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  • Mar del Plata 4.0: cómo hizo La Feliz para convertirse en un polo tecnológico de punta sin abandonar su esencia

    » Clarin

    Fecha: 23/02/2026 12:36

    Bert, desde la pantalla, charla, sugiere algún plan turístico y hasta bromea con quienes van ingresando a Bendú, el flamante paseo comercial que le está cambiando la cara al puerto de Mar del Plata. Está en hall central y pronto habrá otros diseminados por la ciudad. Se trata de un carismático robot que "baja la IA a lo cotidiano" -según su creador-, pero implica mucho más que eso: es apenas la punta de un iceberg tecnológico que La Feliz ha estado cultivando con la misma constancia y persistencia con la que el mar va tallando un acantilado. En poco tiempo, la ciudad logró albergar un ecosistema que trabaja de manera minuciosa, una comunidad que escribe líneas de código y retroalimenta la IA con el un entusiasmo semejante al de quienes surfean en estas playas. Así, se convirtió en el tercer polo tecnológico más importante del país, detrás de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y la provincia de Córdoba. El músculo real -la masa del témpano-, está en lo que a simple vista no se percibe. Una infraestructura sólida, nutrida de talento y visión que de aquí se exporta al mundo. De hecho, el 25% de la producción local del sector Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) -como software, apps, soluciones de seguridad, telemetría o automatización industrial, entre otros servicios- tiene demanda de los cinco continentes. Quienes lo impulsan y lo generan hablan de la "Ciudad del conocimiento", de una oportunidad para el desarrollo de la región que ya impacta en la economía real: el sector emplea a unas 10 mil personas y está en permanente crecimiento. Este iceberg tecnológico no flota a la deriva. Se organiza y acelera. Unas 200 empresas, 400 microempresas y 6 universidades se aglutinan en la Asociación de Tecnologías de la Información y Comunicación de Mar del Plata (ATICMA), su núcleo. Sus integrantes se reúnen en el epicentro del distrito tecnológico, una amplia zona en torno a la estación ferroautomotora que entre otros incentivos ofrece beneficios fiscales para quien desee instalarse. Allí se erige el edificio del Grupo Núcleo, que alberga desde 2019 a Neutrón, una aceleradora de empresas que entre otros desarrollos impulsó un hito histórico: el lanzamiento en enero de 2022 de un picosatélite desarrollado por la startup Innova Space, un claro ejemplo de lo que ocurre aquí. Es que el proyecto de hacer un satélite muy pequeño nació en una escuela secundaria, iniciativa del profesor Alejandro Cordero y dos alumnos, Luca Uriarte e Iván Mellina, Neutrón lo apoyó y el pequeño artefacto -que brinda soluciones de conectividad a distintos sectores, como agricultura, minería y defensa- se convirtió en el primero de Latinoamérica en tomar órbita a bordo de un cohete de SpaceX, la empresa de Elon Musk. De la Escuela Técnica N° 5 de la Avenida Juan B. Justo a Cabo Cañaveral. Por la inercia propia de las empresas que la integran, la asociación TIC marplatense organiza ATICMA Emprende, evento emblema de la innovación local. En la segunda edición, en septiembre pasado, a los directivos los asombró la cantidad de inscriptos: se presentaron 150 proyectos de startups. El ganador obtiene tickets para Silicon Valley. Este año viaja Pastech, una firma que establece -mediante IA, robótica e informática- y ayuda a gestionar la cantidad de pasto disponible en un campo para alimentar a los animales. "Soluciona un problema global de la producción agropecuaria", explica María Alejandra Marino, socia fundadora. El proyecto había recibido el fomento de la incubadora de empresas de la Universidad Nacional de Mar del Plata. Más allá del empuje emergente, la excelencia consolidada encuentra reconocimiento. Entre los últimos ganadores del Sadosky de Oro, el premio de mayor relevancia a nivel nacional que entrega la Cámara de Software y Servicios Informáticos (CESSI), hay firmas