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Buenos Aires » Infobae
Fecha: 22/02/2026 02:40
Mientras Javier Milei y Luis Caputo festejan a diario la estabilidad cambiaria y la compra de más de USD 2.400 millones en lo que va del año por parte del Banco Central, los cálculos de las obligaciones financieras para 2026 abren un margen de duda acerca de cómo podrán afrontarse. La Argentina necesita más de USD 40.000 millones y el esquema cambiario iniciado en enero puede ser insuficiente para obtenerlos, según un informe de Empiria. Las previsiones cruzadas de la acumulación de reservas, el comercio exterior, la cuenta financiera y la dolarización de las carteras de los argentinos conforman un desafío que no será sencillo para el Gobierno. El informe cuantifica el desafío financiero que viene. Resalta que desde el comienzo del año, el tipo de cambio real es más flexible y las reservas volvieron a crecer. Pero ese nuevo esquema cambiario puede ser insuficiente para todo el año, donde la necesidad de divisas luce desafiante. Por ello, el flujo de divisas que exigirá 2026 será superior a todos los registros recientes, incluso en los años más favorables. En este verano tranquilo, con un dólar que no sube y un Banco Central que compra, la gente no afloja de comprar dólares" (Carlos Melconian) El análisis de Empiria señala que la cuenta corriente para 2026 se estima deficitaria por en torno a 1,6% del PBI (USD 11.000 M). Además, suma la presión de la dolarización de cartera, menor a la de 2025, pero todavía negativa por unos USD -16.000 M, junto con la pauta de acumulación de reservas por unos USD 10.000 M y los vencimientos de deuda (capital) del Tesoro por unos USD 6.500 M. Todo eso suma necesidades por unos USD 40.000 M, niveles que Argentina solo alcanzó en 2016-17 cuando el sector público emitía deuda por unos USD 25.000 M anuales, no disponibles hoy lo que pone la responsabilidad de la generación de divisas sobre el sector privado, con un tipo de cambio real muy exigido, puntualizó el informe. A esos números, añadió que el Gobierno desliza que no quiere tomar deuda nueva durante este año y que tampoco pesará el aporte del FMI, que en 2025 superó los USD 14.000 millones. Así, este año no habrá margen para repetir la dinámica de adelantos extraordinarios que caracterizó a 2025, cuando las medidas transitorias abastecieron a la economía de los dólares necesarios en el transcurso electoral. Para la consultora, cuesta pensar que eso pueda repetirse en 2026, donde no se espera, por caso, una eliminación temporaria de retenciones a los agroexportadores como el año pasado. Esa proyección se mezcla con otras voces que advierten que el veranito cambiario no es tan calmo como parece. El economista Carlos Melconian señaló que estamos muy confundidos con lo que pasa con el dólar porque sigue existiendo dolarización en la gente. Para Melconian, las compras del Central obedecen a una oferta coyuntural de dólares que no va a sostenerse, vinculada por ejemplo a la emisión de deuda de empresas y provincias. En este verano tranquilo, con un dólar que no sube y un Banco Central que compra, la gente no afloja de comprar dólares. Entonces, estamos muy confundidos en términos de lo que está pasando en el mercado cambiario, dijo. No baja la dolarización. Y no es la dolarización de carácter político, de temor a que ganen los que están enfrente, pero es un número inadecuado para que la economía progrese. La gente sigue con su misma mentalidad, se siente cómoda ahí, afirmó Melconian. Dólares para el sector privado y para la deuda El informe de Empiria especifica que el superávit de bienes estimado para el período llega a USD 14.000 millones, con exportaciones devengadas por USD 84.000 millones y compras externas de USD 70.000 millones. Sin embargo, el déficit de servicios y la cuenta de rentas amplían el rojo externo y agravan el panorama. El informe puntualiza que el déficit de servicios de 2025 fue el mayor desde que hay registros, con un saldo negativo de USD 11.200 millones, impulsado principalmente por el turismo y los viajes al exterior. La presión adicional surge de la dolarización de carteras, una tendencia que persiste en el mercado local. El informe estima que, aunque será menor a la de 2025, seguirá siendo negativa por unos USD -16.000 M. Esta dinámica refleja la preferencia de los ahorristas e inversores argentinos por activos en moneda extranjera, lo que suma demanda sobre las reservas y complica la estrategia oficial de acumulación. El informe también subraya el peso de los vencimientos de deuda. Los pagos de capital correspondiente al Tesoro para 2026 suman aproximadamente USD 6.500 millones, cifra que se integra al resto de las obligaciones externas. El documento aclara que estos montos no incluyen posibles cancelaciones adicionales, lo que podría incrementar aún más la demanda de divisas en un escenario de acceso limitado al crédito internacional. El sector privado, tanto por la demanda de divisas para importaciones como por la remisión de utilidades y la formación de activos externos, incrementa la competencia por los dólares disponibles. Empiria compara el panorama con la crisis de 2017-2018, aunque aclara que la dinámica actual resulta menos problemática en términos de magnitud, debido principalmente al superávit energético, que pasó de un saldo negativo de USD 3.000 millones a uno positivo de USD 7.800 millones.
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