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Concordia » Entre Rios Ahora
Fecha: 22/02/2026 00:27
Marina Benítez no cree en la hipótesis que plantea la fiscal Gisela Muñiz, de la Unidad Fiscal de Feliciano, sobre las circunstancias de la muerte de hermano, César Raúl Benítez, agente de la División Abigeato de la Policía. Benítez recibió un disparo el 13 de septiembre de 2025, y murió el 16 de septiembre. La bala salió de un arma que manipulaba su compañero, Carlos Cerrudo, durante las tareas que realizaban en el campo La Emilia, en Feliciano. En noviembre último, la fiscal Muñiz recaratuló la investigación y calificó el hecho como homicidio culposo: Cerrudo mató a Benítez sin intención de hacerlo, de modo accidental. En el decreto de apertura de causa, la fiscal detalla que el deceso de Benítez, que ocurrió días después en el Hospital Delicia Concepción Masvernat, de Concordia, ocurrió mientras se encontraba junto al funcionario policial Carlos Cerrudo; y que del análisis de los informes periciales remitidos por la Dirección de Criminalística de Paraná en especial los estudios balísticos, químicos, de residuos de disparo, planimetría y dermotest, surgen elementos técnicos que permiten descartar la hipótesis de un hecho intencional o autoinfligido, orientando el curso de la investigación hacia un hecho culposo derivado de la imprudente manipulación de un arma de fuego En fecha 13 de septiembre de 2025, aproximadamente entre las 13 y las 15, en el establecimiento rural La Emilia, sito sobre Ruta Provincial N.º 2, Departamento San José de Feliciano, se encontraban los funcionarios policiales César Raúl Benítez y Carlos Cerrudo, quienes habían concurrido al lugar a bordo de una camioneta Ford modelo F100, presumiblemente con fines de caza. En dichas circunstancias, Benítez habría descendido del vehículo y se habría ubicado en el lateral izquierdo de la camioneta, mientras que Cerrudo permanecía del lado derecho, desde donde manipuló un rifle calibre .22 que se hallaba en el interior de la caja del rodado. Durante esa maniobra, el arma se habría accionado accidentalmente, efectuando un disparo que atravesó la chapa del lateral derecho de la caja del vehículo, donde se constató un orificio con residuos de plomo, bario y antimonio en su cara interna, impactando el proyectil en la región frontal izquierda del cráneo de Benítez, provocándole lesiones gravísimas que posteriormente derivaron en su fallecimiento en el Hospital Masvernat de Concordia. Marina Benitez, hermana del policía muerto, descree de ese camino que construye la fiscal. Descarta que hayan estado de caza. Estaban trabajando, afirma. En el momento en que mi hermana salió de mi casa, se fue a trabajar porque es como que lo habían recargado de tareas. Después, nos enteramos de lo que sucedió. Lo que sigue es parte del diálogo que mantuvo con el programa Puro Cuento de Radio Plaza 94.7. -¿Quién da la versión de que estaban trabajando? -La verdad que no pudimos hablar con nadie. En realidad, hubo muchísimas versiones, y hasta el día de la fecha no sabemos cuáles son verdaderas y cuáles no. Yo lo único que sé es que mi hermano recibió el disparo el 13 de septiembre y fallece el 16 de septiembre en el Hospital Masvernat, de Concordia. -¿Han tenido diálogo con la fiscal que lleva adelante la investigación? -En el mes de septiembre me entrevisté con la fiscal. Obviamente que en ese momento estaba todo en etapa de investigación. Se estaban esperando las pericias. Los resultados de esas pericias llegaron pero no hemos sido notificados. Entonces, es como que nosotros estamos a la espera de que nos llame la fiscal, sobre todo, para que charlemos y que nos cuente cómo va toda esta causa, porque la verdad que hay muchas dudas sobre el caso. Nosotros, como familia, queremos que se haga justicia. -Debieron contratar los servicios de una abogada. -Exactamente. A las dos semanas ya del hecho, decidimos contratar una abogada. Desde Fiscalía nadie nos había llamado. Nosotros queríamos saber qué es lo que estaba pasando, qué es lo que pasó, porque nadie se había acercado a mí ni a mi familia para decirnos cómo se iba a hacer todo. Encima, Cerrudo está libre. Y como Feliciano es un pueblo chico, eso es lo que quizás duele aún más, porque mientras mi hermano está muerto, él está libre y lo solemos ver, lo sabemos encontrar y la verdad que duele eso. De la Redacción de Entre Ríos Ahora
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