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Concordia » Despertar Entrerriano
Fecha: 22/02/2026 11:19
¿Sabías que la Galería Entre Ríos fue pensada como una calle de Barcelona en pleno corazón de Concordia? En el medio del centro de la ciudad de Concordia, se encuentra la Galería Entre Ríos, una obra emblemática ubicada sobre calle Entre Ríos y conectada a calle San Luis a través del pasaje Francisco Grimau. Su estratégica localización, en pleno corredor comercial, la convirtió desde sus inicios en un punto neurálgico de circulación, encuentros y actividad económica. No solo marcó una etapa arquitectónica, sino también el auge comercial y el crecimiento vertical de la ciudad a fines de la década del 50. En un momento en que Concordia atravesaba un fuerte potencial económico y una expansión urbana sostenida, este complejo representó una apuesta moderna y visionaria: integrar comercio, hotel y viviendas en un mismo proyecto, algo innovador para la época. Esta galería comercial de importante nivel pertenecía a los propietarios de la conocida casa de ropa masculina y sastrería Juvens, con sucursales en distintas ciudades del interior del país, que integraban la sociedad DINAMIA S.A. No era simplemente un paseo de compras: era el reflejo de una empresa consolidada y de una ciudad con fuerte proyección comercial. Una ciudad dentro de otra Su historia comienza en 1956, cuando el empresario catalán Francisco Grimau, dinámico y visionario, decide invertir en la ciudad construyendo la primera galería comercial y torres con departamentos horizontales. Dos años más tarde, en 1958, el proyecto toma forma definitiva: fue diseñado por el Arquitecto e Ingeniero Domingo y Mario Rizzotto, de Rosario, y construido por la empresa Alcides J. Pipolo Construcciones. El complejo era ambicioso para su tiempo: una galería comercial sobre calle Entre Ríos con locales todos con su respectivo entrepiso, oficinas en el primer piso con vista a la calle, un hall de acceso a cinco pisos de departamentos con escalera y ascensor, un sector destinado a hotel (Hostal La Gavina) en el centro de la manzana, y una segunda torre sobre calle San Luis con cuatro pisos de departamentos. Pero lo más curioso es su concepto: Grimau pidió que la galería fuera como una calle de Barcelona, su ciudad natal. Por eso, cada local fue diseñado con una identidad propia, evitando repeticiones y generando la sensación de recorrer una calle cerrada, con variedad formal y movimiento visual. La galería incluso realiza un quiebre para unirse a la de calle San Luis a través del pasaje Francisco Grimau, adaptándose al desnivel entre ambas calles, lo que permitió juegos de plantas bajas y entrepisos que enriquecen su diseño. En aquellos años, Concordia atravesaba un fuerte potencial económico que hacía posible una obra de semejante magnitud. La ciudad vivía un proceso de expansión comercial y urbana que impulsó este tipo de inversiones. De hecho, estos edificios fueron los que iniciaron la etapa de crecimiento vertical en la ciudad, consolidándose durante la década del 60 y comenzando a cambiar el perfil urbano. El mural que soñó la represa antes de existir Como si fuera poco, en el corredor principal de la galería se encuentra una verdadera joya artística: un mural encargado en 1961 por Francisco Grimau al artista plástico santafesino Carlos Grinda. La obra, inaugurada en 1962, representaba un bosquejo de lo que años después sería la represa de Salto Grande que en ese momento era solo un proyecto que parecía lejano. El mural simboliza la confraternidad argentino-uruguaya: en el centro, dos figuras hermanadas en el trabajo; en la parte inferior, los escudos de ambos países. Concordia aparece representada con la riqueza de la zona y el escudo de Entre Ríos, mientras que Salto figura con su escudo departamental y su producción. La obra fue donada a la ciudad por Grimau, quien expresó así su confianza en el futuro de Concordia, aunque falleció antes de verla finalizada. Confeccionado en 1961 y sin intervenciones durante más de 50 años, el mural fue restaurado recientemente, devolviéndole el brillo a una pieza que forma parte del patrimonio histórico local. Considerada en una publicación oficial de mediados de los años 60 como un verdadero compendio de ciudad, la Galería Entre Ríos no fue solo un paseo comercial: fue una declaración de modernidad, una apuesta al desarrollo y un símbolo de una Concordia que soñaba en grande. Una calle catalana bajo techo, en pleno litoral argentino. Te invitamos a ver el ¿Sabías que? a través de los reels en redes sociales, buscános como @Despertarentrerriano.
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