marplatenses. En 2023 el Oro fue para Edra, una compañía que acompaña a empresas en la adopción de prácticas de producción sostenible, y el último, que se entregó hace dos meses en La Rural, de Palermo, fue para Camet Robótica SAS, por su trabajo en visión artificial aplicada a la industria. El primer clúster de inteligencia artificial del país nació en Mar del Plata y ya hay más de 30 empresas especializadas que ofrecen soluciones innovadoras, no solo a nivel local, donde hay firmas de la industria alimenticia en las que el control de calidad o la clasificación automática en la línea de producción -por tamaño, color, peso o forma-, tienen IA aplicada. "Creo que lo que se viene con la IA es una expansión enorme en la capacidad de ver problemas que antes no se veían. El valor aparece cuando alguien ve una oportunidad donde nadie estaba mirando, arma un sistema y encuentra una solución concreta", explica Matías Martin, de ATICMA, y agrega: "Lo que muchas veces no se entiende es que la cantidad de cosas que la inteligencia artificial permite hacer, probar, ejecutar rápidamente, en escala, es casi ilimitada". Video Maximiliano González Kunz, CEO de Neutrón, se asoma a la pequeña pantalla de reconocimiento facial y la puerta se abre. A un lado, un trío de monopatines apoyados en sus pies, listos para quien los necesite; junto a ellos, un par de bicicletas que parecen prototipos de algún proyecto. El ambiente es pulcro y sosegado. Al fondo, una frase en neón brilla en color verde: "If not now, when?" ("Sino ahora, ¿cuándo?", en inglés). Allí, Kunz -empresario creador del Grupo Núcleo- señala las virtudes de contar no solo con un espacio de coworking como aquel, sino, sobre todo, de fortalecer las oportunidades que acarrea para la ciudad afianzar el distrito tecnológico, apostar a una reconversión. "En todos los lugares que sea han reconvertido, pasó lo mismo: no solo creció la economía del conocimiento, también se fortalecieron el turismo y la gastronomía. Las empresas se vinculan con la tecnología y eso impulsa la industria 4.0, con la tecnología atravesando a todos los sectores. Por eso es clave tener una Mar del Plata tecnológica fuerte y un distrito fuerte, porque beneficia a toda la ciudad", apunta el CEO. Menciona los casos del distrito tecnológico de Parque Patricios, en CABA; el de Málaga, en España; o los tres parques que tiene Florianópolis, en Brasil: "Su ingreso de dinero más importante pasa por la parte tecnológica y no por el turismo, como uno pensaría", y aclara que los casos donde hubo tales desarrollos llegaron de la mano de fuertes políticas de Estado. La ciudad, suena en la mesa de ATICMA, es mucho más que playas. Así lo entienden quienes trabajan desde aquí, como el creador de Bert, el robot del tótem IA. "Hay mucho talento acá", dice Luciano Ganga, quien comenzó a programar hace 20 años, cuando tenía 15, y que -porque "una cosa te va llevando a la otra"- trabajó en Silicon Valley. "Al mismo tiempo, la ciudad tiene todos los condimentos necesarios para que gente joven con talento, aun teniendo la posibilidad de trabajar afuera, trabaje desde Mar del Plata e interactúe con empresas copadas. Les encanta -a las firmas del exterior, dice- trabajar con nosotros". La clave, explica Ganga, líder de Synergy Shock, radica en que "Mar del Plata tiene algo especial: acá podes haber tenido el día más estresante de tu vida, pero salís a la costa y todo cambia". Destaca, como lo hicieron otros para esta nota, la presencia aquí de Globant, una empresa global de ingeniería de software y tecnología de la información que tiene a un marplatense entre sus fundadores, cotiza en Wall Street y tiene oficinas en la loma de la avenida Colon: "Trabajaste a full, salís y te vas a surfear a Varese". Es precisamente esa dualidad -el vértigo silencioso del código y la inmensidad del Atlántico- la que define a la nueva Mar del Plata. Una reconversión que no niega su esencia, sino que potencia su histórico ADN innovador. AA Sobre la firma Newsletter Clarín

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