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Buenos Aires » Infobae
Fecha: 20/02/2026 17:53
El miedo invadió a Sol Pérez apenas cuatro días después de ser madre. Mientras alimentaba a Marco, su primer hijo, la panelista y abogada relató en el programa Sería Increíble, emitido por el stream Olga, el momento en el que el bebé se ahogó al tomar el pecho, provocando una de las situaciones más angustiantes de su vida. Marco siempre durmió muy bien, entonces eso es un golazo, comentó Pérez sobre los primeros días junto a su hijo, a quien describe como un niño muy glotón. Quiere comer, quiere comer todo el tiempo. Vos estás comiendo algo y le tenés que compartir. Le gustan todas las frutas, el pomelo, las pasas de uva, los dátiles; se come todo el gordo, añadió la modelo en la entrevista. Refiriéndose al inicio de la lactancia, la panelista reconoció la dificultad que implicó ese proceso y la necesidad de apoyo. Dar la teta es un universo que necesitás muchísima ayuda, te juro, afirmó. Pérez recordó el acompañamiento de la puericultora y explicó: A mí me la dieron ya directamente en la clínica y el bebé no te muerde. Se le mete bien el pezón donde se le tiene que meter, que es en el paladar, para que no tome aire. Es lo mejor, la verdad que es un golazo. La situación límite surgió en su casa. Tomó cincuenta minutos, ponele, de una teta. Yo le ponía el cronómetro, relató Pérez. Luego de cambiarle el pañal, Marco le pidió más leche y, medio dormido, siguió mamando. El accidente se produjo en un instante. Estaba tomando, se quedó dormido, se ve que un culito de leche quedó en la pezonera y dormido hizo: ¡ah! Y se ve que ahí se le cierra, como que no puede ni tragar ni escupir, narró la modelo, reviviendo el episodio. Pérez relató que reaccionó de inmediato, dominada por el pánico. Cuando veo que él me hace: ¡ah!... queda. Yo dije: chau, listo, ya está. Lo doy vuelta. Imaginate que vos tenés un bebito de cuatro días y lo tratás como todo delicado, con la manito en la cabeza, pero en ese momento es como: bueno, listo. Lo di vuelta, le empecé... Se me pone la piel de gallina, describió sobre el impacto emocional del momento. Le daba, le daba, lo doy vuelta, nada. Él empezaba a ponerse rojo, rojo, rojo, detalló mientras la desesperación aumentaba al notar que su hijo seguía sin reaccionar. El papel de Andrea, la persona que la ayuda en el hogar, fue esencial. No estaba Guido, estaba Andre, que trabaja en casa, le debo mi vida entera. Lo da vuelta, lo golpea en la espalda, nada, nada. Lo vuelve a dar vuelta y se le ocurre soplarlo. Cuando lo sopla en la cara, él ahí reacciona, explicó Pérez, señalando el procedimiento que permitió que Marco volviera a respirar. Los minutos se volvieron eternos. Yo en el momento no sabía si él me había reaccionado o no. Agarré como estaba y me fui a llorar a la calle para que alguien me haga RCP, testificó la modelo durante el programa. Dije: alguien, por favor, háganle RCP. Porque ya lo golpeé, ya lo golpeé yo, él no reacciona. Arrodillada y con las piernas temblando en plena calle, fue Andrea quien la tranquilizó: Sol, quedá tranquila, el bebito ya está bien, Marco está bien. La preocupación permaneció y el temor ante un daño mayor la llevó a buscar atención médica. Llamé a Guido, que estaba viniendo, le digo: por favor, llamame a alguien que venga a chequearme cómo está el bebé, porque yo no sé cuántas veces le pegué. Vino el pediatra, le vio los pulmones y me dijo: Está todo bien, vos quedate tranquila, con leche no se va a ahogar, compartió Pérez. El nacimiento de Marco ocurrió el 4 de abril de 2025, por cesárea programada en el Hospital Austral. La unión de Sol Pérez y Guido Mazzoni, empresario y pareja de la panelista desde 2018, se formalizó en una boda que incluyó a 350 invitados. Durante el embarazo y la llegada del bebé, Pérez expresó públicamente sus emociones y los preparativos, especialmente en sus redes sociales. El episodio dejó una marca profunda en la experiencia de ser madre. Aunque hoy su hijo está fuera de peligro, Pérez reconoció la imagen del ahogo permanece vívida. A mí me quedó la imagen de que el color de Marco cambió por completo en ese instante. El miedo se volvió totalmente real, concluyó.
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