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Buenos Aires » Infobae
Fecha: 21/02/2026 16:52
El precio de la carne vacuna aumentó 75% el último año, más del doble de lo que en igual período lo hizo el nivel general de precios, y si bien los precios difícilmente puedan seguir subiendo, debido a las limitaciones de la demanda, pero tampoco bajarán, pues hay una crisis de oferta sin precedentes, dijo David Miazzo, economista especializado en el sector agropecuario. Este es un problema de precios relativamente altos que van a persistir durante un tiempo más, explicó, pues el ciclo ganadero es lento y la recomposición demandará entre dos y tres años. Miazzo, que fue economista jefe de la Fundación Agropecuaria para el Desarrollo de la Argentina (FADA) y tiene ahora su propia consultora, Data Miazzo, dijo que la actual situación, de precios altos, baja demanda y fuerte caída del consumo, responde a una contracción productiva derivada de la sequía extrema de 2022 y 2023, que obligó a los productores a liquidar sus rodeos ante la falta de pasto, eliminando la máquina de producir terneros. Con la mejora climática, explicó el especialista, entrevistado por radio Splendid, el sector inició un proceso de retención de hacienda para recomponer el stock. Eso, a su vez, demora la llegada de animales a la faena y mantiene los valores en niveles críticos que no se revertirán en el corto plazo. Contracción de oferta Tenemos un proceso de contracción de oferta, básicamente hay menos oferta de carne y esto no termina siendo otro juego que un juego de oferta y demanda, fundamentó el especialista, quien atribuyó la escasez de animales a la pasada crisis climática y la decisión de los productores de recomponer sus rodeos. En 2023 tuvimos bajos precios de la carne porque tuvimos sobreoferta; el productor tenía 100 vacas, no tenía qué darles de comer y tuvo que venderlas. Con la vuelta de las lluvias, prosiguió, el productor prefiere ahora mantener al animal en el campo para que gane kilos, lo que estira los plazos de producción. Un animal que antes era un ternero y rápidamente iba a faena, ahora entra en lo que se llama un proceso de recría; eso hace que la oferta se quede en el campo más tiempo, señaló. No obstante, Miazzo aclaró que así como no hay razones para la baja de precios, tampoco es probable que sigan subiendo, pues está limitado por el poder adquisitivo de los consumidores. No creo que pueda subir mucho más mientras que el poder de pago de los compradores, nosotros que somos los que vamos a la carnicería, no mejore. De hecho, como informó hace una semana Infobae, en enero la venta de carne vacuna cayó 13% y el consumo per cápita fue el más bajo de los últimos 20 años, según surge de datos de la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina (Cicra) En ese contexto, explicó Miazzo, este es un problema de precios relativamente altos que van a persistir durante un tiempo más, ya que el ciclo ganadero es lento y la recomposición demandará entre dos y tres años. El consumidor, agregó, termina sustituyendo por preferencia o por precio relativo, lo que apunta a una transformación de la dieta de las familias ante la imposibilidad de convalidar los nuevos costos del asado. Según los más recientes datos de Cicra, el promedio móvil de consumo de carne vacuna por habitante de los últimos doce meses fue de 47,9 kilos/año al cierre del primer mes del año, una baja del 0,5% respecto al promedio registrado en enero de 2025, consolidando una tendencia decreciente que llevó ese indicador a su punto más bajo en las últimas dos décadas. Ya en diciembre pasado la Sociedad Rural había enumerado en un extenso documento 10 razones del aumento del precio de la carne y por qué se trataba de un ciclo de retracción de oferta y precios altos que estaba apenas en sus inicios, algo parecido a lo que ahora enfatizó Miazzo. Según los datos del Indec, si bien en enero la inflación minorista de 2,9%, en ese mes el precio del asado aumentó 5,6%, el de la carne picada común 3,1%, el del kilo de paleta 2,6%, el del cuadril, el de la nalga 3,3% y el de las hamburguesas congeladas envasadas 6 por ciento. Más aún aumentó el precio del principal sustituto cárnico de las variedades vacunas: según una lista de 60 productos que detalla el Indec, el mes pasado el precio por kilo del pollo entero aumentó 8,9 por ciento.
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