20/02/2026 21:06
20/02/2026 21:06
20/02/2026 21:06
20/02/2026 21:06
20/02/2026 21:06
20/02/2026 21:04
20/02/2026 21:04
20/02/2026 21:04
20/02/2026 21:01
20/02/2026 21:01
Gualeguaychu » El Argentino
Fecha: 20/02/2026 19:36
El conflicto en el Ministerio de Desarrollo Humano de la provincia se profundiza. Tras una semana de asambleas y retención de servicios, los trabajadores mantienen medidas de fuerza en rechazo a la reducción de sus ingresos y a la falta de diálogo con las autoridades. La ministra Verónica Berisso aún no convocó a una reunión formal para abordar el reclamo, lo que alimenta el malestar gremial. Delegadas de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) fueron recibidas por el secretario privado de la cartera, Nicolás Magallanes. Allí expusieron la situación y recordaron que las solicitudes de audiencia se vienen presentando desde septiembre sin respuesta. La falta de definiciones oficiales refuerza la percepción de desinterés por parte del Ministerio. El eje del conflicto: rumores o expedientes Uno de los puntos más sensibles es la confirmación de los recortes salariales. Mientras algunos sectores intentaron relativizar la situación como versiones informales, desde la Asamblea de trabajadores aclararon que la reducción quedó registrada en un expediente administrativo. Por ello, exigen una comunicación formal que revierta la medida y garantice la estabilidad de los ingresos. La protesta también se vincula con el descontento frente a la negociación paritaria provincial. Los empleados consideran que la propuesta del Gobierno no representa una recomposición real del salario y que la pérdida de poder adquisitivo se profundiza. Además, ratificaron su defensa del sistema previsional provincial y su rechazo a la reforma laboral impulsada a nivel nacional, vinculando el conflicto local con un escenario de ajuste más amplio. La falta de respuestas concretas y la persistencia de los recortes salariales mantienen en tensión al Ministerio de Desarrollo Humano. Los trabajadores advierten que las medidas de fuerza continuarán hasta que exista una convocatoria oficial y una solución efectiva. El conflicto, que comenzó como un reclamo sectorial, amenaza con convertirse en un símbolo del malestar general frente a las políticas de ajuste.
Ver noticia original