nación. Planteaba además que los gobiernos se dividirán en poder legislativo, ejecutivo y judicial y cada poder será independiente uno de otro. - Los Estados serán autónomos. - Precisa indispensable que sea fuera de Buenos Aires donde resida el sitio del Gobierno de las Provincias Unidas. A esto debemos agregar el Reglamento Provisorio de la Provincia Oriental para el Fomento de la Campaña y Seguridad de sus hacendados, del 10 de septiembre de 1815, que en sus puntos 6º y 7º dice que los negros libres, los zambos de esta clase, los indios y los criollos pobres, todos podrán ser agraciados con suertes de estancia, si con su trabajo y hombría de bien propenden a su felicidad, y a la de la Provincia. Serán igualmente agraciadas las viudas pobres si tuvieran hijos. Serán igualmente preferidos los casados a los americanos solteros, y éstos a cualquier extranjero. Y en su artículo 12º acota: Los terrenos repartibles, son todos aquellos de emigrados, malos europeos y peores americanos que hasta la fecha no se hayan indultados por el jefe de la Provincia para poseer sus antiguas propiedades. Artigas siempre está Don José pretendía crear una nación libre para todos, más allá de su condición social, de su religión, de su color de piel. Esas eran también las intenciones de no pocos entrerrianos, quienes vieron en el oriental ideas que les eran comunes. Esa intención, revolucionaria para la época y aún hoy repetida pero no puesta en práctica con la profundidad y amplitud deseada, sigue siendo una deuda para con el ideario federal y para con los hombres y mujeres que dieron su vida por la entidad que el federalismo artiguista mantenía. También es una deuda para con quienes habitamos hoy estas comarcas. Y seguramente como Artigas ya no está (se exilió en Paraguay en 1820 y allí murió en 1850), es que hay quienes hoy dicen levantar sus banderas, aunque a la hora de los hechos muestran actitudes reñidas con el ideario del gran oriental. Hace 209 años, desde Buenos Aires se lo declaraba traidor, mientras los paraguayos y guaraníes de las misiones lo denominaban Karay Guazú (Gran Señor) y Oberavá Karay (Señor que resplandece). Hoy salen algunos a enseñarnos quien fue Don José y de qué se trata eso del federalismo que intentaba imponer, sin saber que Artigas siempre está. Éstos poco o nada dicen sobre el federalismo en crisis que hoy se vive. No hace mucho lo exponíamos cuando nos referíamos a la necesidad de tratar una nueva ley de coparticipaciones, que no es otra cosa que cumplir con lo que manda la Constitución Nacional y además dar a las provincias el dinero que les corresponde, evitando así la necesidad de tener que viajar a la capital a solicitar tengan a bien ceder parte de lo que es nuestro. Dejar de depender de Buenos Aires. Uno de los puntos del ideario artiguista por el cual debemos bregar. Hace años, Buenos Aires intentaba darle una orden a López Jordán, por ejemplo, y debió invadirlo con las armas. Claro que ahora las cosas son distintas. Por supuesto que debemos hablar de Artigas y de otros nombres importantes del federalismo. La fecha de hoy es importante para hacerlo. Hay que insistir en esto porque es la única manera de que muchos sepan de qué se trata cuando se habla de federalismo y artiguismo. Posiblemente, a la par, otros se decidan a hacer algo de lo que Don José trató de concretar y no le fue posible concretar. El desafío está planteado y debemos asumirlo, pero repetimos una vez más que no alcanza con las palabras: hay que obrar en consecuencia. Yo no soy vendible, ni quiero más premio por mi empeño que ver libre mi nación, dijo Artigas. Y también: Con libertad no ofendo ni temo o naide es más que naide. Además: Nada podemos esperar si no es de nosotros mismos. Obremos entonces. El federalismo debería ser la luz que guíe a todos en nuestro diario hacer. Alguien encendió esa lámpara hace más de dos siglos. José Gervasio Artigas, se llamaba. Otros, a la par o en consecuencia, se jugaron la vida por ese federalismo que resultaba y resulta esquivo ante la presencia porteña. No fueron pocos. Cada uno hizo su aporte. Muchos perdieron la vida en esa lucha. Por eso, estimamos, esta fecha debe ser recordada y profundizada siempre.

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