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Parana » Uno
Fecha: 23/02/2026 09:20
El sector arrocero entrerriano atraviesa un año de fuertes desafíos económicos, luego de un ciclo previo marcado por precios internacionales históricamente bajos y una caída significativa del área sembrada. En este marco, en medio de ese escenario complejo, la cadena productiva vuelve a encontrarse para analizar perspectivas, presentar nuevas variedades y debatir estrategias comerciales en el tradicional Día de Campo organizado por la Fundación Proarroz. En un escenario desafiante, el sector arrocero apuesta a la innovación Tras la caída de los precios internacionales y una baja del 20% en la superficie sembrada, productores arroceros buscan recuperar rentabilidad. La cita será el jueves a las 9.30 en el Campo Experimental de la entidad, en San Salvador, y reunirá a productores, industriales, técnicos, proveedores de insumos y referentes académicos de toda la región. Panorama actual En diálogo con UNO, Hugo Müller, presidente de la Fundación Proarroz y productor desde hace más de cuatro décadas, analizó la situación del sector y aseguró: El 2025 ha sido un año difícil, después de dos años muy buenos. En este marco, sostuvo que el principal problema fue el derrumbe de los precios internacionales. Si bien Argentina logró un récord exportador cercano a las 900.000 toneladas durante la campaña anterior, a lo que se suman unas 600.000 toneladas destinadas al consumo interno, ese volumen se colocó en un mercado con valores deprimidos. La explicación, según Müller, está en la dinámica de los grandes jugadores globales. India, que concentra cerca del 40% del comercio mundial de arroz, tuvo restricciones a la exportación durante parte de 2023 y comienzos de 2024, lo que elevó los precios. Sin embargo, cuando volvió al mercado, los valores se desplomaron. El mercado internacional está con precios muy bajos. India vende muy barato porque subsidia a productores, al consumo interno y a las industrias exportadoras. Cuando abrió nuevamente las exportaciones, los precios se derrumbaron, precisó. Consultado sobre las proyecciones para este año, subrayó que el panorama todavía es incierto. Es probable que tengamos otro año difícil desde el punto de vista del mercado. Un poco mejor que el año pasado, pero todavía ajustado, con riesgo de no cubrir costos de producción, advirtió el dirigente. Al respecto, resumió que si bien el sector arrocero argentino demuestra una fuerte capacidad exportadora, su rentabilidad sigue altamente atada a factores externos que condicionan directamente los ingresos de los productores locales. Menos superficie sembrada El impacto económico ya se reflejó en los números. En Entre Ríos, el área sembrada cayó de unas 69.000 hectáreas a aproximadamente 55.000, es decir, unas 15.000 hectáreas menos, lo que representa una reducción cercana al 20%. No obstante, con estas 55.000 hectáreas sembradas, Entre Ríos sigue manteniendo un rol protagónico en la producción arrocera, siendo la segunda provincia productora de arroz del país, después de Corrientes, con concentra 92.000 hectáreas. En tanto, Santa Fe está en tercer lugar, con 25.000 hectáreas; y Chaco y Formosa suman cerca de 20.000, conformando una superficie de 192.000 hectáreas totales a nivel nacional, según precisó Müller. En cuanto al ciclo actual, detalló que la cosecha recién comienza en territorio entrerriano, con un avance del 2% al 3%. En el norte del país Formosa, Chaco y Corrientes, el progreso es mayor, con porcentajes que rondan el 20%. Desde el punto de vista climático, afirmó que el año fue razonable, con lluvias permitieron una buena recarga de represas. Y durante los meses que suelen ser críticos, que son diciembre y enero, hubo precipitaciones oportunas. En tanto, en las zonas arroceras del este provincial, donde el riego es clave, no se registraron complicaciones graves. Innovación genética del sector arrocero En este contexto de márgenes ajustados, la innovación tecnológica aparece como una herramienta clave para mejorar la competitividad. Ese será uno de los ejes centrales del Día de Campo, un encuentro que se presenta no sólo como una vidriera técnica, sino también como un espacio de reflexión estratégica en un año donde cada decisión productiva cuenta. Además de un análisis actualizado sobre mercados y comercialización, durante la jornada se presentarán nuevas variedades de arroz de alta calidad, materiales de INTA, ensayos de nutrición y sanidad, estudios regionales de rendimiento, híbridos líderes y variedades especiales, entre las que figuran Tauro CL (doble carolina), Karandú e Ivate INTA CL, entre varias otras. Müller aclaró que las nuevas variedades aún no están disponibles comercialmente para productores. Están plantadas en el campo experimental para que el año que viene las compre la industria semillera. Recién dentro de dos campañas podrían llegar a los productores, explicó. El proceso implica primero la multiplicación por parte de semilleros fiscalizadores, luego la validación por la industria y finalmente su incorporación al mercado productivo. Esta continuidad de la inversión en genética, manejo agronómico y tecnología, marca una apuesta clara a la eficiencia y la calidad, en un 2026 que se perfila como un ciclo de transición, en el que la clave estará en mejorar productividad, sostener mercados externos y esperar un reacomodamiento de valores que permita recuperar rentabilidad.
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