Contacto

×
  • +54 343 4178845

  • bcuadra@examedia.com.ar

  • Entre Ríos, Argentina

  • LA CONTRA Sponsors, latifundios y contubernios

    Concepcion del Uruguay » La Calle

    Fecha: 22/02/2026 05:46

    Los medios hegemónicos titularon casi unívocamente que Norberto Beto Milei, padre de Javier Gerardo, a la sazón, Presidente en ejercicio de la Argentina, cedió más de 3.000 hectáreas a una comunidad indígena. Lo primero que me vino a la memoria fue la anécdota de Jorge Cafrune cuando le contaron que la Duquesa de Alba había donado una propiedad, ¿donó o devolvió?, se preguntó con sorna el astuto y talentoso jujeño. Acá claramente no se cedió nada. Lo otro que recordé fue la excelente exposición del abogado ambientalista Enrique Viale, cuando se discutió el DNU 70/23, y la ley Bases, en la comisión de la Cámara de Diputados de la Nación. Viale expresó que Eduardo Elsztain, el padrino del presidente, donde está alojado (hotel Libertador), es el dueño de Cresud el mayor terrateniente de la Argentina, ¿saben cuánto desmontó?, 120.000has., seis veces la ciudad de Buenos Aires. En los Pozos, Salta, tiene 150.000has. pedidas más, para seguir desmontando; si sale esta Ley, las destroza, a medida de Elsztain. Otro beneficiado es Mauricio Macri, su finca Yuto ya desmontó 10.000has., y quiere 6.000 más. Y Luis Caputo el ministro de Economía de la Nación en el departamento Copos de Santiago del Estero ya desmontó 500 y quiere 1.000has. más. Lo que no sabía Viale, ni el Mocase (Movimiento de Campesino de Santiago del Estero), ni nadie, es que la familia Milei, tenía fuertes intereses en tierras donde se aplica la Ley de Bosques, que Javier Gerardo modificó. Adolfo Farías, miembro del Mocase, aclara: Nunca se supo bien quién era el dueño, pero después que ganó las elecciones Milei se supo de la titularidad era del padre de la criatura. O sea, el Poder Ejecutivo Nacional que preside el hijo de Beto Milei, modifica una ley que lo beneficia directamente a él; y hay otras 300 empresas, algunas que directamente lo esponsorizan. Son las mismas, que en los últimos 30 años, han deforestado casi 7 millones de hectáreas de bosques nativos, para poner soja y vacas. Hay claramente un notorio conflicto de intereses. Son la nueva oligarquía diversificada que en contubernio con los gobernadores, verdaderos felpudos del poder terrateniente, dilapidaron tierra pública. Flojo de papeles Javier Gerardo Milei no puede alegar desconocimiento de esta operación inmobiliaria, porque a esas tierras, su familia las adquirió en 1995, a nombre de la empresa: La Ponderosa, de la cual su padre resultó ser el principal accionista (¿quiénes serán los otros?). Le pusieron el mismo nombre del rancho de los Cartwright, los terratenientes de la serie Bonanza. Son cipayos desde la cuna y en todos los detalles. El acuerdo con las familias se firmó en septiembre de 2024 y consistió en la cesión de 3.300has. de un campo de 7.000has. En el paraje de Pampa Atún, el territorio en disputa, viven las familias de la comunidad Sentimiento de mi Tierra, desde antes de la conformación del Estado argentino. Dos cuestiones importantísimas. Esta comunidad es preexistente al Estado Nacional; por lo tanto la sospecha de que fue una compra amañada es casi una certeza. La otra, es que el acuerdo se firma luego de sancionada la Ley Bases, y una vez asumido Milei. Hasta ahí, nadie sabía quién era el que reclamaba la propiedad de esa tierra. Se puede sospechar, con fundamentos, que se hace uso del poder del Estado a los efectos de condicionar a una parte de la comunidad para que firmen el acuerdo, aprovechando que el Presidente es el hijo del que reclama las tierras, ¿no es muy descabellado, no? Se equivocan quienes analizan que las familias de Pampa Atún, ganaron 3.300 hectáreas; los que ganaron las 3.300 hectáreas son los Milei; que compraron un campo flojo de papeles y lograron legalizar la mitad. El campo debe ser restituido en su totalidad a los legítimos dueños, todo, no la mitad. Los medios hegemónicos ponen en primera línea la generosidad del padre del victimario y ni siquiera sugieren un posible conflicto de intereses. Es un vulgar despojo, de los tantos que sufren las comunidades de campesinos y originarios, que no se puede convalidar de ninguna manera. Está mal desde donde se lo mire. Las 3.300has. blanqueadas por Beto Milei son un auténtico latifundio. Sólo los estúpidos pueden alegar que el latifundio no existe o lo divide la herencia. (*) Extitular de la Federación Agraria Argentina (FAA). Coautor de La Argentina agropecuaria: propuestas para una agricultura nacional y popular de rostro humano.

    Ver noticia original

    También te puede interesar

  • Examedia © 2024

    Desarrollado por